Día 3. Navegación - La vida a bordo.
Tengo problemas con las fotos, el foro no me las admite porque pesan mucho

y como no tengo photoshop instalado en el portátil no puedo reducirlas en bloque... ya inventaré algo mientras porque tengo un montón...
El Música es un barco muy cómodo y gemelo del Orchestra, en el que navegamos en septiembre así que ya nos lo conocíamos (más o menos) No llega a ser el gigantesco Favolosa de Costa ni pequeño como el Sovereing de Pullmantur.
Reservamos Exterior con la "Experiencia Fantástica" la diferencia con la "normal" son 4 chorradas y que te llevan el desayuno a la cabina gratis, lo hicimos así porque quería cabina garantizada para ver si nos subían de categoría a una con balcón (se me iba de presupuesto) y así fue, en popa, mucho, casi nos caemos del barco

Y ¡vaya! si se notó...
Al igual que el año pasado hemos comido de fábula. Los desayunos y comidas fueron en el buffet, hay bastante gente pero no resulta difícil encontrar mesa para dos, no obstante algún día compartimos mesa y sin problema. Los camareros están pasando continuamente tomando comandas de bebidas (tanto café por la mañana ese Capuccino delicioso, como refrescos, vino, cerveza... por la tarde)
La ventaja de estos barcos es que el buffet está abierto 20 horas diarias y se puede cenar en él, cosa que viene muy requetebien cuando tus compañeros de mesa en la cena no son muy "allá" El año pasado, excepto dos días, cenamos el resto en el buffet

este año no ha hecho falta, hemos tenido dos parejas muy majas (de Valladolid y Barcelona) y hemos disfrutado un montón de las cenas

El servicio ha sido mucho más rápido que en otros barcos, así que no eran cenas interminables de 2 horas
La limpieza en el barco muy bien, en la cabina también excepto el balcón... el año pasado en elo fiordos estaba impoluta hasta la barandilla, este año no, solo se limpió uno de los días y porque lo hicieron a "manguerazos" desde el Puerto (Tallín)
Hemos acudido a todos los espectáculos del teatro, alguno era muy similar a las representaciones del año pasado, pero no iguales, cambiaban cosas, así que no se hacía aburrido ni pesado. El único que fue igual fue el tributo a Frank Sinatra, pero como me encanta y los cantantes eran diferentes.... también hubo representación de La Traviata y, al igual que el año pasado, nos lo perdimos por incompatibilidad horaria con otras cosas
También hay música en vivo por los distintos salones, muy Buena, a destacar una pianist y una violinist que tocaban en el atrio central... maravillosas.
Animación muy bien, de hecho tengo unos videos de mi marido...

heciendo de vikingo

pero eso queda en la intimidad del hogar

Muy atentos con todos, de los mejores animadores que hemos tenido.
Desembarques muy rápidos, hasta en San Petersburgo y eso que ibamos prevenidos de la cola inmensa que se formaría... pues NO Los embarques algo más lentos debido a que había que pasar las mochilas por los scanner
Bebidas/cocktails/helados/smoothis muy ricos todos y de Buena calidad, en el paquete Allegrisimo también entran las botellas de agua pequeñas y grandes que vienen muy bien para excursions o para tener en la cabina. Mis bebidas favoritas el Aperol Sprizz y el bitter lemon, lo malo que ésto ultimo no lo encuentro en España

Los camareros muy atentos y rápidos, apenas hemos esperado, es de las cosas que mas agradecimos tanto el año pasado como éste. Y, además, te ponen cositas para picar
Nosotros este día pedimos el desayuno en la cabina, hacía rasca para hacerlo en el balcón pero nos abrigamos, que no siempre se puede. Lo malo es que me tome un zumo de naranja que me sentó... me sentó mal y en la taza del WC en la que me pegué toda la mañana hasta la hora de la comida... qué mal... solo me acordaba del año que cogí gastroenteritis con Iberocruceros y volví moribunda a España desde Atenas... Lo mismo no fue ni el zumo porque como nunca bebo alcohol y el día anterior abuse un poquito
Menos mal que llevabamos una Buena provision de series para ver y que mi marido estuvo conmigo toda la mañana en la cama, a la hora de comer lo hice ligero pero se acabaron los excesos ese mismo día
Día 3: Tallín la ciudad medieval de los gatos