Creo que es importante esta información y algunas cosas a acalarar como el atraque en Fira y/o Oia:
Buenos días!
Después de haber descansado unos días tras el crucero intentaré explicar algunas cosas que os pueden ser de utilidad.
Vuelo: hicimos el vuelo BCN - Venecia con Air Europa. Tras llegar al aeropuerto Marco Polo y recoger el equipaje, el personal de Iberocruceros va indicando dónde se debe tomar el autocar hacia el barco. Una vez en el puerto hay que dejar las maletas en un apartado donde pasan las maletas por el escánner y ya te las dejan directamente en tu camarote.
Una vez registrados hay que dirigirse a la cabina donde se recoge la llave y la tarjeta Ibero. Esa tarjeta será vital durante todo el viaje, ya que es la que se utiliza para pagar a bordo (bebidas, fotografías, tienda, casino...) y para subir y bajar del barco.
En Venecia se puede salir y entrar del barco tantas veces como quieras mientras el barco esté amarrado (incluso de noche).
Hay que estar muy atentos al diario de a bordo, ya que en él encontraréis toda la información del día siguiente (actividades, excursiones, vestimenta sugerida...).
El segundo día en Dubrovnik el barco fletó autocares que iban y venían durante toda la tarde desde el puerto a la ciudad vieja (unos 3 km) por 8 € i/v. Si sois un grupo podéis coger un taxi (10 € por trayecto y coche).
La ciudad vieja es encantadora, merece la pena comprar la entrada para recorrer la muralla. Saliendo a la derecha y subiendo la calle se encuentra el acceso al teleférico donde podréis ver la panorámica de la ciudad.
Esta excursión se puede hacer por libre sin ningún tipo de problemas.
El tercer día lo dedicamos a ver Corfú: nosotros cogimos la excursión de la Gruta Azul. Estuvimos en la playa de Paleokastritsa y posteriormente en la ciudad amurallada. Para ir a la playa y la gruta azul sí recomiendo coger la excursión. Si tan sólo se quiere ver la ciudad el puerto queda a unos 500 metros, con lo que no es necesario coger transporte público.
El cuarto día estuvimos en Santorini, algo decepcionante pues quisimos hacerla por libre. El barco primero fondea para desembarcar a los pasajeros que han comprado la excursión con ellos. Posteriormente rodea la isla y fondea frente a Oia. Entre que el desembarque se hace con barcos y las colas del teleférico no nos quedó tiempo para ver Fira. Bajo nuestro punto de vista Oia está desmasiado abierto al turismo, con lo que tanta tienda desluce el encanto del pueblecito.
El quinto día estuvimos en Atenas. Aquí casi todo el mundo compra la excursión oficial. El puerto de desembarque es Pireo, algo alejado del centro de Atenas. Calculo que organizaron unos 25 autocares (imaginad la de gente que compró la excursión). Primero te suben a la Acrópolis, dignísima de ver y fantástica. Después el recorrido del autocar para en el Estadio Olímpico de los I Juegos Modernos de 1896 (estadio hecho con mármol blanco) para tirar unas fotos. Posteriormente os llevarán al barrio de Placa donde podréis hacer unas compras.
El sexto día llegamos a Estambul. Es una ciudad mágica llena de contrastes Oriente - Occidente. Por la tarde vimos Topkapi, el Harén (hay que pagar de nuevo) y la Basílica de la cisterna. Tened en cuenta que ambos cierran los Martes. Las cisternas son PRECIOSAS, puesto que apenas bajas unas escaleras y dejas atrás el bullicio y ruido de la ciudad para sumergirte en un subterráneo lleno de columnas y agua. Se está realmente fresquito, el ruido del agua relaja muchísimo y la iluminación está hecha con muchísimo gusto. Realmente merece muchísimo la pena. (La entrada a las cisternas sólo se puede pagar en efectivo).
Después de esto nos dirigimos a ver el Gran Bazar. Hay muchísimas tiendas de casi todo. Lo que no nos gustó es que ninguna tiene precios y tienes que regatear. Al no tener una referencia de precios no sabes si te están engañando o estás haciendo un buen trato.
El Martes lo dedicamos a ver la Mezquita Azul y Santa Sofía (cierra los Lunes). La Mezquita Azul es gratuíta (hay que vigilar la vestimenta). Santa Sofía merece mucho la pena también. Se puede pagar la entrada con tarjeta de crédito.
Después fuimos al Bazar de las Especies, muy cerca de la Mezquita Nueva. El lugar está muy cuidado y la decoración está medida al milímetro.
El Martes no nos dio tiempo a más puesto que nos venía a recoger el autocar para ir al Aeropuerto a las 12 del mediodía y tuvimos que correr bastante.
Sobre Estambul: nos quedó por ver la noche turca, el paseo por el Bósforo, ir a unos baños turcos, subir a la Torre y cruzar el Puente Gálata (de noche está muy bien iluminado); así que será la próxima ciudad que visitemos por nuestra cuenta cuando podamos hacer una escapada de 4 días.
Continúo más abajo...
Sobre el barco...
Tiene 25 años y se nota, pero tanto las cabinas como las zonas comunes están muy bien cuidadas.
Para desayunar hay buffet en la cubierta 10 o bien podéis ir al Restaurante Riazor (cubierta 8).
Por las mañanas que no hay excursión el equipo de animación se dedica a hacer actividades (gimnasia, baile, juegos, trivial...). Si la excursión es de mañana suele haber menos actividades.
Para comer se puede utilizar el restaurante Riazor o el Buffet. Los restaurantes siempre tienen carta.
Desde las 12 del mediodía hasta las 21 horas está abierto el Grill en La Piscina (cubierta 10) donde hay una barra para hacerse perritos calientes y hamburguesas con patatas fritas. En el buffet abren la barra de pizzas.
Los espectáculos empiezan a las 20:30 horas para los del 2o turno de cena y a las 22:30 horas para los del 1er turno. Son entretenidos y de una calidad muy aceptable. A nosotros nos encantó el mago Roberto Vara y la violinista Mayra. En el club de la comedia actuó Alexis.
Durante las noches suele haber Bingo a las 21:30 h y después música en directo con orquesta, Karaoke o juegos preparados por el equipo de animación. También está abierta la discoteca donde pincha una DJ.
Para cenar escogimos el 2o turno de cena y nos tocó el Restaurante Vistahermosa (cubierta 8). El primer y segundo día puedes pedir al Maître un cambio de mesa para sentarte junto a tus amigos. Nos atendieron los camareros Marcio y Santiago y lo pasamos genial. El agua durante la comida y la cena en los restaurante está incluída.
La comida en general está bien, a excepción de la bollería (que la encontramos muy seca) y la pasta (pasta hervida y salsa aparte, con lo que no sabe a nada). El arroz, a pesar de ser tipo bomba, nunca estaba pasado y siempre sabrosísimo. Podréix hacer las ensaladas que queráis, el surtido es amplio.
Para utilizar la piscina o jacuzzi se pueden pedir toallas justo al lado de la piscina. Únicamente hay que tener en cuenta devolverlas el mismo día.
El servicio de habitaciones es muy atento y cada tarde-noche te deja el diario de abordo en el camarote y te abre la cama (muchos días hace muñequitos con las toallas).
A pesar de haber tenido camarote en la cubierta 4 hacia el centro, nosotros prácticamente no notábamos el ruido del barco, puesto que intentamos aprovechar al máximo las excursiones y actividades, con lo que caíamos rendidos.
Este ha sido nuestro primer crucero y no teníamos demasiadas expectativas, con lo que nos ha sorprendido gratamente y esperamos repetir algún día...
Si tenéis alguna pregunta intentaremos contestarlas...
¡Un saludo!