Día 6, domingo 29 de junio de 2008.
Hoy tocaba madrugar, se avecinaba un día duro, nos esperaba Roma, un día repleto de historia, así que a las 08,15 ya estábamos preparados para coger el bus. Cogimos la excursión “Roma en Libertad”, o sea solo bus hasta la capital y despues libre por nuestra cuenta el precio 42 euros un bus de Costa nos dejo al lado del Vaticano, quiero destacar la maravillosa y completa información que nos dio la guía de la excursión se llamaba Nuria Sisa, era de Barcelona, morenaza simpatiquísima, quien durante el trayecto desde Civitavecchia hasta Roma no paro de darnos consejos, es mas una vez cerro el micro, paso uno por uno de los viajeros a explicarles su punto de vista sobre la ciudad y aclarar posibles dudas. Un 10 por ti Nuria.
El bus nos dejo al lado del Vaticano y allí a 50 metros, cogimos un bus urbano el numero 62, (tanto el 62, como el 40 hacen recorrido parecido) y directos a la Plaza Venecia, impresionante plaza grandísima en extensión, desde allí nos desplazamos a ver la Boca Della Verita, bordeamos el Foro Romano y al Coliseo, el calor era insoportable, las aglomeraciones de gente también (era el día de San Pedro) . Decidimos no entrar en el Foro, (si bajáis desde la Plaza Venecia tenéis unas vistas espectaculares del mismo y te ahorras la entrada). Fotos de rigor en el Coliseo y en el Arco de Constantino y de nuevo subir hasta Plaza Venecia, antes de llegar foto de nuevo en un gran obelisco y desde allí el calor ya hizo mella en nosotros, se decide coger un taxi hasta la Plaza de España, nos costo 4 euros, pero el aire acondicionado del mismo nos supo a gloria.
La Plaza España estaba llena de gente, la iglesia en obras, así que las fotos no fueron lo bonitas que tendrían que ser, pero bueno ya se sabe que las restauraciones siempre te pillan en alguna parte. Desde Plaza España salimos por la Via Condotti donde están todas las tiendas de lujo, de moda y glamour mundial, las primeras marcas en ropa, joyerías, etc, una autentica pasarela, menos mal que al ser domingo estaban cerradas, aunque fuese desilusionante para las señoras del grupo, lo siento.
A pocos metros quedaba la Fontana de Trevi, parada obligatoria, abarrotada de gente y a seguir el ritual, de espaldas a la misma y a tirar la moneda, (si tiras 1 es que volverás a Roma, si tiras 2 te casaras y si tiras 3 te divorciaras, es lo que nos contó la guía) cada cual tiro según sus deseos. Por cierto 4 policías impedían que nadie se mojara los pies o bañara en ella, a base de pitidos y con cara de pocos amigos, con lo que se hubiese agradecido un baño, jajajaja.
Desde allí al Panteón, que queda también muy cerca visita obligada y gratuita, para seguir hasta la Plaza Novona, la verdad es que estábamos cansados y con apetito, después de buscar algún restaurante con aire acondicionado (desistimos en comer en la calle por el calor) encontramos uno ideal, grande y espacioso, donde comimos, reponemos fuerzas y nos resguardamos del calor.
Después de comer nos fuimos al Castillo de Sant Angelo, una fortaleza al lado del río y cercana al Vaticano, donde habíamos quedado para el regreso, desde el primer momento desistimos en entrar al Vaticano, al ser día de San Pedro y patrón del mismo las colas eran impresionantes, preferimos ver la ciudad y al tirar solo una moneda en la Fontana de Trevi (volver a Roma) en la siguiente visita ya intentaremos verlo.
A la hora puntual nos recogió el bus y hacia el Concordia, llegada, ducha y a prepararse ya que hoy podía ser (y lo fue) un día histórico. España jugaba la final del Europeo contra Alemania. Quiero agradecer a Costa el detalle de ponerlo en la pantalla gigante de la piscina y montar todas las sillas en la zona de tumbonas para ver el partido. Los españoles por nuestro carácter somos mas esporádicos, chillones y sentimentales que los fríos alemanes, éramos muchos mas, así que los germanos, ni se les oyó, no veas el montón de banderas rojigualdas que llenaron la piscina, mas de un esporádico debajo de la pantalla gigante con la bandera, animando a los ya animados de por si aficionados, eso si la camaradería fue total, incluso los alemanes nos felicitaron por la victoria. Cuando acabo el partido, pensé esto se hunde, los saltos, chillidos, gritos, euforia contenida salieron todos a la luz y fue el apoteosis, abrazos con desconocidos, besos, apretones de manos, etc.
Por cierto los camareros no daban abasto, creo que Costa hizo un gran negocio, se celebro por todo lo alto, corrió la cerveza, cubatas y hasta algunas botellas de cava. Ya tocaba poderse desmadrar por semejante hazaña.
Sobre las tres de la mañana el cuerpo no podía mas, así que a dormir, pero por los pasillos, se seguía escuchando el Viva España, Campeones Oe, etc.
Mañana tocaba Sabona, la mas desconocida de las ciudades de este crucero, pero nos sorprendía gratamente.
Hasta pronto.
Saludos cordiales,
JM