LA TORRE DEL RELOJ
La Torre de los Moros es uno de los signos arquitectónicos más famosos de Venecia: corona como un arco del triunfo la entrada a la central calle comercial de la ciudad, la antigua Mercería. Con su gran Reloj Astronómico, es una obra maestra de técnica e ingeniería, un indispensable elemento de la misma imagen de Venecia, y marca, desde hace ya 500 años, la vida, la historia y el continuo pasar del tiempo.
El recorrido de la visita, disponible solo con reservación y acompañados por una guía especializada, se lleva a cabo en los cinco pisos de la Torre. Después de las primeras escaleras en piedra se llega a una pequeña sala en la que se ilustra la historia de la Torre. Desde aquí se puede observar la interesante combinación de poleas, pesos y contrapesos del reloj, que suben y bajan silenciosamente a intervalos regulares. Después de una escalera metálica de caracol se llega cerca de la complicada Máquina del Reloj que puede ser vista de cerca y de las que son explicadas las principales funciones. Una escalera adicional conduce al piso superior donde se encuentran las estatuas de madera de los magos y el ángel, así como las dos preciosas puertas de las que, el día de la Epifacía y de la Ascención, las estatuas salen en procesión. Aquí es posible ver, además, el mecanismo interior del tambor del reloj con la indicación digital de las horas y los minutos. Subiendo más se llega a una sala donde se conservan antiguos restos de la máquina del siglo XV; de aquí se pasa a dos terrazas laterales, y, a través de otra rípida escalera de caracol, a la terraza de los Moros dondem además de ver de cerca las colosales estatuas, se puede admirar una espléndida vista de Venecia y su laguna.
El cuadrante del reloj que se asoma a la Plaza tiene un círculo fijo en mármol donde se indican las horas en números romanos, y de una parte móvil compuesta por un anillo mayor que muestra los signos del zodiaco con sus relativas constelaciones, los nombres de los meses y los números de los días; un anillo más sutil que contiene la manecilla de las horas en forma de sol con rayos y una larga cola; un disco más al interno con la tierra al centro y la luna; la luna, además, rueda sobre su eje para representar las varias fases. Los círculos móviles son de madera recubierta de capas de cobre esmaltado en azul;las fihuras y las estrellas son de cobre dorado. Los signos del zodiaco son magníficamente realizados, y se remontan a la versiónn original del cuadrante. Con el pasar de los días y los meses, la diferente velocidad de los movimientos de los círculos hace que los símbolos del sol y la luna entren y salgan de los sectores de las constelaciones representadas en el zodiaco.
El cuadrante que se asoma a las Mercerías está formado por un círculo de mármol externo con las horas indicadas en números romanos. Al interno se encuentra un "tondo" en mosaico azul cubierto de estrellas de oro. En la parte interna se encuentra un disco móvil con rayos acon forma de llamas en cobre dorado de casi 170 cm de diámetro, con rastros de doratura y encima una cara delsol de 70 cm de diámetro que forma la manecilla de las horas. Al centro se encuentra un león de San Marco en cobre, antiguamente dorado, que cubre la cabeza del eje de transmisión del movimiento.
En 1499, cuando fue realizada la Torre del Reloj, los Tres Reyes Magos y el Ángel con la trompeta habían sido creados para salir cada hora del segundo piso y desfilar en procesión enfrente de la estatua de la Virgen con el Niño. La delicada complejidad del mecanismo y su delicadeza causaron que la procesión fuera detenida o reducida en su frecuencia. En el 1759, los Magos volvieron a funcionar con el mismo mecanismo que aún hoy los mueve en la Epifanía y la Ascención. Las estatuas de madera de los Magos y el Ángel, recreadas por GioBatta Alviero, son del 1755.
Dos pequeñas puertas de madera recubiertas con lámina metálica pintada y dorada, decoradas con dos ángeles dorados, constituían desde el principio las cerraduras que se abrían y cerraban automáticamente para dejar salir y entrar a los Reyes Magos y el Ángel en procesión. A partir del 1858, estas puertas son sostituídas durante la mayor parte del año por otras dos puertas metálicas con decoración de motivos geométricos dorados con aperturas para dejar ver los paneles de las horas y los minutos que giran por los tambores realizados por De Lucia.
Los dos gigantescos automas de bronce, conocidos como los Moros por el color delmetal, fueron fundidos por Ambrogio delle Ancore en 1497; el cuerpo está separado a la altura de la cintura para permitir el movimiento de torsión requerido para tocar la campana cada hora. También la campana, coronada por una esfera dorada y una cruz, fue realizada en el 1497. Los moros y la campana fueron realzados de casi un metro respecto a la posición original durante la restauración de la torre a mediados del siglo XIX.
Los espacios internos de la Torre tienen dimensiones muy reducidas y comprenden varios niveles unidos por escaleras rípidas y estrechas; por este motivo no son accesibles a quien tiene problemas de movimiento y no se aconsejan a quien sufre de claustrofobia, vértigo y molestias cardio-respiratorias, así como a mujeres embarazadas. La entrada es permitida solo a partir de los 6 años de edad