Excursiones en las escalas
Nuestro viaje era de “vacaciones de verano” y tenía como objetivo disfrutar del mar y las playas que nos pudieran ofrecer las islas en las escalas (que es lo que realmente puedes esperar de ellas), así que nos limitamos a excursiones con agua, por eso viajamos con nuestros equipos de snorkel y para no depender siempre de la oferta del barco. Sobre ello, señalar que lo que venden en el barco siempre resulta más caro que cualquier otra alternativa, pero el servicio no tiene sorpresas de última hora, y para los que no sepan inglés tendrán asistencia de traducción por personal del barco que se desplaza con el grupo, y en las visitas guiadas explicaciones de lo que estás viendo. No importa en que puerto embarques (Aruba o Margarita) tendrás la garantía de que los que estaban en el barco no te dejaran sin plazas, ya que los que embarcan en Aruba no pueden comprar excursiones para Granada o Barbados hasta la tarde que el barco llega a Margarita, y los de Margarita no pueden comprar las de Curaçao hasta la tarde en el puerto de Aruba. No obstante, no os descuidéis, ya que las plazas son limitadas y siempre hay gente que se queda sin ellas. Pero en todas las escalas existe la posibilidad de arreglártelas por tu cuenta o de excursiones “alternativas”, ya que hay gente a la espera y caza del turista de última hora.
GRANADA (24/07)
Como el cambio de itinerario me pilló por sorpresa (me enteré por los comentarios del foro y no por la agencia), no pude recopilar información para arreglar algo por nuestra cuenta, así que para no improvisar ni para tener sorpresas desagradables, cogimos la excursión “Catamarán y snorkel” (incluye bebidas). Te llevan a una cala donde fondea el catamarán y se hace snorkel (45 min) y se pueden ver bastantes peces. Después el catamarán vuelve en dirección al puerto y sigue hasta la playa de Grand Anse a disfrutar del agua otros 45 min. A esa playa se ofrece una excursión, pero como está relativamente cerca del puerto, seguro que en taxi es más barato y puede ser la alternativa para quien no pueda contratar la del catamarán. El resto de las excursiones son por el interior de la isla, que es muy verde, aunque fuera asolada por un huracán hace 3 años, y dónde sólo hablan ingles. Por la tarde os podéis dar una vuelta por el pueblo.
BARBADOS (25/07)
Aquí teníamos claro que contrataríamos la excursión “Tortugas y snorkel” (incluye bebidas), basándonos en los comentarios del foro, y no salimos decepcionados. El catamarán atracó en pleno Paynes Bay, nos dieron los salvavidas y el equipo de snorkel, bajamos al mar y pudimos ver entre 4 ó 6 tortugas, un par de ellas realmente grandes, en unas aguas cristalinas. El problema de no ver más tortugas es que además de nuestro catamarán había otros y bastante embarcaciones buscando lo mismo (ese día fue el único en que coincidimos en puerto con un mega crucero de Carnival). Lo peor fue la conducta de los excursionistas: a pesar de los consejos de quedarse flotando y esperar a ver pasar los animales, cuando apareció la primera hubo una avalancha sobre el pobre bicho, el guía puso orden (previa amenaza de suspender la actividad) y aparecieron más. Nosotros nos alejamos del grupo y nos colamos en otro más reducido. En ese momento pudimos tocar a los animales y percibir su tranquilidad y docilidad. Todo ello ocurre a unos cuantos metros de la costa, así que los que vayáis por vuestra cuenta tened presente que siempre os podréis colar para ver las tortugas que haya atraído algún grupo organizado, pero que tendréis que nadar. Después seguimos navegando hasta la playa del complejo de lujo (pero de lujo de verdad) Sandy Line para disfrutar del agua y la playa por casi una hora más. De regreso al barco hay tiempo para la comida en el barco y un paseo por Bridgetown.
MAYREAU (26/07)
¡Si, pudimos conocerla! Parece ser que en esta época del año el tiempo allí es más revuelto y entonces el capitán no se arriesga en anclar el barco en Saline Bay y desembarcar a los pasajeros en los tenders, y opta por evitar la escala (los del crucero de las semanas del 16/07 y del 30/07 terminaron en St. Vincent). Como os comentara, el tiempo era muy bueno y las condiciones del mar permitieron el desembarque y la “toma”de la playa por los 700 pasajeros del Holiday, donde nos esperaba un día con la típica “barbacoa dominguera de agosto en cualquier playa española” (si alguien espera algo diferente, mejor que se quede a bordo), aunque bien organizada. Nosotros no cogimos ninguna excursión ofrecida por el barco. Por la mañana disfrutamos de la playa de Saline Bay, en la parte opuesta al embarcadero junto a las piedras, donde hicimos snorkel con nuestros equipos, y después de comer subimos la colina al pueblo, donde contemplamos las vistas de los Cayos de Tobago desde un mirador detrás de la iglesia, y luego bajamos hacia Saltwhistle Bay. Allí nos encontramos con una playa sensacional, casi desierta (sin los 700 del Holiday, aunque con el omnipresente chiringuito de refrescos y collares), donde disfrutamos de sus aguas cristalinas y juntamos fuerzas para subir otra vez la colina y regresar al embarcadero de los tenders. Sin duda el esfuerzo vale la pena, el lugar es de ensueño. Los que optaron por las excursiones tampoco volvieron defraudados, ya que los Cayos de Tobago brindan un espectáculo maravilloso. En la playa la gente del lugar ofrecía servicio de “taxi” (una barca de madera con motor fuera de borda) a los Cayos de Tobago para los que no pudieron contratar la excursión del barco. Además, en el barco también se ofertaba la famosa excursión Sun Dancer.
ARUBA (28/07)
Nuestra opción fue Palm Beach, ya que según el foro allí se podría aprovechar las instalaciones de los hoteles, para lo que cogimos un taxi (10$) que nos dejó en el hotel Riu. Al llegar a la playa nos deslumbró el color turquesa del mar, las palmeras y la blanca y fina arena, pero nos desilusionó el ver como los chiringuitos de los hoteles se sucedían unos tras otros y habían terminado invadiendo la playa. Al final “ocupamos” unas tumbonas del Holliday Inn (uno de los sitios donde se ofertaba la extensión en Aruba), y luego hicimos una caminata hasta el final de la playa, alejándonos de los hoteles, hasta una zona vallada para proteger los nidos de las tortugas. Desde mi punto de vista, Palm Beach es ideal para matrimonios con niños (por las instalaciones, por que la playa es como una piscina que no cubre), para los que les guste estar rodeados por mucha gente, o para los que quieran alquilar una moto acuática. De regreso al barco, comentando la impresión con el taxista (en Aruba todos hablan español), nos comentó que en Eagle Beach los hoteles no han invadido la playa, lo que para mi hubiera sido una mejor opción. Después de comer fuimos a ver las famosas “gangas” de las tiendas, que en realidad es como comprar primeras marcas en rebajas con un 30% de descuento, pero ojo, ya que muchas tiendas venden más barato aún, pero marcas falsificadas. ¿Vale la pena llegar al caribe y después ir de “mercadillo en mercadillo”?, que cada uno saque sus conclusiones.
CURAÇAO (29/07)
Contratamos la excursión que incluía las Cuevas de Hato y playa, y si hoy tuviera que elegir no la volvería a hacer, y os comento el motivo. Me llamó la atención que para acceder a las cuevas hubiera que subir una colina. La cueva no defrauda, pero ya había visitado cuevas más grandes y más espectaculares en España (Arenas de San Pedro, Nerja, ...), por lo que las de Hato se quedan “pequeñas”. Después la parada “técnica” en una casa típica de la época colonial (con mercadillo incluido), y camino hacia Boka Tabla, donde el mar socavó el acantilado y formó una cueva. Al final lo mejor, rumbo a la playa de Port Marie. Al ser domingo había bastante gente del lugar, pero como siempre al final de la playa junto a las piedras el espectáculo submarino nos esperaba. Aquello era como nadar en un acuario, rodeado de infinidad de peces de colores (fundamentalmente azules y amarillos). El lugar era idóneo para el snorkel, con poca profundidad y un arrecife artificial formado por esferas huecas perforadas, donde se refugiaban los peces. ¡De saberlo no hubiera hecho la excursión y hubiera pasado toda la mañana en el agua! Además, la excursión agota el tiempo que permanece el barco en puerto (ese día parte a las 15:30h), por lo que te deja sin tiempo para pasear por Willemstad y ver de cerca sus coloridas casitas. No obstante, dado el tamaño del Holiday para salir del puerto se adentra en la bahía, realiza el giro y vuelve a pasar por el canal frente al centro del pueblo. Sin duda un espectáculo que debéis seguir desde cualquier cubierta.
ISLA MARGARITA
Como teníamos contratada una extensión no hicimos sino tomar sol en cubierta hasta la hora del desembarque y el traslado al hotel, desde donde sabíamos que podíamos contar con mejor oferta. Para los que debían regresar a Madrid habían organizado una excusión que la venden como “Margarita colonial” y al final se reduce a ver la capital La Asunción desde el autobús y despachar a los turistas en los centros comerciales, por lo que en general la gente quedaba desencantada de esa excursión, que más bien parece la “Shopping tour”. Los que embarcaron en Aruba podían hacer otras excursiones. Los que hagan “Bellezas naturales de Margarita” se les puede hacer pesada si viajan con niños, porque es puro bus. Los que opten por “Macanao en todo terreno” tienen que ser jóvenes, al menos en espíritu, porque os espera un circuito en jeeps 4x4, además de un paseo en barca por el manglar La Restringa. Desde el hotel contratamos una excursión de día completo (10hs) por 35€ una, por lo que incluyó el centro verde de la isla, tiempo de playa y “puesta de sol”. Quienes hicieron “Nado con delfines” (tened presente que en el agua estaréis sólo 30 min con 2 delfines, y con 19 personas más) volvieron encantados con la experiencia con los animales.
Continuará...