Queen Mary 2
Cunard no llama a sus barcos, cruceros, sino Ocean Liners y el Queen Mary 2, en el que invirtieron $800 millones, sigue la tradición de elegancia y glamour que caracteriza a los Ocean Liners de esta línea inglesa, que tiene más de 160 años. Por dentro parece un palacio inglés y por mucho tiempo se ha paseado por los mares como el más grande, el más alto y el más costoso jamás construido.
Entrar a este coloso de los mares es una experiencia única. En sus 14 decks todo es una obra de arte (tienen más de $5 millones en ellas), hay mucha clase y se siente un ambiente propio de la realeza británica, por lo que este barco es ideal para quien busca unas verdaderas vacaciones de guantes blancos, pero tranquilas, en un ambiente elegantísimo donde atienden cada detalle. De éstos se encarga su tripulación que tiene un ratio de uno por cada dos viajeros. Pero los que quieren más ambiente encuentran una discoteca, un gran ballroom donde hay caballeros ingleses especialmente contratados para bailar con las damas que viajan solas, acogedores bares y el gigantesco Royal Court, un precioso teatro.
Del Queen Mary 2 se destacan la exquisita comida del Britannia, su comedor principal; su fabuloso Planetario y que tiene a bordo el famoso centro de belleza y tratamiento corporales Canyon Ranch Spa. Además, más del 75% de sus cabinas tienen balcón y las más lujosas -de categoría superior- pudieran costar más de $40,000, pero con el beneficio de tener acceso exclusivo al restaurante Queens Grill, y a servicios que sólo ese selecto grupo de huéspedes puede utilizar. Sin embargo, en términos generales, el QM2 es mucho más accesible en precios de lo que todos se imaginan, siendo incluso algunas de sus tarifas muy similares a las de otros barcos. Además, no defraudan al ofrecer lo último en tecnología y comodidades, sin sacrificar clase y estilo.
2,620
pasajeros
151,400
toneladas de peso
1,253
tripulantes
1,132
pies de largo
135
pies de ancho
30
nudos de velocidad
Fecha inaugural: enero del 2004
Aunque no es el típico barco en que acostumbramos ver niños, muchos europeos hacen viajes familiares, aprovechando que hay ‘nannies’ inglesas disponibles para cuidarlos y que cuenta con preciosas instalaciones y actividades para los pequeños