Yo tengo que decir que tambien coincido en que fue un viaje hermoso pero no he quedado contenta con Pullmantur,la relación precio servicio no ha sido nada equiparable y aunque en general el viaje ha sido positivo por la belleza de los paisajes y el ambiente en general, tengo que decir en contra de la naviera que los retrasos en el vuelo a Copenhague no me permitieron ver una ciudad que me hubiese encantado y que hubiese tenido tiempo de sobra para hacerlo, la atención de algunas personas en algunos departamentos del barco dejaba mucho que desear, la comida del buffet regular y escasa, las bolitas de restos de paella, muy buenas para tiro al blanco y algunos miembros del personal un poco despistados en cuanto a lo que había en los platos (el paté era morcilla segun ellos

).
Destacar favorablemente la atención de los camareros de mi mesa (Edward y Dewar) y el servicio de habitaciones a cargo de José Da Silva, que se portaron de maravilla, siento que las propinas no vayan destinada a ellos despues de la labor que hacen, y lo que trabajan....incluyendo los artistas que componían un grupo genial y muy profesional donde hemos disfrutado de actuaciones realmente magistrales. Han trabajado a destajo, a todas horas y haciendo de todo como para que las popinas que han sido una cantidad elevada por familia, no fueran destinadas a ellos, eso me ha indignado, la verdad....
Agradecer a Mikelo, Sarasate, Marian, Cris y Sara la buena onda, la compañía tan agradable y la amabilidad que han tenido con nosotros.
La guía de Rusia y sobre todo el chófer que por favor no vengan por Málaga

porque vaya malage, encima nos hizo pasar un mal rato al frenar en seco y aunque una de mis hijas se lastimó él no abrió la boca ni para disculparse. Una ciudad hermosa que merecía haber sido recorrida por una persona más profesional y agradable que la que nos tocó.
Cosas positivas muchas, la verdad...Tallin me pareció hermoso y acogedor, Warnemunde nos sorprendió por la tarde con esos puestos de pescado fresco y sus típicas y entrañables callecitas junto al río, su playa enorme y llena de las típicas hamacas, Estocolmo que nos recibió con sus miles de islas que nos obligaban a ir de popa a proa y de una cubierta a otra para poder plasmar el paisaje tan espectacular y llenar de incontables fotos nuestra cámara, la ciudad tan bonita y tan limpia, San Petersburgo que aunque al principio da una imagen de seriedad luego te cautiva con sus paseos por los canales, eso si...faltos de flores, que chocan despues de la belleza colorista y animada de Tallin y al final Helsinki, una ciudad muy bonita con unos verdes jardines y una catedral que en su sencillez te hace meditar despues del derroche apabullante e incomprensible de los palacios rusos...
En resumidas cuentas, mereció la pena por supuesto!!! Un abrazo a tod@s