DIA 6 (NAVEGACION)
Aunque era un día ideal para no madrugar, decidimos hacer lo contrario, a primera hora al gimnasio no veas lo maravilloso que es correr desde la parte de proa, viendo todo el mar una vista única, siempre teníamos tierra cerca ya que navegamos cerca de la costa, por el lado derecho.
Después de una hora de gimnasio, cogimos un par de tumbonas, bueno mejor dicho 8 tumbonas, para los amigos que ya formábamos grupo y allí quien quiso se “quemo” al sol y los que preferimos la sombra, pues la cervecita y charla al lado del bar de cubierta, sobre las doce horas aparecieron con 10 cochinillos asados al ser el día dedicado a España, nos sirvieron un trozo, aunque hay que reconocer que están a años luz de nuestros maestros asadores, pero no estaba mal
Este día aprovechamos para ir a almorzar al restaurante, eso si después de la sesión matutina, este día toco siesta. Hasta las 17 horas a dormir a pierna suelta.
Por la tarde entre el casino y escuchar música, un pianista excepcional, también había varios grupos que no paraban de amenizar la velada, se nos hizo la hora de cenar sin darnos cuenta, así que corriendo al camarote a cambiarnos ya que hoy era la segunda cena de gala.
Nos pusimos “guapos” traje, corbata y la señora un vestido de noche,( recomendaban ir de gala, pero había de todo, gente muy, pero que muy de gala y otros de sport) aunque predominaban las chaquetas en los hombres y los vestidos en las mujeres, nadie desentonaba, cada cual vestía como quería.
La cena fue muy buena, con tarta al final y cava GRATIS, si habéis leído bien GRATIS y pudimos repetir de espumo, sin que nos pidieran la tarjeta Costa….. hasta se nos hizo raro…. Jajajaja.
Nuestra mesa fue la ultima de acabar, (los españoles solemos disfrutar de la sobremesa y la buena charla, así como de risas, chistes y anécdotas)
Una vez nos desmontaron nuestra mesa, vimos que era hora de irnos, decidimos la discoteca, donde esta noche estaba dedicada a España o sea que bailamos el Viva España, pasodobles, la Macarena aaaaaaaahaaaaa etc etc.
Cuando ya el cuerpo pedía descanso, se nos ocurre ir a cubierta al bufe de medianoche, allí repusimos fuerzas a base de helados y fruta y a la cama, que aunque fuese un día de navegación hay que reconocer que fue muy intenso.
Saludos.