Hola, fuimos pasajeros del Gran Voyager por los Fiordos del 11 al 18 de julio. Nuestras apreciaciones:
Elección de Camarotes: no elijan la planta 5 para los camarotes, pues el restaurante está en esa planta y se forman grandes colas en el pasillo hasta que el restaurante está listo.
Excursiones: la panorámica de Bergen es una tontería (la subida al funicular se puede hacer por su cuenta, eso sí, yendo muy temprano). El mercado del pescado se hace por tu cuenta, al igual que toda la ciudad que es pequeña pero bonita.
Copenague y Oslo se pueden hacer por tu cuenta. En Oslo el puerto está al lado del ayuntamiento y una fortaleza que se puede visitar. En Copenague puedes pillar un taxi en el puerto, admiten euros y puedes darte un paso por el centro de la ciudad que merece la pena verlo.
Recomendamos la excursión de Eidfjord a Rosendal, pues el barco zarpa de Rosendal y es más difícil averiguarse un transporte para ir Rosendal y arriesgarte a perder el barco.
Las excursiones de 139 euros las consideramos demasiado caras, pues te hinchan el precio porque te meten un almuerzo al mediodía que tampoco vale eso, aunque las excursiones merecían la pena.
El día de Flåm a Myrdal nos pasaron por un campamento vikingo en el que merecía la pena quedarse un rato más pero nos dejaron sólo 5 minutos, con el cabreo de todos, claro. Sí veo posible coger el tren de Flåm por tu cuenta, ya que no es tan complicado.
La excursión del glaciar mereció la pena! la caminata para subir al glaciar fue estupenda, eso sí, cansa un poco pero merece la pena de lo bonita que es la subida andando. El glaciar impresiona.
Stavanger es otra ciudad que merece la pena ver por tu cuenta. Se aconseja comprar souvenirs en esta ciudad, pues hay variedad de cosas para comprar y hay tiendas normales que no son sólo de souvenirs. El barrio de casitas blancas merece la pena, así como las calles donde las casas están pintadas de colores, que es el centro comercial. También se puede tomar una cerveza en los bares típicos de al lado del puerto disfrutando del sol si hay suerte.
Sobre las comidas del barco, algunos pasajeros se pusieron nerviosos :eek: y faltaron al respeto gritando al personal del servicio de camareros que cumplieron en todo momento (y todos porque estaban reponiendo el pescaíto frito). Estos pasajeros los habrá siempre, por desgracia. La comida y bebida estupendas, así como el servicio de camareros y cocineros.
EL paquete de bebidas: nosotros consideramos que 3 bebidas por persona por comida es mucho (habrá a quien le guste). Para una pareja creo que es suficiente contratar un paquete de bebidas, donde pueden ir dos vinos y una botella de agua, y ya hay para los dos.
Salida de regreso al aeropuerto de Copenhague: estaba lloviendo y nos tuvieron mojándonos hasta que abrieron las puertas del bus (que tenía goteras), en vez de organizarnos debajo de la carpa hasta que estuviese listo. Esto fue un error de organización. Una vez en el aeropuerto, y nadie de ibero cruceros nos ayudó a organizarnos en las ventanillas de facturación. Tuvieron que ser los del propio aeropuerto los que nos ayudaron a colocarnos en cola.
Una vez en el avión seguía habiendo pasajeros (siempre los mismos) que se quejaban por todo sin razón. Queja por vicio.
Creemos que es un acierto hacer un crucero en el G Voyager, porque no es un barco demasiado grande y puede entrar sin problema por los fiordos, además de que puedes subir y bajar por las escaleras evitando el ascensor. En la cuarta planta se va de maravilla.