El derecho maritimo es muy complejo y muy abierto a todo, como la mar. Por eso no nos hemos de extrañar, para bien y para mal, del cambio de bandera de un barco o de su destino. Forma parte del "tráfico" normal.
Desgraciadamente esa complejidad es aprovechada por muchos desaprensivos para montar grandes negocios en base a la gran libertad que preside el derecho maritimo, bordeando el cumplimiento de las leyes y aprovechandose de la internacionalidad de los Oceanos.
Lo indicado en el párrafo anterior no es aplicable al caso expuesto por Supertec, ya que esa operación es absolutamente normal.
Un cordial saludo para todos.
Alfredo