Sigo con el relato de mi viaje. Ahora le toca el turno al Crucero por el Lago Nasser.
Crucero por el Lago Nasser
ASWAN
Seguimos en Aswan pero ahora en el lago Nasser a donde llegamos en bus procedente del Nilo y después de pasar por una zona militar. Para entrar en el embarcadero de los barcos hay unas medidas de seguridad de alucinar aunque las tuvimos durante todo el viaje. Al llegar al embarcadero notamos la primera diferencia: pasamos de estar rodeados de barcos que hacían el Nilo a ver solo tres barcos: Princesa Abbas que lo estaban arreglando, El Kas Ibrim que no funcionaba porque le faltaban unos papeles y le nuestro Eugenie que es gemelo del Kas Ibrim. El barco por fuera y por dentro parece de los que se ven en las películas que surcaban el Missisippi. Es un barco bonito pero no tiene nada que ver con el utilizamos en el Nilo, se nota a la legua que es de inferior categoría (sobre todo en los camarotes que como ya os he dicho eran algo cutres) y que precisa de una remodelación en profundidad. Por otra parte el ambiente era muy bueno al igual que el servicio, la comida y la atención de la tripulación.
Después de comer realizamos la primera visita bajo un sol de justicia. Nos llevan en barca hasta el Templo de Kalabsha y según llegas después de ver todo lo del Nilo te deja un poco frió ya que son templo mas pequeño y menos impresionantes a primera vista pero lo bueno esta en el interior. Todas las paredes con figuras y jeroglíficos que mantienen aun los colores de aquella época. En resumen que vuelves a empezar a abrir la boca para no dejar de cerrarla en ningún momento. Además el paisaje que los rodea es totalmente distinto al visto hasta ese momento. Estas en pleno desierto y algunas montañas están tan quemadas que se parecen a los Monearos. Vuelvo a mi palabra habitual en este viaje IMPRESIONANTE.
Volvemos al barco y después de una sesión de piscina cenamos y subimos a cubierta para ver el cielo y tomarnos algo. Es alucinante ver un cielo sin contaminación, totalmente estrellado encontrándote en un lugar tan remoto. Solo fallaba la vista de alrededor ya que esa noche no nos movimos del embarcadero que estaba dentro de esa especie de zona militar.
WADI EL SEBUA
Zarpamos de madrugada para Wadi el Sebua para visitar por la tarde por la tarde su templo así como el de dakka y Maharakka. Aprovechamos la piscina toda la mañana viendo el desierto desde la cubierta del barco y preguntándonos como puede existir un lago tan grande en esa zona tan desértica. Parece increíble. A eso añades que no se ve ni un pueblo ni un alma por la zona.
Mustafa nos avisa que ese día bajemos con calzado cerrado porque en la zona hay escorpiones y víboras cornudas así que tengamos cuidado por donde pisamos. Y las había. Estaban sus marcas por toda la arena del desierto. Cuando llegamos a la zona del templo de nuevo en barca solo estábamos los del barco y unos cuantos militares que vigilan la zona eso si metralleta en mano y acompañándonos a todos los sitios. Pues no se muy bien de donde salieron pero después de ver el primer templo aparecieron un tractor-taxi y camellos para llevarnos hasta el otro templo que estaba un poco alejado y para llegar a el había que ir andando por un sendero. ¿Se esconderán debajo de la arena? No lo se. también creíamos que ya no nos encontraríamos con vendedores pero nos equivocamos. allí estaban intentando hacer negocio, aunque eso si no eran ni una décima parte de los que te encontrabas por el Nilo, no solo vendiendo collares y demás cosas sino también con las fotos que te podías hacer con escorpiones que tenían y te colocaban en la mano , pecho etc… y con una víbora cornuda muy vivita metida dentro de una botella de plástico.
Ese día el barco navegaba por primera vez por la noche y mientras estábamos en la cubierta después de la cena sentimos unas voces que no venían del barco y este paro en seco. Sorpresa si hay gente por esta zona del mundo. había muchas barquitas de pescadores que lanzan sus redes y el barco se había tropezado con una. Tuvimos que parar para que recogiesen la red y así no se enganchase en las hélices de la motonave. Un poco de aventura antes de llegar a Amada donde quedaríamos atracados hasta el día siguiente.
AMADA/ABU SIMBEL
La vista a los Templos de Amada, Derr y la tumba de Penout se realizo por la mañana y en ellos vemos una miniatura de lo que nos espera en Abu Simbel. La verdad es que pensé: “Si esto es una miniatura de Abu Simbel como será en realidad esa maravilla”
Aquí nos encontramos con otro nuevo tipo de locomoción el burro-taxi aunque no lo cogimos porque de lo que se trata es de pasar por el desierto a pesar o con el permiso de las cornudas. De nuevo posibilidad de fotos ahora con cocodrilo mama y cocodrilo hijo siempre y cuando haya propina. La verdad con la grima que me dan a mi esos bichos ya estaba un poco harta de verlos tan de cerca.
Zarpamos de Amada en dirección a Abu Simbel. La llegada en barco a esta maravilla del mundo es inerranable. No se puede explicar con palabras. Hay que verlo por fuera y por dentro aunque en el interior no se pueden hacer fotos y grabar en video. Después de visitarlo por la tarde, sin apenas gente ya que solo éramos los del barco, esperamos tomando un te al espectáculo de luz y sonido que fue verdaderamente precioso. La verdad es que la sensación que tuve es de ser muy pequeñita antes tal grandiosidad. No creí que me fuera a impactar tanto.
Después de vuela al barco para cenar en cubierta con velas mientras el barco daba vueltas para que pudiésemos ver los templos de Ramses II y su mujer Nefertari mientras cenábamos. Verdaderamente increíble.
Al día siguiente salíamos de Abu Simbel en dirección a El Cairo y aquí se noto la mano del guía Mustafa. En el grupo éramos ahora 9 personas más el guía ya que en el crucero del Nasser coincidíamos con tres señoras mejicanas de la misma agencia. Hacíamos el traslado a El Cairo en avión y nuestros horarios de vuelos en principio eran sobre las 10 de la mañana hacíamos Abu Simbel- Aswan y después a las 3,15 de la tarde Aswan- El cairo. Pues no se como se apaño pero consiguió cambiar los vuelos para salir a las 8,30 hacia Abu Simbel-Aswan y a las 10 de la mañana Aswan- El Cairo para todos. Eso nos permitió estar en el hotel de El cairo a las 2 de la tarde y así poder aprovechar esa tarde para ver cosas en la cuidad. Otros compañeros del crucero de otras agencias que los hacían en bus hasta Luxor y luego en avión hasta El cairo llegaron a el cairo a las 9,30 de la noche e incluso algunos a la 1 de la mañana del día siguiente. Supongo que entenderéis porque vinimos encantados con Kemet que era nuestra agencia y con su receptor en Egipto Excellent Tours.