Siempre he sentido simpatía por los auténticos piratas.
Nunca por los que de verdad nos roban y matan,... como los banqueros, dictadores, multinacionales sin escrúpulos, desforestadorses, torturadores, gobernantes varios (prefiero no decir nombres), etc.
Para todos estos debería existir ya, y existirá en el futuro, un tribunal internacional que los juzgue.