Hola:
Acabamos de regresar del Sinfonía, matrimonio con dos niñas de 5 y 2 años.
En general todo ha estado muy bien, hemos disfrutado mucho, hemos bajado en todos los puertos (por nuestra cuenta).
El camarote interior y hacia la proa, en el puente 8 bien, el primer día me dio un poco de claustrofobia pero en seguida me adapté.
¿Pegas? principalmente que el crucero estaba organizado para italianos, de todas las monitoras del Mini Club solo 1 hablaba español y mal así que nuestra hija mayor no se ha querido quedar allí, la verdad es que eso no nos ha importado, ya que queríamos estar todos juntos, pero lo aviso para otros padres interesados en este servicio. Además en general todos los italianos no respetaban las colas (para el autoservicio, en el que solo comimos 2 días, 1 de prueba y el otro en Palma, ya que casi no se quedó nadie a bordo).
Los espectáculos nocturnos bien, uno de ellos especialmente bueno, un ventrilocuo fabuloso que hizo toda su actuación en inglés, francés, italiano, alemán y español.
Respecto a los turnos de las cenas el primer día escogimos el segundo, sobre las 21 horas pero el espectáculo empezaba a las 23 y con las niñas se nos hacía demasiado tarde. Además en la piscina a partir de las 18-19 horas ya no se podía estar, o había poco sol o el barco estaba en marcha y con el viento no se estaba bien. Así que pedimos el cambio al primer turno, a las 19 horas, y mucho mejor. Ahí conocimos a un matrimonio catalán con dos hijas con los que congeniamos muy bien.
Si llegas en avión a Barcelona puedes dejar las maletas en el barco a partir de las 9 am, aunque el embarque comience a las 15. En el puerto hay un autobús del Ayto que te lleva a la Plaza de Colón cada 15 minutos (1,2 euros persona).
En Sicilia, en la Playa de Mondello, nos robaron la funda de la cámara de fotos con una tarjeta de 256 con todas las fotos de Marsella y Génova, mucho cuidado, son unos artistas.
El tema se las propinas, dicen que son voluntarias pero en la cuenta final con todas las consumiciones te intentan cobrar 45 euros por persona pero pudes anularlas cubriendo un papel con los motivos. Nosotros lo hicimos y repartimos las propinas en mano, directamente a los camareros que nos han atendido. (Bruno, el de la cena, muy cariñoso con las niñas, aunque creo que todo el español que entendía era el del nombre de las comidas).
Bueno, vaya rollo que tengo, si alguien tiene alguna duda que me pregunte, estaré encantada de informar.