He leído muchos comentarios acerca de las famosas "propinas", pero me parece oportuno crear un tema específico para las del Grand Latino, en el que voy a embarcar con mi mujer y mis 2 hijos el 12 de Julio.
Soy totalmente contrario a este tipo de prácticas, posiblemente porque en mi trabajo a nadie se le ocurriría pedirlas. Alguno de los comentarios que he leído me han dejado verdaderamente pasmado. No comprendo como en el siglo XXI haya personas que las crean necesarias porque "nuestra propina es su sueldo" (este comentario me parece absolutamente colonialista y ofensivo) o que las justifican "porque se desviven y tienen todo tipo de atenciones, especialmente con los niños".
Vamos a ver, ¿es que la empresa no paga a estos trabajadores conforme manda la ley? ¿Qué tratamiento fiscal tienen las propinas, son dinero negro? Suponiendo que las diera, ¿quién me garantiza que no es la empresa quien se beneficia de las mismas, y no los trabajadores?
En el Grand Latino, a pesar de llamarse propinas, ya van incluidas en el precio del viaje. ¡Las quieren hacer pagar hasta a los niños! ¿Van a tener la cara de pedirle propina a mi hija de 10 años? ¿De qué sueldo debe pagar ella esa propina? La gratuidad de los billetes infantiles no las justifica, pues esta es la oferta que hace Iberojet, la idea es de la propia empresa. Iberojet cobra obligatoriamente propina a todos los pasajeros. Solamente admite que un pasajero no la pague si especifica claramente por escrito que no está contento del servicio recibido.
¿No estaremos mirando las cosas al revés? No es lo mismo el "si me dan propina trabajo mejor" que "si no me dan propina trabajo peor". Creo que ahí radica el error de las propinas obligatorias de Iberojet. Si los trabajadores son amables, simpáticos, se desviven, ¿no será porque les obliga el contrato que tienen con su empresa? Acaso si no recibieran propina, ¿tendrían derecho a mostrarse antipáticos?
Mi posición es reivindicar la libertad de cada cliente de premiar con una propina a las personas que él considere que la merecen, si es que la merecen. En el caso que dice la empresa de "no estar satisfecho de los servicios prestados", pienso que la posición correcta del consumidor nada tiene que ver con las propinas; en este caso, debe negarse a pagar el importe de los servicios no prestados o mal prestados, y si no está contento con nada, no debe limitarse a no dar propinas, sino que debe reclamar la devolución del importe íntegro del billete.
Perdonad la extensión y el tono del mensaje, pero es que me parece a mí de una claridad meridiana algo que para otros está en la penumbra o en la total oscuridad.
Y trankilos! Pienso disfrutar del crucero como un enano. <img src=icon_smile_wink.gif border=0 align=middle>
Ens veiem el 12-J!!!