¡Hola a todos!
Llegamos el domingo pasado, pero hasta ahora no he podido escribir.
En primer lugar quiero daros otra vez las gracias a todos los que contestásteis a mis múltiples preguntas. Me ha sido muy útil toda la información de "primera mano" que recopilé.
Por decirlo rápido, claro y conciso, en dos palabras "im- prezionante", ja, ja.
También os comento que mi crucero ha sido parcial, ja, ja. Tengo problemillas de salud y si bien pensaba que podría hacer alguna excursión al final no fué así, de ahí el título del mensaje "Vivir en el mar", porque han sido ocho días de vivir flotando en todos los sentidos.
Pero si alguien quiere preguntarme algo sobre excursiones, mi familia sí que hizo casi todas por su cuenta pero de forma muy tranquila y a su aire. El plan no era ver lo máximo en el mínimo tiempo posible, si no ir viendo disfrutando tranquilamente lo que se pudiera.
Iré escribiendo cosillas poco a poco, no quiero empacharos de una vez....., esperando que de la misma forma que a mí me fué muy útil leer los diarios de algunos de vosotros, podáis encontrar información, en estas letras escritas con morriña, que os sirva a los que aún no habéis viajado.
Voy a ir por temas porque de lo contrario me haré un lío.
TEMA- TRANSPORTE HASTA EL BARCO:
Vivimos en Palma de Mallorca, viajamos en avión hasta Barcelona y en el aeropuerto cogimos un taxi. Me había informado sobre las tarifas y me dijeron que oscilaba entre 25-30 euros más 1 euro por cada maleta. Llegamos rápidamente al puerto, no había casi tráfico. Nos costó 30 euros. La llegada a la terminal de cruceros de NCL debió ser aproximadamente a las 12 del mediodía.
Coger el taxi fué un acierto, nada más parar allí, vino un chico con un carrito enorme y cogió las maletas, preguntándonos por el nº de camarote y ¡hala!, tan felices y descargaditos.
Sólo atravesar la puerta para entrar a la zona dónde estaban situados los mostradores para hacer las gestiones de papeleo había montado casi un estudio de fotografia, ja, ja. Era opcional, es una de las múltiples ocasiones en las que te ofrecen hacerte fotos que luego exponen en el barco y te venden no sé a qué precio porque no nos hicimos ninguna.
En los mostradores nos solicitaron los pasaportes, nos hicieron una foto del rostro por seguridad (que nunca vimos) y rellenamos unos cuestionarios de salud enfocados claramente al tema de la gripe A. Y ya antes de entrar al barco empezó lo que iba a ser una constante durante todo el viaje: una persona con un flus-flus en la mano que pidiendo disculpas te rociaba las manos. Al final el tema resultó hasta divertido....
Y ahí empezó la magia....
Cómo ya sabíamos el camarote no estaría disponible hasta las 2 o algo así y fuimos a comer algo y a cotillear un poco por el barco.
TEMA CAMAROTE:
No sé si recordáis pero fuimos al crucero, mi marido, yo, mi hija de 20 años y mi hijo de 15.
Teníamos un camarote cuadruple en la planta 11, exactamente el 11521 (lo comento porque alguien iba a viajar en ese mismo camarote después de nosotros).
Ya imaginábamos que sería pequeño, pero cuando entramos.... uff, nos entró un poco de agobio momentáneo al pensar que íbamos a estar metiditos allí los 4 durante una semana... con todo lo que llevábamos en las maletas.
Esa sensación se fué disipando a medida que cotilleamos todos los entresijos... en mi vida he visto tan poco espacio tan bien organizado.
Tiene un armario con el espacio aprovechadísimo, estanterías, cajones, etc. El tamaño del baño así de entrada parece reducido, pero lo mismo que en el caso del camarote, está tan bien aprovechado que al final te resulta espacioso.
Durante el día, sólo hay dos camas. Luego cuando te preparan la habitación para la noche, sacan una litera de encima de una de las camas (es fácil de sacar, nosotros mismos la sacamos en alguna ocasión) y debajo de la otra cama fija hay otra que sitúan entre las dos. Vamos, que queda el camarote completito, ja, ja.
Ahora hago un inciso para comentar algo que no fué habitual durante el resto del crucero, pero lo cuento ahora por si a los que van a salir dentro de poco les pasa algo parecido.
Estábamos empezando a instalarnos en el camarote, ¡qué locura! ocho piernas deambulando en un espacio diminuto....
Había leído en el foro que en el camarote había cafetera y allí no había nada parecido y luego tampoco había cenicero para la habitación ( sí en el baño, instalado de forma fija con lo que no podíamos transportarlo).
Sabéis que a mí me preocupaba el tema del tabaco y que pregunté aquí y me informé en la página web de NCL. En el foro había informaciones contradictorias sobre el tema, pero en la página de NCL estaba clarísimo: se podía fumar en el camarote, excepto en las camas y en las zonas habilitadas para ello.
Pues bien, nos encontramos en el pasillo con un miembro de la tripulación que ese día no hablaba absolutamente nada de español (no sé, luego se debió aprender algunas frases) y mi hija que habla un inglés aceptable le preguntó por esos dos temas. Entró en el camarote cómo un elefante en una cacharrería, primera falta de educación (de eso fuimos conscientes más tarde cuando comentamos toda la anécdota, ninguno de nosotros iba con predisposición a la crítica si no todo lo contrario). Desde el momento en que contratatamos una habitación esa es nuestra casa de forma temporal y pienso que se debe tratar cómo tal, con un poco de respeto.
Sobre el tema del TABACO, dijo que sólo se podía fumar en el baño y nos indicó una señal de prohibido que hay al lado de la cama, enseñándonos también un detector de humos.
Y sobre la cafetera, hablando rapidísimo con lo que era difícil entender dijo que a los anteriores se les había roto y algo así cómo que podría hablar con su supervisor, y cuando yo le dije que sí que lo hiciera empezó a decir que podíamos tomar café en los restaurantes, etc. Ahí sí que es posible que hubiera un malentendido.
Yo iba feliz, cómo he comentado antes, sin ninguna predisposición a la crítica, teniendo muy claras ciertas cosas cómo lo del idioma. Si hubiera podido hablar con él le hubiera explicado que sí se podía fumar y que así constaba en la página web y además en un libro que hay en el camarote con muchísima información, pero .....
Había leído en algún folleto del camarote o en el libro de información, que se podía llamar a recepción solicitando hablar en español ante cualquier duda.
Y así lo hice, pregunté sobre el tema del tabaco y cuando me contestaron que dijeron que sí que se podía comenté lo que nos había dicho el tal Antonio (así se llamaba el susodicho) sobre esto y sobre la cafetera, sin demostrar mi cabreo porque no me gustan los malos rollos.
No habían pasado ni cinco minutos cuando apareció un miembro de la tripulación, que debía tener un cargo superior (llevaba un uniforme elegantísimo, diferente al de Antonio) trayéndonos la cafetera y pidiendo disculpas.
Al rato aparece Antonio con muy mal talante y nos da el cenicero sin decir ni media palabra.....
Creo que esa noche el Antoñito de los co...., debió hacer un curso acelerado de algunas palabras de español (ja, ja ) porque ...oH!!! sopresa!!! a la mañana siguiente empezó a saludarme: Buenos días Mª Antonia!! y así con distintas palabras en español cada vez que nos encontraba por el pasillo a cualquiera de nosotros.
Y bueno, eso nos sirvió para comprobar el excelente funcionamiento del servicio de recepción que atendió inmediatamente a nuestra petición.
Había dicho al principio que contaría poco a poco y... ya véis cómo me he enrollado, ja, ja. Y además tengo una incapacidad para sintetizar con lo cual....
Continuará....