Mirar os pongo esto que una compañera del 25 de agosto seika a encontrado,habla de Florencia,de como lo,hizo alguien esta bien por algunos consejos y esa tienda de pinochos de madera etc os podéis ir entreteniendo de momento hasta que llegue el día.No encuentro las camisas hawaianas,vaya!!!
Según nos cuenta.......
Quedamos a las 7 horas en la piscina, para desayunar, para así poder ser de los primeros en desembarcar. A las 8.00 horas ya estábamos bajando del barco. Enseguida nos dirigimos hacia los taxis y hablamos con Stefano, el taxista. Tenía un monovolumen en el que nos llevo a los 10 que éramos y concretamos el precio a 300 €, llevándonos hasta Florencia y posteriormente a Pisa.
Llegamos a Florencia sobre las 9.30 horas (había ya mucho tránsito), y Stefano nos dejó en Via Pecori, muy cerca de la Piazza di Duomo, donde están la Catedral y el Battisterio. Stefano nos entregó un mapa con los lugares por donde movernos.
Dimos la vuelta a la plaza y los más valientes se atrevieron a subir al Campanile di Giotto, junto a la Catedral de Santa Maria di Fiore. La entrada costaba 6 € y encima has de subir 414 escalones. Las vistas desde aquí son impresionantes. Aparte del Campanile, no entramos en nada, pues las colas eran muy largas.
Desde la Piazza di Duomo nos fuimos a la Piazza della Repubblica, con su tiovivo y todo, y a la que dimos una vuelta, saliendo por su gran arco de 1895.
Giramos a la derecha y nos dirigimos a la Iglesia de San Lorenzo, en cuya plaza hay un mercadillo y en una de las esquinas un bar con unos cafés buenísimos y baratos. Nos acercamos hasta la Galleria della Academia, donde está el David de Miguel Angel original, buscando un baño, pero no entramos... cruzamos la Piazza di Duomo por Via Calzaioli hasta la Piazza Signoria. Después, por Piazza Firenze hasta Santa Croce, y tras verla (por fuera) nos volvimos por el mismo camino hasta Signaría, bajamos por la Galleria dei Uffizzi hasta el Ponte Vecchio... sí un buen paseo.
Comimos por el camino lo que habíamos preparado en el buffett: todos los días nos preparábamos bikinis y bocadillitos (bastantes, porque los panecillos son pequeños)... aquí os quiero dejar unos consejos: si pensáis coger la comida del barco para comer durante el día, llevaros bolsas de plástico de las de guardar bocatas. Yo me las llevé y en una ponía los bikinis, en otra fruta, en otra los dulces, todo bien organizado... y también me llevé papel aluminio, por si algún día me apetecía llevarte una tortilla recién hecha (cosa que hice)... cómo? Cogías tu bandeja y te servías como si fuera para ti, y luego hacías los bocatas, para la bolsa y, con un poco de disimulo, a la mochila... de acuerdo que los panecillos son pequeños, pero cogíamos seis o siete bocadillos para las pekes y cuatro bikinis para nosotros, más las manzanas y pastas.
Bueno, sigo... del Ponte Vecchio nos fuimos por la orilla del río, por Via Acciaioli, Via Tornabuoni y Via Strozzi hasta Piazza Repubblica... y de aquí de nuevo hacia Piazza di Duomo, pero en Via Tosinghi (creo) está la tienda que yo quería encontrar de Bartolucci, y aquí por casualidad la encontré... una cucada de tienda, todo de madera, con sus pinochos... casualmente, y en un callejón de esta calle (está señalizado) encontramos unos aseos públicos que, si no recuerdo mal, te cobraban 0’70 €.
Desde aquí ya nos dirigimos a Piazza Duomo. Juani, Carlos, Guille y Raquel se fueron a comprar y quedamos en el sitio del taxi (via Pecori).
Salimos en dirección a Pisa, donde llegamos sobre las 3 de la tarde, tras más o menos una horita de viaje. Nos dejó a la entrada de la plaza, dimos una vuelta por todo el complejo, nos hicimos las fotos “made in Pisa” y nos fuimos a las tienditas que hay dentro de la propia plaza, a comprar los recuerdos... torres de pisa a 1 €, paraguas preciosos típicos de allí, a 5 € los pequeños y 6 € los grandes, llaveros a 1 €, y relojes (POR SUPUESTO, FALSIFICACIONES) Rolex, Dolce & Galbana, etc. etc., a 6 €... pero funcionan y si te vienen grandes te los hacen a medida allí mismo (esto a 6 € también)... empiezan pidiéndote una barbaridad y luego por 6 euros los sacas (a mi hasta me regalaron uno, jeje).
De Pisa al Oceánic tardamos muy poco, y una vez a bordo a atracarnos de comer en la piscina... menuda mesa montábamos los diez, jeje, parecíamos muertos de hambre (claro, comíamos los bikinis que nos llevábamos del barco en el desayuno y la fruta y a esa hora ya teníamos la comida en los pies)... ahora que lo pienso, no recuerdo que ningún día comiéramos sentados, jejeje