Hola:
Llegamos ayer del viaje y era mi primer crucero. Hay cosas buenas y malas que comentar, empezaré por las primeras. El barco es muy bonito y limpio. Las toallas te las cambian aunque las cuelgues para rehutilizarlas, los baños comunes están relucientes, las toallas de la psicina te las cambian las veces que quieras y no hay que dejar depósito como en muchos hoteles de 4 ****. No tuvimos problema con el idioma, hay camareros que saben castellano (nos tocó un hondureño) y si no saben castellano saben inglés e italiano, que para decir "water please" o "una birra", no se hace tan complicado. La cena en el comedor es muy buena, con muchos platos pero de poquitas cantidades. Cogimos el 2º turno pq cenar a las 7'30 nos parecía demasiado pronto pero nos arrepentimos porque en el 2º entras a las 21'45 al comedor y no te sirven hasta las 22'20 o 22'30, con lo cual acabábamos de cenar siempre a las 23'30, muy tarde si vas con niños y te has levantado a las 6 de la mañana. Y siempre nos perdíamos los bailes (salsa, merengue, etc.) que se hacían a esas horas. El espectáculo principal lo dan en dos turnos para que todo el mundo lo vea. Si cenas en el 2º, lo ves a las 20 '15. El camarote es suficientemente cómodo. Hay secador de pelo(como no lo ponía me lo llevé)y suficientes perchas y cajones. El nuestro estaba en el piso 11 más hacia proa y no se oian las máquinas. Las vistas desde el balcón merecen la pena: atardecer en Katakolon, amanecer en venecia....
¿Qué no me gustó? Los horarios a las horas de las comidas: cerraban los restaurantes a las 15h pero de la mayoría de excursiones volvíamos entre las 15 y las 17, con lo que siémpre pillábamos el grill: pizza, hamburguesas y salchichas. También solía haber ensaladas y frutas pero la mayoría de las veces se habíamn acabado cuando llegábamos. Y encontrar una mesa era guerra. Si podeis, comed en el de carta, aunque sea más lento.
Las tumbonas de la piscina no pudimos usarlas hasta el último día en que el barco estaba medio vecíao (habían bajado en Venecia muchos pasajeros). Pero hay otras cubiertas arriba (3n el 15 y 16) y se está más tranquilo si lo que quieres es leer.
Lo peor fue el día de desembarco, en Bari. Por la noche hay que dejar lasa maletas. El camarote hay que abandonarlo a las 9'30 pero no sales del barco hasta las 2 de la tarde. Y te desactivan las tarjetas y no puedes ni pedirte un agua. Es mejor, por lo que vi, salir y volver desde venecia: como no la vieron al llegar, el barco les regaló al partir, la excursión a Venecia y luego los llevó al aeropuerto. Nosotros sin embargo, no vimo s Bari ni al llegar ni al salir y nos pasamos una mañana perdida de esperas y colas.
Si teneis alguna duda, la contestaré encantada.