Hola a todos... Pues aquí estoy de regreso en el Foro... En dos oportunidades he tratado de enviar más información pero no sé qué ocurrió en la máquina de mi oficina ya que en el momento de enviarlos, se trabó y se pierdió cuanto he escrito... Es por ello que trato hoy de hacerlo desde casa.... Espero que esta vez funcione.
Mi ausencia del Foro se debió en mayor medida al hecho de que en las dos librerías estamos en temporada baja (el período escolar se inició en marzo) y aprovechamos este tiempo invernal (y de "vacas flacas") para ponernos al día con el mobiliario, los sistemas, el análisis de los stocks, las estadísticas, etc. así que no es mucho el tiempo que nos queda para las cosas buenas y placenteras de la vida (...bueno... para algunas siempre hay tiempo...)
No se imaginan cuánto los envidiamos...
Salvando el tema del idioma -tal como tú, Rofoco,lo dices muy bien,los yanquis son "imbancables" porque no es inglés lo que hablan- salvando el idioma, como decía, el Jewel es espectacular: el mejor invento es el "Free style"... no tiene parangón: "hacer lo que se canta, en el momento en que se te canta" (como diría un tanguero...)
Con Cristina, mi esposa, estuvimos trabajando en las casi 2000 fotos digitales que sacamos durante nuestro recorrido. Ya armamos dos álbumes electrónicos; al primero lo hemos llamado "La casita que alquilamos..." toda sobre el Jewel, tomadas durante esos hermosos 12 días que lo tuvimos de hogar.
Pero vamos algo más al grano y con un tema "delicado", especialmente para los varones (aunque hay más de una dama que en este aspecto también "se las trae"...) El tema es nada más (y nada menos) que la bebida a bordo... Y va dirigido tanto a los "Alcohólicos anónimos" como a los "Borrachos confesos"...
Lo que de aquí en más voy a comentarles lo he aprendido aquí mismo -en este Foro que es un pozo de sabiduría- y de labios (o de la pluma ) de "los pocos sabios que en el mundo han sido", como lo son los "viajados" moderadores que con su experiencia nos hacen más placentero y menos preocupante el crucero.
Pues bien, ahí vamos; y como decía la maestra cuando éramos niños:
Composición tema "Bebidas en el Jewel".
a) El agua: el Jewel tiene una planta desalinizadora y potabilizadora de agua que produce 2700 m3 de agua por día. Un agua de excelente calidad (incolora, inodora e insípida tal como corresponde), la que, junto con el hielo, el té frío y el café son los únicos líquidos sin costo. El agua mineral, por su lado, servida en el restaurante, cuesta 5 dólares la botellita de medio litro.
b) El vino: La botella más económica de un californiano de medio pelo cuesta 35 dólares. Una cosa que he leído por aquí y que soléis hacer los españoles, es comprar unas cajas de vino en la ciudad de embarque y subirlas a bordo.(Nosotros con los 13.000 km que nos separaban de Atenas no lo pudimos hacer por el problema del exceso de equipaje...)Al ingresar a cubierta os las retienen, consignando en cada caja el número de habitación. A la hora de la comida la podéis pedir y no pasará mucho tiempo en tenerla en vuestra mesa. Derecho de descorche por cada botella: 15 dólares, los que serán adicionados a la cuenta. Las botellas que te sobren al terminar el viaje (...cosa que sinceramente dudo...)te serán devueltas al momento de abandonar la nave.
c) Bebidas "blancas": en ésto los asesores foristas son realmente unos genios... El Jewel tiene un escáner que detecta -además del metal- el vidrio... así que no puedes poner ninguna botella en el interior de tu equipaje sin que sea detectado por este infernal aparatejo..
Una de mis preocupaciones al ir programando el viaje era la perspectiva de tener que perderme ese hermoso sonido que se desprende de los trozos de hielo al chocar contra las paredes del vaso de cristal cuando perezosamente flotan refrescando un scotch... "on the rocks..." Y no me podía imaginar a mi mismo mirando el atardecer a bordo, sentado en el balcón de mi camarote... sin escuchar esa música tan placentera al oído... ni menos aún sin sentir ese concierto de sabores en el paladar...
Pero (siempre hay "peros", gracias a Dios) hete aquí que el infernal aparatejo del escáner de a bordo no detecta el plástico.
Fue aquí dónde la sabiduría de los "consejeros del foro" prescriben el "Listerine" (para los más jóvenes, se trata de un enjuague bucal que viene en tres colores diferentes y en frascos plásticos de hasta 500 cm3 y que se expende en droguerías o donde venden productos de belleza o cuidado personal). Pues bien; rápidamente me hice de dos botellas, cuyo contenido fue a parar al sumidero, y, después de un lento y concienzudo trabajo de "desodorización y desaborización" transportaron en su interior la preciada carga de 1 litro de whisky... lo que me permitió cada tarde, cómodamente sentado en el balcón del Jewel, el continuar escuchando el tradicional sonido de los cubitos de hielo contra las paredes de cristal... pellizcando de tanto en tanto algunos pistachos y castañas de cajú...
Y, cuando caían las últimas lágrimas de la bibida del fondo de la botella, el recipiente era cuidadosamente bajado en la primer escala,
vuelto a llenar en tierra firme, y celosamente ingresado a bordo dentro de la mochila...
Así de sencillo, así de fácil... y así de económico... Lo que se dice "una genialidad".
En el free-shop de a bordo se expenden una gran variedad de bebidas (y a muy buen precio) pero después de adquirirlas las retienen a tu nombre hasta el día anterior al embarque.
Bueno. No tengo nada más, al menos por ahora... Cualquier cosa que pueda aclarar, dentro de nuestra humilde experiencia, estaré encantado de poder hacerlo.
Os envidiamos de todo corazón...
El Patagón (y su Patagona)