Hemos llegado de nuestro crucero en el Majesty y queremos poner en común nuestra experiencia, ha habido cosas positivas y otras negativas, estas nos han dejado un mal gusto.
Nuestra cabina estaba en el piso 8, sobre lo que yo creía una zona de paso, y resulto ser el bar Bolero, con música en directo cada noche. La música resonaba y hacia vibrar todo el camarote haciendo imposible el descanso hasta que finalizaba el show. Después de la primera noche nos quejamos en la recepción, que nos envió una carta con disculpas y que intentarían bajar el volumen. Cada día fue lo mismo. Y las llamadas no sirvieron para nada.
La embajadora Marta nos comento la importancia de contestar la encuesta, siempre la hacemos, pero en este crucero, el último día no nos la dejaron, nos dejaron toda la documentación para el desembarque, pero no la encuesta, la reclamamos varias veces a la asistente de camarote. La última noche era imposible ir a la recepción por las colas, igual que a la mañana siguiente. En el momento de la salida nos comentaron que había otras dos personas que no la habían recibido. Casualidad!?.
Otra cosa que hubiera hecho constar en la encuesta es que aunque el idioma a bordo es el ingles, esperábamos como otros cruceros que el cruise director en las presentaciones dijera algunas palabras – buenas noches- en castellano, ya que había muchos castellanoparlantes. En otros cruceros se dirigía primero en italiano, y luego en otros 4 idiomas en orden según la cantidad de hablantes. Incluso el capitán en el brindis, siempre lo han hecho en más de un idioma, aquí no. Ningún idioma excepto el inglés en las actuaciones.
Distinto es el esfuerzo por otras personas de la tripulación por ejemplo el camarero, siempre nos hablaron en ingles, no sabían español pero a partir del segundo día te decían alguna cosa que te hacía sentir más a gusto.
Esto hace que a pesar de las cosas buenas, que las ha habido, el no dejarnos expresar en la encuesta, a pesar de ser una tontería, hace que nos replanteemos el repetir con RCI.
Saludos