Ya estamos de regreso del último crucero por el sudeste asiático. De nuevo ha sido una grandísima experiencia regresar a uno de nuestros rincones preferidos del planeta,
Asia, y hemos disfrutado muchísimo de esta fabulosa y original ruta que partiendo de
Singapur nos ha llevado navegando por el
Mar de Andamán hasta rincones maravillosos de
Malasia, Myanmar y Tailandia. Todas las ciudades y localidades que hemos conocido las iré desgranando poco a poco, cada una con sus encantos y atractivos particulares, y algunas escalas han resultado toda una sorpresa superando en la mayoría de los casos las expectativas que habíamos depositado en ellas.
Y en el otro lado la experiencia propia del crucero y del
Volendam. Ha estado en la línea de los otros cruceros realizados en
Holland America, es decir, en un nivel más que satisfactorio que hace un placer el hecho de navegar con esta compañía. Con un pasaje esta vez mayoritario de canadienses y australianos, los hispanos éramos más bien escasos, y en el caso de españoles no más de siete pasajeros. Pero así todo existía una básica asistencia en español consistente en las cartas de los restaurantes, tanto el principal como los alternativos, el diario de actividades abordo y generalmente una persona que atendía en español en el mostrador de recepción. Pero como siempre digo, a pesar de estas pequeñas facilidades es absolutamente recomendable manejarse y hacerse entender en inglés si uno no quiere encontrarse en alguna ocasión en apuros.
En el capítulo gastronómico, continua en la línea de Hal, es decir con un nivel de presentación y variedad de platos verdaderamente buena. No han faltado las langostas a la parrilla en dos ocasiones, los filet mignon, rabo de toro, el exquisito cangrejo real de Alaska y una variedad de pescados sorprendente por la jugosidad y preparaciones. Salmón, atún, fletán, pez mantequilla, el sabroso mahi-mahi, etc... Tampoco los bombones que colocan en la almohada por las noches y que nosotros vamos apilando en una esquina del escritorio ya que no solemos comerlos. En fin, resulta difícil no venir con uno o dos kilos de más aún haciendo escrupulosamente tus comidas. Si que es verdad que hay algún pequeño detalle que sin ser importante (hay que fijarse mucho) si comentamos que había metido un poquito la tijera. Por ejemplo el grosor de los filet mignon había pasado a casi la mitad en comparación a otros cruceros, y lo mismo ocurría con las porciones de algunos platos, pero desde luego nada que sea significativamente importante. Más que nada es por ser un poco puntillosos y fijarse a veces en demasía en detalles. La relación calidad-precio sigue siendo un punto fuerte en Hal.
Tampoco me voy a extender mucho más de momento. A medida que me vayan surgiendo temas iré plasmando más cositas. De momento ya he escrito unas primeras impresiones en el blog, con una selección de fotografías del
Volendam para ir calentando. Y este es el enlace a las primeras impresiones:
pinchar Crucero en el Ms VOLENDAM; De Singapur al corazón de Malasia y Myanmar
Espero que os guste. En cuanto pueda me meto con lo mejor...las escalas en esta maravilla de países, que por otra parte hemos podido hacer por nuestra cuenta con una ligera planificación. Todo un acierto resultó también no regresar a dormir al barco los días que estuvo atracado en Myanmar, lo que nos permitió conocer más a fondo la ciudad de Yangón. Pero eso será más adelante