Hola a todos de nuevo. ¡Cuánto te quiero, Wewe! ¡Hola mañicas! Hola Quica, la verdad es que, durante la fiesta española, estuve a punto de ir a saludarte junto a Wewe, pero me dolió tanto lo de "niñata"... Sé que te disculpaste, pero, querida, las mujeres somos así de rencorosas, y como yo, lo que iba buscando es lo que iba buscando, pues ya sabes...
¡Pero, bueno, qué pasa! Este señor no me deja seguir escribiendo. ¡Déjame que me despida al menos! Chicos y chicas, fue para mí un placer, os dejo con este energúmeno que no me deja continuar...
¡Por fin! Ya era hora de que alguien parara a esta chica. Quien les habla ahora es otra persona. Me llamo Enrique y soy del grupo de Wewe (11 de La Línea y 3 de Málaga). Los mismos que fuimos aquella noche uniformados de coplistas y toreros. Todo en la vida tiene su final, y la historia de Lauri34 ya ha llegado a su término.
Quica: No pudiste conocer a Lauri sencillamente porque no existe. La idea fue gastarle una broma a Wewe y al resto de gente que lo acompañaban. De esta forma nació Lauri, una chica demasiado enterada, atrevida, salidita, presumida y resultona. El grupo picó por completo. Sólo mi mujer (y mi hija) sabían del engaño, y la verdad es que nos divertimos mucho. Vaya, se trataba de "calentar" un poco a los caballeros y de "enrabiatar" otro poco a las esposas. El asunto se desvió de lo previsto cuando tú respondiste en alusión a los comentarios y a la prepotencia (sobre todo sexual) de este personaje.
El primer día Lauri no pudo aparecer en la cubierta 11, a las 12, debido al temporal que hacía. Pero sí apareció por los camarotes esa misma noche y la mañana siguiente, con peluca, vestido, pecho, pintura y todos los atavíos que la hacían parecer como una chica irresistible. (Para verme, estaba yo, vamos...)
Cry y su amiga estuvieron presentes esa mañana, y a medio crucero, Manuel nos preguntó por Wewe y Lauri y le informamos y mostramos las fotos de la guapísima Laurita. En cuanto a ti, hasta esta intervención tuya no estábamos convencidos absolutamente de quién eras. Cierto es que esa noche Wewe y yo estuvimos a punto de preguntarte, pero, cosas que pasan, no lo hicimos. La verdad es que fue una lástima porque hubiéramos pasado un buen rato.
Yo no suelo frecuentar los foros, pero seguiré ocasionalmente éste. A mi, particularmente, me encantan los cruceros.
Quiero pedirte disculpas si, a través del personaje, pude molestarte con algún comentario. Te puedo asegurar que no era esa mi intención. Lógicamente, no comparto los comentarios de Lauri y, sobre todo, no me parece en absoluto de recibo la forma de insinuarse a los caballeros.
Por lo demás, coincido contigo en tus comentarios sobre el barco y sobre el viaje en cuestión, espléndido en todos los sentidos.
Nunca se sabe, igual un día coincidimos en otro crucero.
Un abrazo a todos y muchos besos de parte de Lauri, que se despide para siempre de todos vosotros.