C:\fakepath\Catedral de Florencia.png
La cúpula de la Catedral de Florencia
La cúpula, de 45,6 metros de ancho, era originalmente una cúpula de madera construida por Arnolfo di Cambio. Construir una cúpula sobre el presbiterio conllevaba muchos problemas técnicos. Existía ya un modelo de ladrillo para la cúpula desde 1367 (como queda explicado en la Vida de Brunelleschi de Antonio Manetti, ca. 1480).
Foto de la cúpula del duomo y de la ciudad de Florencia
En el 1419 tendrá lugar un concurso para diseñar una nueva cúpula para la catedral. Los dos competidores más importantes eran Lorenzo Ghiberti (famoso por su labor en las «Puertas del Paraíso», en el baptisterio) y Filippo Brunelleschi.
Un desconocido arquitecto de la época llegó incluso a proponer que se llenara la catedral con tierra antes de levantar la cúpula a fin de construir la cúpula encima de la tierra moldeada (aún no se sabía de qué forma construir una cúpula con tanto peso y magnitud). Cuando se le preguntó cómo sacaría la tierra, se sugirió que la ciudad podría mezclar monedas con la tierra y los pobres, incidentalmente, vaciarían la cúpula.
Brunelleschi se inspiró en la cúpula del «doble-emparedado» del Panteón de Roma. Con la ayuda de Donatello y Nanni di Banco construyó un modelo de madera y ladrillo (exhibido en el Museo de la Opera del Duomo). Brunelleschi ganó por poco. Su modelo sirvió como guía para los artistas, pero intencionadamente lo presentó incompleto a fin asegurar su control sobre la construcción.
Las soluciones de Brunelleschi eran ingeniosas y sin precedentes, el peculiar diseño octogonal de doble-emparedado: la cúpula se eleva sobre un tambor octogonal, lo que permitía que la cúpula entera fuera construida desde la superficie, sin necesidad de andamios, que suponían un elevado coste.
Esta enorme construcción pesa 37.000 toneladas métricas y contiene más de 4 millones de ladrillos. Él hizo varios modelos y dibujos durante su construcción. Brunelleschi tuvo que inventar máquinas elevadoras especiales y grúas para izar las piedras grandes. Estas máquinas especialmente diseñadas y las brillantes técnicas de masonería fueron las espectaculares contribuciones a la arquitectura de Brunelleschi. La habilidad de traspasar un círculo en una cara de un cono dentro del interior del doble-emparedado permite la construcción del arco «horizontal» que se sostiene a sí mismo ya que, geométricamente, un plan circular es necesario para tal construcción.
Por ejemplo, en la cúpula se utilizaron, también, refuerzos horizontales de tirantes de piedra y hierro, preparando el camino para las ideas de reforzamiento de hierro y acero que se utilizarían siglos después, como el caso del hormigón.
Pese a la resolución del concurso, ambos arquitectos fueron los encargados de llevar a cabo la obra. No hubo consenso. Ghiberti se burló de estos planos y los tildó de imposibles. Brunelleschi, profundamente ofendido, pretendió una enfermedad y partió para Roma, dejando el proyecto en las manos de Ghiberti. Pero Ghiberti pronto se dio cuenta de que no estaba capacitado para llevar a cabo la obra por sí solo. En 1423 Brunelleschi regresó asumiendo la responsabilidad de su construcción.
El trabajo de la cúpula comenzó en 1420 y fue completado en 1436. La catedral fue consagrada por el Papa Eugenio IV el 25 de marzo de 1436. Fue la primera cúpula octogonal en la historia que se construyó sin el soporte de un marco de madera (El Panteón romano fue construido entre 118 y 128 sin estructuras de soporte, pero se trata de una cúpula redonda) y fue la mayor cúpula construida entonces (todavía es la cúpula de albañilería más grande del mundo). Siendo la creación de esta cúpula uno de los proyectos más espectaculares del Renacimiento.
La idea de Brunelleschi para coronar la cúpula con una gran linterna fue puesta en duda, dando lugar a otro concurso de adjudicación. Sus competidores fueron Lorenzo Ghiberti y Antonio Cachieri, Brunelleschi resultó el ganador. La construcción de la linterna se inició unos meses antes de su muerte, en 1446. Su construcción se ralentizó durante 25 años sin que su progreso fuera notable, debido a las intervenciones realizadas por varios arquitectos.
Finalmente fue completada por su amigo Michelozzo en 1461. El tejado cónico, fue rematado por Verrocchio en 1469, con una capa de cobre y una cruz que contenía reliquias. Éste utilizó una grúa especialmente diseñada por Leonardo da Vinci. Esta última estructura supone una altura total de 114,50 metros entre la cúpula y la linterna. La cubierta de cobre fue golpeada por un rayo el 17 de julio de 1600 y se cayó. Fue reemplazada por otra, aún más grande, dos años más tarde. La cúpula de Florencia es uno de los monumentos que, desde su construcción, ha sido considerado como perfecto.
La decoración del tambor de la galería, realizada por Baccio d’Agnolo nunca fue acabada porque fue desaprobada por Miguel Ángel.
Una estatua enorme de Brunelleschi se encuentra ahora erigida fuera del Palazzo dei Canonici en la Piazza del Duomo, mirando pensativamente su obra capital, la cúpula que para siempre dominaría el panorama de Florencia, precursora de muchas consecuciones arquitectónicas posteriores.
Volver al índice - Que visitar en Florencia
La facha de la Catedral de Florencia
La fachada original, diseñada por Arnolfo di Cambio y normalmente atribuida a Giotto, fue, de hecho, comenzada veinte años después de la muerte de Giotto. Un dibujo a pluma y tinta de mediados del siglo XV de la llamada fachada de Giotto se conserva en el Codex Rustici, así como el dibujo de Bernardino Poccetti de 1587, ambos exhibidos en el Museo de la Ópera del Duomo. Esta primera fachada se debe al esfuerzo colectivo de varios artistas, entre ellos Andrea Orcagna y Taddeo Gaddi, y fue sólo completada en su parte baja, después fue abandonada. En 1587-1588 el arquitecto de corte de los Médici Bernardo Buontalenti, la demolió por orden del Gran Duque Francisco I de Médicis, ya que parecía no estar de moda en los tiempos del Renacimiento.
El concurso para una nueva fachada terminó con un gran escándalo de corrupción. Varios diseños nuevos fueron propuestos en años posteriores, pero los modelos no fueron aceptados. La fachada se dejó, por tanto, descubierta hasta el siglo XIX.
En 1864 se abrió un concurso para diseñar una fachada nueva resultando ganador Emilio De Fabris (1808-1883) en 1871. El trabajo comenzó en 1876 y se terminó en 1887. Esta fachada neogótica en mármoles blancos, verdes y rosas forma una unidad en armonía con la catedral, el campanario de Giotto y el baptisterio.
Volver al índice - Que visitar en Florencia
Campanile de Florencia (o Di Giotto)
Dirección: Piazza del Duomo, Firenze
Tfno: 055 2302885
Horario: de 8:30 a 18:50
Precio: 6€.
Web:
www.operaduomo.firenze.it/english/opera/orari.asp
El Campanile es conocida como una de las torres más bellas de toda Italia, siendo una singular torre campanario multicolor que se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad. Si tienes oportunidad no dudes en subir sus 414 escalones y ver una panorámica espectacular de toda Florencia, destacando la vista a la cúpula de la catedral y al baptisterio los cuales se encuentran en las inmediaciones, así como la ciudad a 82 metros de altura.
El Campanile hace de campanario externo del Duomo de Florencia, aportando el contrapunto vertical a las líneas curvas de la propia cúpula catedralicia.
El revestimiento del Campanile es característico en mármol blanco, verde y rojo es similar al de la catedral.
Volver al índice - Que visitar en Florencia
Historia del Campanile de Florencia
Su obra se inició en 1334 de manos de Giotto. Con su muerte, cuando sólo estaba hecha la parte baja, los trabajos quedaron incompletos y se hizo cargo de ellos Andrea Pisano, que realizó una serie de refuerzos estructurales e incorporó añadidos estéticos. La torre fue terminada en 1360 por Francesco Talenti, que otorgó al conjunto de la obra de un carácter más estilizado.
Sus bajorrelieves son los elementos estéticos más destacados. Los de los niveles inferiores, obra de autores como Andrea Pisano o Donatello son copias y los originales se pueden ver en el Museo dell'Opera del Duomo. Los relieves de la parte superior son obra de Pisano y representan los siete planetas y las virtudes.
Se dice que Carlos V quedó subyugado por la obra y sugirió cubrir la torre con una cubierta de cristal.
Panorámica desde el Campanile Di Giotto de la ciudad de Florencia
Baptisterio de Florencia (Battistero di San Giovanni)
Dirección: Piazza del Duomo, Firenze, Italia
Horario: lunes a sábado de 12:00 a 10:00, domingos de 8:30 a 14:00.
Precio: Unos 4 Euros
Web:
www.operaduomo.firenze.it
El Baptisterio de San Juan (Battistero di San Giovanni), se cree que es el edificio más antiguo de Florencia, siendo particularmente famoso por sus tres conjuntos de puertas de bronce, de considerable valor artístico.
El baptisterio de San Juan es un edificio armónico, octogonal revestido de mármol, con forma purista y construido con cánones románicos.
Hasta el siglo XIX, todos los ciudadanos católicos de Florencia eran bautizados en este baptisterio y se la incluye en la categoría de basílicas menores.
Volver al índice - Que visitar en Florencia
Las puertas del Baptisterio de Florencia
Las tres puertas dobles de bronce del Baptisterio constituyen una de sus mayores aportaciones artísticas a la ciudad de Florencia.
La puerta sur es la más antigua. Se debe a Andrea Pisano, obra del 1330, gótica, integrada por paneles en los que aparecen sencillas escenas y virtudes enmarcadas por lóbulos.
La puerta norte es de Ghiberti. Se le encargó cuando tenía 25 años e hizo un trabajo excelente. Para no desentonar con la puerta de Pisano repitió la estructura de lóbulos, aunque entre una y otra se puede observar la evolución del arte gótico en un siglo.
La puerta este, frente a la catedral es también llamada puerta del paraíso, porque Miguel Ángel dijo que era digna de ser llamada así.
Ghiberti trabajó 25 años en hacer esta joya del renacimiento, uno de los monumentos cumbres de la historia del arte. Son diez paneles en los que dejó su maestría de orfebre. Los paneles se refieren a Adán y Eva; Caín y Abel; Noé; Abrahám y el sacrificio de Isaac; Historia de Jacob; vida de José; Moisés; Josué y toma de Jericó; Saul, David y Goliat; Salomón y la Reina de Saba. El marco de los batientes es también notable.
En el interior sobresale la cúpula revestida de mosaicos. Es básicamente del XIII, y en ella trabajaron diversos artistas, entre ellos Cimabue.
También en el interior está el sepulcro del antipapa Juan XXIII, de Donatello.
Volver al índice - Que visitar en Florencia
Historia del Baptisterio de Florencia
Dante amaba este edificio, y como muchos otros florentinos de su época, creía que era templo romano dedicado al dios Marte, el dios tutelar de la vieja Florencia.
Comúnmente, se acredita a Dante como el creador de esta leyenda, pero esto no es así. Su creador fue Giovanni Villani en el siglo XIV. Sin embargo, excavaciones realizadas en el siglo XX han demostrado que había un muro romano del primer siglo atravesando la plaza (piazza) del Baptisterio. Probablemente fue construido sobre los restos de una torre de guardia romana en una esquina de este muro, u otro edificio romano. De todas formas, se sabe con certeza que un primer baptisterio octogonal fue construido aquí en el siglo IV o V de nuestra era y fue posteriormente reemplazado por otro baptisterio Cristiano en el siglo VI después de Cristo.
Su construcción se le atribuye a Theolinda, reina de los Lombardos (570-628) para conmemorar la conversión de su marido, el rey Authari. Fue la segunda basílica de la ciudad después de la de San Lorenzo, fuera del muro de la ciudad, y precedió a la iglesa Santa Reparata. Fue inaugurada el 4 de marzo de 897, cuando un enviado del Sacro Imperio Romano se sentó por primera allí, para impartir justicia. Probablemente, las pilastras de granito fueron tomadas del foro romano en Florencia, donde se encuentra actualmente la Plaza de la República. Durante ese tiempo, el baptisterio se encontraba rodeado por un cementerio con sarcófagos romanos, utilizados como tumbas por importantes familias florentinas, (ahora en el Museo dell'Opera del Duomo).
Un nuevo baptisterio ortogonal, y mucho más grande, fue construido con el estilo arquitectónico romano, alrededor del año 1059, evidencia de un período de expansión económica e importancia política en Florencia. Fue consagrado el 6 de noviembre de 1059 por el papa Nicolás III. Según la leyenda, los mármoles fueron traídos desde Fiesole, que había sido conquistada por Florencia en 1078. Otros mármoles fueron sacados de antiguas estructuras. La construcción se finalizó en el año 1128. Una lámpara octogonal fue añadida al techo del pabellón alrededor de 1150. Fue ampliada con un ábside rectangular, en el lado oeste en el año 1202. En las esquinas, bajo el techo, hay unas mostruosas cabezas de león con cabezas humanas bajo sus garras. Son tempranas representaciones de Marzoxxo, el león del heraldo florentino (véase Loggia dei Lanzai).
Entre los siglos XIV y XVI, se le añadieron tres puertas dobles de bronce, con estatuas de mármol y bronce sobre ellas. Esto da un buen indicio de que el baptisterio, y no la catedral, fue inicialmente el edificio de más alto valor para los florentinos.