Nosotros siempre hemos viajado con los niños y sin ningún problema. Sólo tienes que ser consciente de las limitaciones que eso supone en función del destino, de la edad del niño y de su forma de ser. Está claro que algunas cosas con niños muy pequeños pues son un poco más complicadas, pero en general se pueden visitar muchas cosas. Nosotros el año pasado hicimos con ellos Florencia, Roma, Malta, Túnez. En cambio en Pompeya decidimos dejar a la niña (3 años y medio) en el mini-club del barco, nos pareció una visita complicada para ella (mucha caminata, mucho calor...). Fue una idea estupenda, nosotros disfrutamos la visita con el niño (9 años) y ella estuvo fresquita y entretenida en el barco.
En fin, que yo no iría con una niña pequeña 4 horas a los Museos Vaticanos, por ejemplo, pero un paseíto por Roma, con una pausa para un helado, es otra cosa ¿o no?
El año que viene nos vamos a los fiordos, y en principio el plan es hacer todas las excursiones con ellos.
Saludos,