Tranquila Ana Mari, te comprendo perfectamente.
Por partes:
Un hombre con vaqueros y polo para cenar un día cualquiera no desentona en absoluto (como en cualquier hotel turístico).
Por la noche y en cubierta refresca (yo fui la primera semana de septiembre). Pon las medias en la maleta por si acaso. La lana puede ser exagerado. Mejor llévate algo de entretiempo (algodón), algún chal, etc, y sudaderas para los peques.(insisto, para pasear por cubierta alguna noche fresquita). En el barco hay aire acondicionado en todos los lugares pero sin exagerar.
En la cena de gala verás de todo. En general mucho “glamour” (trajes ellos, vestidos largos ellas), pero también gente arregladita aunque sin “larguras”. Consejo: si tienes vestido largo, llévalo, si no, no hace falta que lo compres expresamente. Es la cena donde más arreglada verás a la gente (mucha peluquería, lentejuelas, joyas, etc). Vista la experiencia, creo que con ir elegantes es suficiente. (Los niños también.)
Los niños no cenan aparte. Si quieres “deshacerte” de ellos un ratito, en el barco hay una especie de “guardería” que durante algunas horas al día puedes llevarlos y dejarlos (el horario es muy interesante). El único problema es que habrán niños de otros países y puede costarles entenderse. Puedes probarlo! (serán ellos quienes decidan si quieren volver).
En el barco encontré muchas familias y por supuesto muchos niños (de todas las edades). Te diría que es más bien un barco para ese perfil.
Puedes hacer todas las excursiones por tu cuenta. Nosotros nos apuntamos a dos (Pompeya y Túnez) pero bajamos en cada puerto a dar una vuelta por la ciudad. Dependiendo del horario de las excursiones organizadas, creo que si puedes dejar a los niños en el barco.
Ana Mari, si lo prefieres puedes escribirme un e-mail con tus dudas (que las tendrás seguro, seguro)
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