Chespe, espero que hayas recibido la información que te he enviado por e-mail. Todas las excursiones las hicimos por libre, todas. Nosotros antes de salir recopilamos información sobre las excursiones en este foro principalmente e intentamos hacernos con unos mapas de cada ciudad, a través de Google o de los organismos oficiales de cada ciudad, pues suelen tener abiertas webs de información turística.
Coopenhague: Llegamos a las 8 de la tarde, por culpa de un retraso en el vuelo de "solamente" 4 horas. Comimos algo en el bufet y salimos para Copenhague con la intención de visitar el Tívoli, es un parque de atracciones, era sábado y nos dió la impresión de ser un centro de encuentro de los sábados: orquesta a lo Frank Sinatra (sonaba muy bien), gente bailando, restaurantes, bares, atracciones, todo iluminado. Nos gustó. El tralado al centro lo hicimos mediante un tren de cercanías, que tiene la estación muy cerca del puerto: bajas del barco y sigues la linea azul marcada en el suelo hasta la salida del puerto, te encuentras de frente con las vías del tren, sigues a la izquierda unos 200 metros y ves la estación. Hay una máquina dispensadora de tickets que funciona con instrucciones en Danés, pide ayuda a alguien del andén, son muy amables y te ayudarán a sacar los tickets, otros viajeros optaron por montarse con cara de llevar ticket y sin él. Son 3 paradas y estás a las puertas del Tívoli, en pleno centro. La vuelta tomamos un taxi, preguntamos el precio previamente y fueron 20 euros.
Al día siguiente nos fuimos paseando hasta "La Sirenita", unos 30 minutos, seguimos por el Kastellet, con una fuente muy bonita y una pequeña iglesia, seguimos hasta Amelianborg (la residencia de los reyes) donde coincidió el cambio de guardia, vimos la catedral y seguimos hasta Rosenborg (las joyas de la corona), optamos por no entrar, nos paseamos por el jardín y vimos la construcción por fuera, luego nos dirigimos al Ayuntamiento, pasando por la torre Redonda, que se puede subir para ver buenas vistas, y paseando por algunas plazas y calles principales de la ciudad, tomándonos una cervecita. Volvimos en tren.
Estocolmo: En la terminal del puerto hay un puesto de información turística. Si podeis bajad tempranito, porque luego se colapsa bastante. Allí cogimos un mapa de la ciudad (gratuito) y una tarjeta de transporte para todo el día por unos 10 euros por persona, los jóvenes de 16 años pagaban algo menos, se aceptan euros sin problema. Con esta tarjeta pudimos subir y bajar tanto como quisimos del transporte público. Hay 3 autobuses que salen del puerto, dos van al centro y otro al Museo Vasa. Nosotros optamos por ir al museo Vasa: ERROR, estaba a reventar de gente. Tomamos de nuevo el autóbús y nos fuimos al centro. Los autobuses funcionan muy bien y pasan asiduamente. Bajamos en el Palacio Real, justo para ver el cambio de guardia, bueno ver la formación de caballos como llegaban al Palacio Real, porque luego había tanta gente que realmente no veiamos nada. Entramos en el Pacio Real y el tesoro, luego nos paseamos por el centro que es una maravilla, nos tomamos unas crepes rápidas y seguimos paseando, pasamos luego por el edificio del Parlamento, nos dirigimos hacia el Ayuntamiento, otra maravilla (es donde se celebra el banquete de los novel) hay visitas guiadas de una hora, pero no entramos. Optamos por intentar de nuevo el Mueso Vasa, eran las 3,30 horas, llegamos y para sorpresa nuestra pudimos entrar sin hacer cola. Nos encantó. Salimos nos tomamos un refresco y volvimos para el barco.
Riga: En un paseo de unos 20 minutos estás en el centro. Entramos en la Catedral, no vale la pena. Es una iglesia encalada. Tiene un centro medieval pequeñito, es para pasearla. En 2 horas está vista.
Tallin: Una preciosidad. Atracamos muy cerca de la ciudad. Es una ciudad medieval amurallada. Entramos en el Ayuntamiento, unico lugar del viaje donde no nos aceptaron euros. Hay muchas oficinas de cambio, pero cuidado porque la comisión es importante, echad cuentas antes de aceptar el cambio.
Tienes la ventaja de que los grupos solo acceden a la sala importante, el resto tranquilamente a tu aire. Luego vimos la plaza, que queda en frente del ayuntamiento, donde en un extremo se localiza la farmacia más antigua de Europa en funcionamiento, localizamos una calle de venta de artesanía, donde hacían vidrio, cerámica, pintura, etc. Cerca localizamos el monasterio de los Dominicos, una pequeña sorpresa, muy pequeño, muy medieval, con un hombre mayor que intentaba explicarse en una mezcla de español-inglés. Luego visitamos la catedral ortodoxa. Seguimos paseando por las calles, que son preciosas y nos volvimos bastante tarde a comer al barco. Por la tarde, salida a pasear, comprar y tomar un refresco. Ojo donde os sentais a tomar algo, compañeros del crucero llegaron a cobrarles hasta 4 euros por un café.
San Petersburgo: Pues bien, como habrás visto en este foro, nosotros teniamos contratadas las excursiones de los 2 días con las comidas incluidas con AnastasiaWorl. Por lo visto, después con otros compañeros de cruceros, es altamente recomendable nuestra opción, pues las excursiones del barco son muy parciales y limitadas en cuanto a contenido, y además caras. Unos señores del barco que visitaron el Hermitage, se quejaban que habían estado 50 minutos yendo y viniendo de la Toilet. Nosotros formamos un grupo de 19 personas, con un minibús y guía para nosotros solos, pudimos visitar el Palacio de Catalina, una iglesia ortodoxa, L'Hermitage, la Iglesia de la Sangre Derramada, la Catedral de San Isaac, la Fortaleza de San Pedro y San Pablo, los jardines de Peterhof y no sé si me dejo algo. Además pudimos hacer compras...Nos gustó mucho el servicio. Quedamos los 2 días sobre las 8,20 minutos, con lo que saliamos antes que empezaran las excursiones del barco y evitábamos cualquier cola o aglomeración.
Helsinki: Al salir de la terminal portuaria nos ofrecieron los servicios de un bus turístico de esos que puedes subir y bajar cuantas veces quieres y lo cogimos, 25 euros los adultos y 10 euros hasta los 16 años. El autobús tiene unos cascos que te va explicando por donde pasas. Nosotros bajamos en la plaza del Senado. Visitamos la Iglesia, vimos la plaza y los alrededores. Tomamos de nuevo el autobús hasta la Iglesia de la roca, que es una iglesia excavada dentro de la roca y con un techo de cobre, es bastante curiosa de ver. Luego tomamos el autobús y nos dirigimos al monumento a Sibelius, en un parque magnífico, de allí fuimos caminando hasta el estadio olímpico. Luego volvimos a coger el tren hasta el mercado y de allí a comer al barco para tomar el avión.
Esto ha sido nuestro recorrido. Somos bastante tranquilos y no nos preocupa ver mucho o poco, sino pasartelo bien. Los compañeros de cena que teniamos, cogían prácticamente todas las excursiones del barco, esto va a gustos, pero realmente todo es visitable por libre.
Espero que sirva para los futuros cruceristas, aunque una vez estas en cada ciudad, las opciones son muchas. Un saludo a todos.
ANNA