Mi experiencia se limita al Bolero, y a un camarote doble de uso individual que tuve la suerte de conseguir acogiendome a una oferta.
No estaba mal del todo teniendo en cuenta que el barco tiene unos 30 y tantos años y ya se empieza a notar en sus instalaciones el paso del tiempo, elegí la cubierta Atlantico porque no sabía si soportaria el no ver la luz del día, comprobando que, el camarote es donde menos tiempo pasas y cuando estás allí estás durmiendo con lo cual yo aconsejo que si se quiere ahorrar dinero que se vaya uno a los camarotes más económicos y no mirar tanto que sean o no exteriores.La ducha la encontré bastante peligrosa por lo resbaladiza que podía llegar a ser cosa que se podia evitar poniendo pegatinas en el suelo, las llaves eran una lata por ser tradicionales y con un gran llavero que molestaba donde quiera que ibas. La música ambiental solo tenía dos canales para elegir y los camarotes no estaban bien insonorizados, gozandome los ronquidos del vecino del camarote de al lado. Realmente la decoración puede mejorar con otro tipo de pintura que no asemeje a los hospitales de la antigua ex URSS. Sobre los camareros que arreglaban y ponían orden en los camarotes oí maravillas pues eran muy amables y te lo tenían todo siempre en buenas condiciones, siendo la mayor parte de origen filipino y sudamericano y no tengo más que buenas impresiones sobre ellos.