Admin, tu respuesta es de lección magistral a alumnos de marketing en la más famosa escuela de negocios americana. Pero hay una pregunta que no contesta esa respuesta, que es la que realmente subyace en mi post, y esta es la más simple que existe para el consumidor que somos todos nosotros: ¿toda esta operación en cuanto va a abaratar el metro cuadrado de cerámica que yo adquiero en la tienda? ¿Que valor añadido crea en la calidad del producto que fabrica?
La respuesta que se da, también en la escuela es inmediata, "con ello lograremos aumentar nuestras ventas y por tanto al aumentar estas nuestros precios podrán bajar". Falso. La experiencia nos demuestra a los consumidores que eso no se produce jamás por esa vía. Los precios solo bajan cuando a través de una buena organización se mejoran los sistemas de producción y distribución a la vez que la calidad mediante políticas reales de I+D, entonces la bajada inicial de los precios provoca un mayor consumo y a partir de ahí una nueva bajada de precios y así sucesivamente. Ejemplos: los ordenadores personales, pantallas de plasma y LCD, electrodomésticos en general, vehículos automóviles, cruceros, etc.
Los productos de Louis Vuiton, Hermes, Gucci o nuestras populares natillas que anuncia un famoso jugador de fútbol, no solo no aumentan su calidad con la intervención de estas "figuras" y campañas de despilfarro (al menos así las llamo yo y no he sido su inventor), sino que aumentan su precio para pagar a tan "ilustres personajes".
La publicidad y las campañas de promoción de productos, se descubrieron hace muchos años y todos sabemos que pueden ser de diferentes tipos y finalidades y los consumidores, normalmente, distinguimos rápidamente aquellas campañas que solo sirven para engrosar las arcas de algunos y las que realmente van dirigidas a dar a conocer el producto, sus finalidades y características, etc. de las que solo son pantalla y sirven para crear "imagen" que normalmente no añaden ni aportan nada positivo para el consumidor.
A mi me parece muy bien que cada uno haga con su dinero lo que le venga en gana y se lo gaste en lo que más desee, pero como consumidor, como ya he dicho, hace muchos años que trato de distinguir el grano de la paja y no pagar sobreprecios para pagar envases inútiles, eso si firmados por el artista "Pim Pam"; campañas de publicidad, engañosas la mayor parte de las veces, basadas en productos milagrosos; creación de imagen que solo sirve para enriquecer al "personaje" y así un sin fin de actuaciones que no tienen más resultado que incrementar precios en beneficio de unos pocos "listillos".
En este caso concreto, hay un elemento adicional: los distribuidores del producto en cuestión. Rápidamente el organizador del evento dirá: “de esta manera conseguimos una mayor integración y satisfacción por parte de nuestros distribuidores y ello redundará en una mayor venta de nuestro producto”. Normalmente ello es así y de esta manera se consigue aumentar los beneficios, pero a mí como consumidor ello no mejora mi posición en nada, pues la mayor venta sirve para pagar el mayor costo que genera la propia campaña.
Finalizo aquí, pues no pretendo efectuar ningún análisis sobre el marketing de organizador del feliz evento que nos ha comunicado Normandie y menos convencer a nadie, solo manifiesto mi punto de vista ante un fenómeno cada vez más extendido por determinadas empresas, que por mucho que nos justifiquen solo sirven para aumentar los precios finales y no aportan ningún elemento añadido al producto.
Un cordial saludo para todos.
Alfredo