En ningún momento me sentí como un borrego, en serio (a lo mejor es que lo llevaba asumido).
El día de florencia hicimos Florencia y Pisa. Florencia la hicimos a pie y sin entrar en ningún sitio, pero merece la pena. Ten en cuenta que había sitios en los que hay que concertar la entrada con meses de antelación, y así es imposible. Los exteriores son alucinantes.
A las 12 de la mañana nos dejaron hora y media libre para comer (si, era muy temprano) y pasear (aprovechamos para ver Ponte Veccio por nuestra cuenta, que en la visita guiada no lo vimos).
Te explico como fue la comida: Mónica, la guía (una chica genial), dijo YO VOY A COMER EN AQUEL SITIO, EL QUE QUIERA QUE COMA ALLI Y EL QUE NO, QUE VAYA DONDE PREFIERA... entonces claro, lo dice de una manera en la que piensas "si ella come aquí, pues será buen sitio" y la mayoría fuimos al mismo sitio que ella; hicimos una comida un poco regular: una pizza bastante normalita (estaban mas ricas las del barco) y una ensalada mala, y dos cocacolas gigantes (eso si fue bueno); de todas formas, con una hora y media libre tampoco merecia la pena meterse en un sitio en el que perdieras el tiempo comiendo, era preferible aprovechar para seguir viendo cosas.
Con el tema de las comidas yo recomiendo un par de cosas: siempre hay que desayunar muy fuerte, así llevarás algo de ventaja. Y yo siempre me bajaba comida del barco (supuestamente está prohibido), unos sandwiches, croissants y fruta; a veces tomaba el aperitivo andando, sobre la marcha.
OCEANIC
11 DE JUNIO DE 2007