Algunos me han preguntado mi opinión sobre Le Boreal, y en concreto sobre si recomendaría un crucero en un barco de Le Ponant, o de cualquier otra compañía "de lujo", que son siempre barcos pequeños.
Supongo que, cómo muchos sabéis que Keltic y yo tenemos formas diferentes de disfrutar de un crucero, mi opinión podría ayudar a algunos indecisos que puedan pensar que se aburrirían en un barco de ese tipo.
Pués bien, creo que es un concepto "distinto" a la idea que tenemos de un crucero. Al ser un barco pequeño, el trato es personalizado... vas por los pasillos y saludas y hablas con todo el mundo, pasajeros y tripulación...es como si los conocieras de toda la vida, o como si estuvieras en tu casa. Esa es precisamente, la impresión que tienes desde que embarcas; Que todo es cercano!!
El comandante está en contacto permanente con los pasajeros, si no es en persona (cosa que le encanta) es a través de la megafonía, explicándonos todo tipo de detalles de la navegación, de las actividades, de los lugares por los que navegamos. El puente de mando está abierto a todos los pasajeros, de forma que, a quien le guste navegar, no tiene más que charlar con los responsables de la navegación, que están encantados de darte todo tipo de explicaciones. De hecho Fran y yo, estuvimos durante casi una hora en el puente, remontando el Támesis...una experiencia dificil de repetir y describir... Y no entro, por no fastidiarle el relato a Keltic, del subidón que te da, cuando el "puente de Londres" se va abriendo para que tu pases, en un barco, y te adentres en el corazón de Londres... Fuimos la atracción turística de Londres por un día
La comodidad de las suites, consigue que te entren ganas de disfrutar tiempo de tu cabina; Esto pocas veces me ha pasado en un barco de cruceros. Soy de las que pasa el tiempo estrictamente necesario en el camarote, cuando hago un crucero. En esta ocasión he disfrutado desde mi cabina, del relax, del descanso, de la comodidad y de la navegación... Imagino que mi estado anímico, después de una temporada larga viviendo practicamente en un hospital, era lo que necesitaba... por eso, si lo que buscas es un descanso, rutas inéditas, trato personalizado y momentos para relajarte y disfrutar de una buena comida, una buena compañía, y unos instantes de "glamour", estos yates no tienen comparación. Y ahora, que algunas compañías como Le Ponant, han bajado los precios y están al alcance de todos, yo no dudaría en tener una experiencia Yacht Club
El respeto por los demás, es norma generalizada entre todos los pasajeros y la tripulación... Y aunque la gente disfruta y se divierte, no se oye una voz más alta que la otra, ni una mínima falta de respeto. Con deciros que en Londres, subió a bordo la familia del capitán, su mujer y dos niñas pequeñas, y las mirábamos como "bichos raros"

en unos momentos revolucionaron el buffet
Bueno, en resumen; No eligiría Le Ponant para pasar una semana de "cachondeo" y "risas" con un grupo de amigos...Ppero no volveré a dudarlo, si lo hago para descansar, disfrutar de la navegación, de la gastronomía, y sobre todo de una ruta tan espectacular, que solo se puede hacer en un barco de ese tipo.