Hola a todos.
Ya he vuelto del crucero de Fantasía del 12 de Junio. No, no creáis que acabo de volver. Regresamos el Viernes pasado, aunque no me hubiera importado estar otra semana más. Puede que me cruzara con alguno de los que embarcabais el 19)
Me ha encantado. No sé si será cosa de ser el primer crucero que realizo, o sí será cosa de que hemos puesto el listón muy alto con el MSC Fantasía.
Desde mi punto de vista el barco es una chulería, imagino que el echo de ser nuevo ayuda.
Una de las cosas que más me ha sorprendido es el teatro, al que iba todas las noches. Unos días antes de cenar y otros después, según el horario de la función. Son espectáculos muy amenos, no duran más de 1 hora y llenos de sorpresas, donde el idioma no influye para nada. Si podéis ir desde la primera noche. A mi me engancho para todo el crucero.
Otra de las cosas que me sorprendió fue el Atrio con dos escaleras de cristal deslumbrante y por donde pasábamos todos los días tanto al salir del barco como por la noche camino del teatro. Aquí todas las tardes noches había concierto de un cuarteto de piano, violín y violonchelo que hacía que el encanto del recinto no pasara desapercibido a nadie. Por poner alguna pega, el repertorio creo que era si no el mismo muy parecido cada noche, y cuando había mucha gente solía haber mucho murmullo de gente que van y vienen.
La piscina situada en la popa, la parte de atrás del barco, con decoración y motivos imitando a Gaudí fue otro de los sitios que más me gusto, tanto por la decoración como, sobre todo, por la tranquilidad que se vivía en la cubierta al atardecer cuando ya apenas quedaba nadie y el personal del barco terminaba de recoger las hamacas y cubrir las piscinas, A esta paz y tranquilidad hay que añadir de fondo, alguna isla, acantilado, grupo de delfines, el sol poniéndose por el horizonte, la estela del barco al deslizarse por la superficie de las aguas tranquilas, acompañado del sonido del mar. Creo que fue un acierto aplazar el crucero de Abril a Junio por aquello de la climatología.
Esta misma sensación de paz y tranquilidad era la que vivía por la mañana temprano. Aunque mi camarote (nº 11236) no tenía vistas al exterior, sí que tenía al lado una de las puertas de salida a una pequeña cubierta, lo que me permitía salir, aún en pijama, a contemplar las primeras vistas de nuestro próximo destino.
Evidentemente no sólo de puestas de sol y teatro vive el hombre. En los restaurantes encontraréis menús muy variados que estaban, al menos para mí, buenísimo, Los bares de copas donde casi siempre había música en directo. Me hubiera gustado escuchar a un grupo de jazz que tenía buena pinta pero no pudo ser, había que guardar fuerzas para las excursiones. También había salas donde el grupo de animación del barco organizaban algún tipo de actividad (muy italianizado).
La piscina central y piscina cubierta, éstas siempre abarrotadas de gente. Discoteca, etc...
En cuanto al idioma predomina en todo el barco el italiano, pero no supone ningún problema, ya que todo el personal hace por entendernos y ayudarnos, la información escrita está en castellano, y también hay personal del barco que hablan castellano.
En cuanto a las excursiones, al final optamos por hacerlas por nuestra cuenta, gracias por supuesto a toda la información que pudimos obtener de Internet.
El tiempo de cada una de las escalas que hacemos no dan para mucho, por lo que la idea que puedas sacar de la ciudad puede que no sea del todo cierta.
Para mí, las dos escalas que menos me gustaron fueron Génova y Túnez.
En Génova, intentamos preguntar a varias personas que nos encontramos por la calle y pasaban olímpicamente, ni nos miraron. En la oficina de turismo tampoco nos dieron mucha información. Un mapa con distintas rutas que se podían hacer a pie y poco más.
En Túnez, aunque ya sabíamos que el deporte nacional es el regateo, no pensaba que iba a ser tan agobiante. Optamos por ir a Cartago y Sidi Bou Said en taxi con el consiguiente regateo, lo que condiciono que el resto de la excursión fuese extresante. De Cartago sólo pudimos ver el museo algún que otro resto dentro de la colina donde se encuentra el museo, y poco más. Sé que no quedo mucho en pie de Cartago pero creo que debe haber algún resto más sobre Cartago. El paseo por Sidi Bou Said fue muy breve, estábamos más pendientes de volver al barco que otra cosa.
Aún así volvería a Génova y a Túnez, ya que creo que 2000 y pico años de historia no se pueden sintetizar en 6 o 7 horas de excursión, que en mi caso no fueron de mucho provecho.
El resto de escalas, todas positivas:
Marsella (Puerto, Palacio LongChamp, Notre Dame de la Garde, Iglesia Sant Laurent). Nápoles (Pompeya, a pesar del calor, piedras etc,.., tengo que volver).
Palermo (Catedral de Monreale, Catedral de Palermo, Fontana Pretoria).
Mallorca (Castillo Velvet, Catedral, Plaza del Ayuntamiento).
Barcelona (La Pedrera de Gaudí, Barrio Gótico).
Ahora entiendo porque muchos de vosotros lleváis ya en vuestras maletas varios cruceros.
Un saludo a todos y feliz crucero.