PORT SAID: cogimos la excursión de 'Pirámides y río Nilo con estilo', nos recogieron temprano y de camino pudimos ver como barcos enormes navegaban por el canal de Suez, dando la impresión que estuvieran encallados en la tierra. Tras 3 horas aproximadamente en autobús llegamos al Cairo donde visitamos una mezquita ( la mezquita de alabastro de Mohamed Ali) desde donde se podía ver una panorámica de la vieja ciudad del Cairo: enorme y gris, muy gris. Después fuimos a comer en un barco mientras surcabamos las aguas del Nilo. Un grupo de músicos amenizaban la velada y una bailarina se movía al son de la música. El buffet estuvo bien. Después volvimos al autobús y nos llevaron a visitar la explanada de Giza con sus tres pirámides, y aunque el guia nos avisó, nos encontramos un acoso y derribo de gente que nos quería vender cosas, todo a euro, incluso hacer fotos, vaya agobio. Posteriormente fuimos a ver la Esfinge. Y tras la visita a una tienda de papiros de vuelta al barco agotados.
Algunos compañeros de la mesa realizaron la excursión de Overland y aunque a una pareja les toco una habitación con vistas a las pirámides , a las otras no. Y aunque disfrutaron del espectáculo de luces y sonido de la noche y comieron muy bien, muchos coincidían que calidad-precio no estaban relacionados.
Lo del crucero por el Nilo estuvo bien, pero luego nos arrepentimos de no haber ido a ver el Museo Egipcio, todos venían encantados de haberlo visitado.
LIMASSOL: La hicimos por libre. Cogimos el bus-lanzadera que ofrecía el barco a 5 euros/persona que nos llevó al centro de Limassol. Allí visitamos un castillo medieval muy bien conservado que hacía a la vez de museo; nos gusto mucho. Después visitamos una iglesia ortodoxa que encontramos cercana y finalmente nos dedicamos a saborear una de esas cervezas Keo de litro que tanto habíamos leído en el foro, fresquita y riquísima. Callejeamos un poco por Limassol y compramos varios souvenirs, estaba lleno de esponjas naturales que después encontramos en otros puertos a precios parecidos. Después otra vez al bus y al barco cargados de unos kebabs buenísimos.
Continuará.