Hola, quería expresar mis opiniones sobre el crucero realizado el dia 22 de noviembre desde Barcelona. Las escalas eran Casablanca, Funchal, Arrecife (cambiado por Tenerife por motivos climatológicos) y Málaga, con 4 días enteros de navegación. Nunca había hecho antes un crucero con tantos días en el mar y la verdad es que hemos descansado mucho y hemos disfrutado de la vida a bordo.
El check-in fue rápido y además había cafés, zumos, infusiones y pastas en la terminal, cosa que se agradece en las esperas, pero en nuestro caso no lo necesitamos. Había 2 colas una para latitudes y la normal, en el momento de nuestra llegada estaban las 2 colas con recepcionistas libres.
El barco me pareció muy fácil y cómodo, su tamaño diría que es el ideal, y había bastante espacio para todos los pasajeros.
Por contra, lo encontré bastante deteriorado y falto de mantenimiento, sobre todo los camarotes y su mobiliario, muchos de los cristales de las ventanas sucios hasta el punto que impedían la visión. Creo que le hace falta una renovación urgentemente, sobre todo de alfombras y mobiliario.
Un espacio que me gustó mucho eran las terrazas de popa, algo inexistente en los barcos de cruceros modernos en los que la popa está ocupada completamente por camarotes.
Los precios de las bebidas me parecieron muy razonables excepto el vino. La cocteleria no es muy variada y su presentación desmerece comparando con otras compañías. Hay siempre gratuitamente agua no embotellada, limonada, infusiones y café de máquina, este último bastante criticado aunque como yo no tomo café no puedo opinar.
La comida, tanto del buffet como la de los restaurantes principales excelente, tanto por sabor como por variedad, aunque es verdad que los ingredientes eran sencillos. A mí, personalemente, no me gusta mucho el sistema Free Style, prefiero el turno fijo con mi mesa y mi camarero, pero en este crucero ha funcionado bastante bien y no hemos tenido largas esperas para conseguir mesa. En el buffet, algunos días sí que costaba encontrar mesa dentro, pero en las terrazas de la popa, que comunican con el buffet, siempre encontramos mesas libres.
Limpieza correcta pero sin llegar a la excelencia.