Mi Habana querida...
Dormí bien... pero poco... despertándome cada rato... pero cuando al fin me levante de la cama estaba llena de energía para comerme la Habana. Un superdesayuno en el buffet Panorama, donde conocí a Wilder... un cubano morenito de ojazos preciosos, al que tenia que entregar un mensaje de una amiga de Madrid, tan simpático y entrañable como el resto de camareros. Si vais por allí, no os olvidéis de darle un beso de parte de Karmen.
Al salir de la aduana del puerto encontramos los coches dispuestos a llevarnos a aquel lugar de La Habana al que quisiéramos. Contratamos un alucinante Mercury del 51, rojo y descapotable... era una auténtica maravilla!!!! Y a recorrer toda la Habana. Visitamos durante más de dos horas, la parte vieja, el Malecón, el Cementerio Colon, Miramar, pasamos por la Estación Central de Ferrocarriles, el Parque de la Fraternidad, el Museo de Orishas, la fabrica de tabacos Partagás, el Barrio Chino, el Gran Teatro, el Museo Nacional de Bellas Artes, el edificio Bacardi... recorrimos el paseo José Martí (del Prado), el Museo de la Revolución, el Parque de los Mártires, el Museo de Artes Decorativas, el Parque Almendares... que preciosidad!!! Jobanis... nuestro conductor nos lo iba explicando todo y parábamos de vez en cuando para recrearnos con la belleza de mi amada Habana... Hice un montón de fotos, pero más fotos nos hicieron a nosotros el montón de turistas que fuimos encontrando, porque ese mercury del 51... descapotable y pintado de ese rojo pasión era todo un espectáculo!!!
Preguntar por Jobanis... a la salida del puerto... y si tenéis la suerte que tuve yo... podréis disfrutar de un paseo inolvidable! Y no olvidéis darle un beso de mi parte. Jobanis era un tipo estupendo... un ligón... tremendo... al que las chicas mandaban besos en el aire cuando pasábamos... Unos besos con una gracia y un estilo... que serían la envidia de cualquier hombre!!! jajajaja!
Jobanis nos dejo en la plaza de la Catedral... eran mas o menos las 12 del medio día... y la misa en la Catedral estaba a punto de terminar... llegamos casi a punto para poder escuchar como el coro cantaba y el sacerdote expandía el incienso... que bien olía... La orquesta de la Catedral... con batería incluida... es la más divertida y espectacular que he visto en ninguna Catedral.... tiene su propio estilo... como todo en La Habana.
Al salir... el sexteto Clave Sol tocaba en la plaza... una delicia sentarte en la terraza del bar a escuchar música y a beber un delicioso mojito. La música me dominaba y no me pude resistir a bailar con uno de sus músicos, uno de los componentes del sexteto... que enseguida me dio su número por si volvía por allí y prefería alquilar una habitación en una casa en lugar de ir a un hotel de "lujo". Cosa que haré, la próxima vez que visite esta maravillosa ciudad. Si alguien quiere le paso el número. Un viejito me lanzo un beso y se lo devolví... jajaja... que lindo era... se acerco y me regalo una flor roja... que aun conservo... era un ser entrañable que me contó muchas cosas de tiempos pasados.
Recorrimos a pie el resto de la Habana... por supuesto pasamos por la bodeguita de El Medio que estaba atestada de turistas... Pero hay en la zona montón de tabernitas y bares que merecen la pena... solo hay que dejarse llevar por el instinto y encontrarlos... Compré cubanitas... saquitos de olor de hiervas... algunas camisas de algodón muy bonitas hechas a mano... unas maracas (tengo la manía de traer algún instrumento musical de todos los lugares a los que voy). Llegamos al barco a la hora prevista para zarpar... y ahí empezaron los "problemas"... Emily nos acechaba...
<u>Mis consejos:</u>
No cojáis la excursión del barco... Es mucho mejor que os perdáis por la Habana a vuestro aire. Podéis comprar un buen plano de la ciudad nada mas salir del barco en el puerto. El barco te deja enfrente de la Plaza de San Francisco en pleno centro de la Habana Vieja. Nadie os molestara... todo lo contrario, la gente es maravillosa.
Contactar con Jobanis para que os pasee en su mercury rojo del 51... todo un espectáculo.
Dejaros llevar... si os apetece bailar... a ello... si con un mojito o dos no habéis tenido bastante, iros a por el tercero.
Comprar aquí los recuerdos y regalitos... son mucho más baratos que en ningún otro sitio por los que pasareis con el Holiday.