10ºdíade crucero jueves17 de Enero 2013.Barbados
Tierra a la vistaaaaaaaa, por fin pisamos tierra después de 5 días de navegación.
Nos encontramos en el puerto de Bridgetown con dos cruceros más: el P&O Aurora y el RC Brillance of the seas. También había atracado un yate enorme equipado con su helicóptero, velerito, lancha pequeña, lancha mas grande, motos de agua, zodiac...y esto es solo lo que podíamos ver por el lado de babor. Debe ser una gozada ir de isla en isla por todo el Caribe con este megayate que me parece que se llama Toosooh.
El sol quema a rabiar, la temperatura debe rondar los 30º,segun el termómetro de mi reloj que está a punto de deshacerse.
Por la transitada carretera y circulando por la izquierda esquivando baches y peatones intentamos llegar hasta el punto de interés que nos han marcado en la oficina de información y ayudados de la memoria de otras visitas anteriores.
Se suponía que justo delante del museo nacional encontraríamos el faro, pero o el faro era muy pequeño o las casas de delante muy altas, pero faro lo que se dice faro no vimos ninguno, de todas formas por el entusiasmo de la negrita que nos atendió creo que no nos perdimos gran cosa. Lo siento por mi mujer, pero a mí los museos no me van, prefiero ver el presente, el pasado ya es historia. Como lo más bonito de esta isla son las playas, decidimos que no vale la pena jugarse la vida en la carretera y nos quedamos en la primera que encontramos saliendo a la derecha. Resulta ser la playa de Carlisle, preciosa con su arena casi rosa y esa agua de color turquesa que nos llamaba a gritos. Subiré la foto como testimonio. Allí nos encontramos algunos miembros de la tripulación del Brillance of the seas jugando a volley playa, y yo, pobre iluso ,quise unirme a ellos, como he hecho en otras ocasiones que visitado esta isla. Pero todos los jugadores llevaban la pulsera del chiringuito con uso exclusivo del campo de voley, o bebes cerveza o no hay voley...extraña combinación, así que sin pulsera no hay volley, " no prob man", me puse a hacer la siesta a la sombra escuchando mi música favorita.
Al volver a la terminal nos para el agente de seguridad y nos dice muy serio :LET THE BIKES HERE!
muy asustados le preguntamos por qué, y nos responde riendo, I want the bikes for me,ja ,ja,ja. Es que las bicis causan sensación allá donde vamos, nos paran y nos dicen :I like that bike,mam,o preguntan de donde son ,cuánto cuestan, una italiana se las quedo mirando en la calle mientras estábamos tomando un descanso y les dijo a sus amigos que seguramente eran robadas y un francés que nos encontramos en el ascensor del barco le dijo a su mujer que seguramente las habíamos metido dentro de las maletas de contrabando. La imaginación de la gente no tiene límites.
Ya hemos inaugurado la temporada de jacuzzi de popa, lástima que como navegamos siempre hacia el oeste el sol se pone por proa, pero los días de tierra la cosa cambia y tenemos puesta y tierra alejándose lánguidamente.