pavaca escribió: Chi@s estamos esperando que nos contéis detalles del viaje
Creo que mi experiencia os puede resultar útil ya que algunas de las escalas las hicimos a nuestro aire.
Nuestra semana se distribuía de la siguiente manera: Día 1: llegada y embarque; Días 2 y 3: Muscat; Día 4 Khasab; Día 5 Abu Dhabi; Días 6 y 7: Dubai; Día 8: salida.
En nuestro caso los dos días de Dubai se concentran en 48 horas los dos días finales del crucero. Si vuestra circunstancia es otra, lo que hicimos nosotras en esa ciudad no os sirve.
Tendréis que estudiar bien lo que os interese más ya que esa ciudad es enorme, las distancias muy grandes y la densidad de tráfico muy alta.
MUSCAT: me gustó mucho. El paisaje es original. Está rodeada de montañas con formas curiosas.
Contraté un taxi. Lo hice porque el autobús turístico me pareció objetivamente caro (y, además, a ese precio había que añadirle el de un taxi para llegar y volver a la mezquita ya que el autobús no llega hasta allí), y además, lo que ofrecía no me terminaba de convencer.
Por otra parte a través del foro me puse en contacto con otra pareja para ver si les interesaba compartir la excursión en taxi. Aceptaron.
Por email contacté con el taxista. Me dijo que me cobraba a 8 OMS la hora (aproximadamente 20 euros) Así que preparé una ruta en la que hacíamos un recorrido finalizando delante del palacio del Sultán donde le despedíamos y nosotros nos quedábamos allí a nuestro aire para después volver al barco dando un paseo (unos 3 o 4 Km) o contratando otro taxi.
Asimismo dejaba para ir por nuestra cuenta, en otro momento, la visita al zoco y el paseo a la orilla del mar ya que estos lugares están muy cerca del puerto y puedes visitarlos sin necesidad de transporte ni de compañía.
Calculé que la primera parte podríamos realizarla en 3 horas.
Nuestra excursión no salió exactamente como la habíamos planeado.
No hay que asustarse. Todo Salió bien pero con variaciones.
El barco llegó puntual. Para salir del puerto hay que montar en una lanzadera. Una vez en la calle te abordan “miles” de taxistas que te ofrecen excursiones. Su precio, antes de regatear, es de 30€ la hora.
Yo buscaba a “mi” taxista pero lo encontré. Tampoco él a mí a pesar de que le dije que esperara con un cartel con mi nombre, de que le había indicado que éramos 4 personas y que me pondría una gorra roja.
Afortunadamente había previsto la posibilidad de que no nos encontráramos ya que en nuestros mensajes daba la impresión de no saber mucho inglés, y llevaba escrito el itinerario. Así que, alejándome un poco de los taxistas que esperan justo a la salida, encontramos uno que aceptó hacernos el recorrido en las mismas condiciones que yo llevaba (por cierto el precio que pagamos es el precio oficial –lo pone en un cartel en el puerto).
Nuestro nuevo chófer era un joven de 25 años, ingeniero y que hablaba muy bien inglés. Y además guapo y listo. Tan listo que finalmente la excursión se alargó a 5 horas y media. Le pagamos 100€ entre los 4. Eso sí, cumplió el itinerario con todas las paradas que le habíamos previsto,más la visita al OMAN OIL AND EXHIBITION CENTRE GAS y nos dejó en el puerto en lugar de en el Old Muscat.
Yahya vestía al modo tradicional del país (como todos los taxistas). Sin embargo su blanco era el más blanco y su atuendo no ofrecía una sola arruga.
Cuidaba de que utilizáramos las barandillas y estaba pendiente de que mi madre estuviera cómoda.
En la mezquita, mientras los más jóvenes hacíamos fotos, Yahya le proporcionó una silla y se sentó junto a ella.
Al volver los encontramos a los dos esperando tranquilamente. Hacían una bonita estampa y, lógicamente, les fotografiamos. Ella se levantó para marchar. Inmediatamente una sucesión de señoras se sentaron junto a él para hacerse una foto. Después de unas cuantas, hubo que aclararles que no era un figurante de la mezquita y que queríamos proseguir nuestra excursión.
¿Había calculado yo mal los tiempos? No. Pero nos acompañó a la visita a la mezquita. Él sin prisa, recorrimos los jardines, la biblioteca, etc. Además nos contaba cosas de las costumbres y de su cultura... E introdujo por su cuenta la visita a una Centtro de Gas.
Antes de entrar a la Mezquita, nos coloco a las chics, el pañuelo. Antes de acceder al recinto nos formó delante de un funcionario para que diera el visto bueno a nuestro aspecto.
La otra variación
Como ya era la hora de comer, vimos un poco de pasada el palacio del Sultán y nos dejó en el barco no sin antes proponernos una excursión vespertina a una fiesta que solo se hace un mes al año, etc. No fuimos.
En uno de los trayectos paró un momento y salió del coche. Volvió con 4 paquetes de patatas o similar. Nos los repartió. Uno a cada uno. A las mujeres de una clase y al hombre de otra. Pensaba que el sabor era más adecuado de esta manera. Casualmente yo llevaba en el bolso un paquetito que te dan con la comida en el avión y se lo regalé.
La verdad es que lo pasamos muy bien. Nos salió la excursión a 25€, en lugar de 15€ por persona (el autobús turístico costaba cerca de 60€) pero no nos importó porque resultó interesante.
Si se quiere evitar sorpresas en el precio se me ocurren un par de ideas:
1.-Decirle que prefieres visitar la mezquita sin su compañía y que él espere en el taxi (de esta forma vas a tu ritmo; que se ciña al itinerario previsto; no permitirle que os lleve a la fábrica (nosotros ni se lo habíamos pedido ni él nos comunicó que nos llevaba; simplemente aparecimos allí) o, en caso de que os interese y vayáis a ese museo, que vaya más ligero porque pretendía que pulsáramos todos los botones y, aunque interesante, al final, era un poco tedioso; O:
2.- Negociar el precio no por tiempo sino por recorrido. Es decir: plantearle el pago 60€ por seguir el itinerario en un mínimo de 3 horas aclarando que el tiempo que se sobrepase corre a su cuenta.
Por la tarde fuimos las dos solas a pasear por el zoco.
Al día siguiente nos levantamos temprano. Queríamos acercarnos al palacio del Sultán. Así que ni cortas ni perezosas fuimos por la orilla del mar andando hasta allí. Lo hicimos siguiendo la cornisa. Hubo un momento que creímos habernos equivocado porque parecía que se acababa la ciudad pero siguiendo adelante llegamos Un paseo precioso. Todo lleno de flores. El pretil del paseo marítimo, cada cierto tiempo, ofrece escenas de la vida de Omán, de las diferentes tribus, de los oficios, etc. Dimos la vuelta al palacio. Después nos acercamos al museo Bath Al Zubair. No llegamos a entrar. Nos conformamos con verlo un poco por fuera, tomar algo en la cafetería donde habían habilitado un espacio para exponer una casa omaní.
A la salida el sol que calentaba y nosotras que estábamos un poco cansadas después de andar más 6 Km nos empujaron a tomar un taxi. Le enseñé un billete de 5€ al taxista para que nos llevara al puerto y se conformó (creo que era una oferta generosa).
Si os interesa, puedo facilitaros el email del taxista, el itinerario que le propuse e información sobre la ciudad.