Génova. La estación marítima, donde desembarcarás, queda algo distante del puerto viejo (unos 800 m.), pero sin pérdida. No hay más que seguir, por debajo claro, el feísimo paso elevado por el que circulan los coches (sopraelevata), que te llevará al puerto viejo. Antes de llegar a él deberás optar si quieres ver de cerca el galeón amarrado, donde se rodó Pirates, de Polanski, o incluso subirte al Bigo (detrás del Acuario), un ascensor giratorio desde el que dominarás toda la ciudad, porque antes te encontrarás con la porta Sottana, por la que puedes subir a la ciudad vieja suavemente. No te olvides de tomar un plano turístico en la estación marítima. Por aqui llegas a la via Garibaldi, una zona de palacios, aunque mas interesantes por dentro que por fuera. Luego, bajando por la calle 25 de abril llegarás a Piazza Ferrari, donde se concentran el palacio ducal, la catedral y la bella plaza de San Matteo. Te habrás dado una paliza considerable, aunque ya bajando por San Lorenzo llegarás de nuevo al puerto viejo, desde donde andarás 1,2 Km. hasta el barco. Si decides subirte al Bigo, la opción es distinta y quizá mas interesante. Recuerda que es importante que subas a la ciudad por Via San Lorenzo, donde ya he referido lo que encontrarás. Desde aquí, en sentido inverso puedes ir a la zona de palacios (Rosso, Bianco, Tursi, Lomellini, etc) o subiendo un poco mas por la misma calle acercarte hasta porta Soprana, que es bellísima; cerca, además tienes, la casa natal de Colon, junto a un claustro semiderruido. Si has elegido esta opción, al volver, cuesta abajo, no puedes perderte una visita a San Donato, una iglesia románica realmente espectacular, aunque tan encajonada entre viejos edificios que para disfrutarla tendrías que entrar por otro sitio, no menos interesante porque sentirías a flor de piel lo que es la Genova profunda, aunque no es para la primera visita ni muchos menos. Para ir a San Donato, justo enfrente del palacio Ducal; mas aún, justamente enfrente de la plaza antepuesta donde hallarás un curioso mercado al aire libre, bajas por "Salita Pollaioli" y a cien metros te darás de bruces con una de las joyas de Genova, en línea recta y sin pérdida; pero no te olvides de darle la vuelta al edificio para contemplar su increíble torre, aunque desde ahí no la apreciarás en todo lo que vale. De vuelta al palacio ducal, San Lorenzo abajo y al puerto como antes. Desde aquí y hasta la porta Sottana tienes una larguísima acera porticada y abovedada con numerosas tiendas de todo cuño y restaurantes. Genova tiene mucho mas que ver, aunque sean callejuelas angostas y laberínticas sin más que viejas casas estrechas y altas, pero tu estas limitada por la duración de la escala.