Bueno, ya sabéis que tuve la osadía de coger este crucero a solo una semana de su salida. aquí te pillo y aquí te mato. hemos ido improvisando mucho, porque ibamos sin excursiones, pero en general ha sido una gran travesía de dos semanas. Hablando de la naviera, que es lo que toca, diré que ofrece un gran servicio y gastronomía. No obstante, para cualquiera que quiera conocerla recomiento otro barco, el Silver spirit, mucho más moderno. O el que inaugurarán en el 2017, el Muse, que será una pasada. El resto de flota acusa un poco los años, como ya comprobé en una visita al Wind, lo que para algunos cruceristas fieles es un must, porque adoran lo clásico o el territorio conocido, pero para los nuevos clientes supone cierta decepción. Los camarotes, pese a su clasicismo son super cómodos y amplios, casi todos con balcón y con ducha, bañera y vestidor incluidos. Lo que se ve más anticuado son los espacios comunes, moquetas y tonos, pese a que tiene mantenimiento continuo. Los bares también se quedan muy por debajo del spirit. Su tamaño, para 380 pasajeros, es ideal en tanto que permite un ratio brutal de servicio (en este viaje eramos solo 265 viajeros, con lo cual eran más tripulantes que viajeros) y también de espacio. Es grande para su capacidad y tiene amplias zonas de paso en cada puente.
Como corresponde, la gastronomía es de altura. El restaurante principal es irregular, pero el italiano y el grill (en la zona de piscina por las noches) son un escándalo de buenos. Impecable también el room services 24 horas con amplia carta y sin cargo. También hay vinos incluidos de calidad ( y alcoholes premium) a cualquier hora. Una de las cosas que más aplaudo han sido las tres zonas de lavanderia donde cualquier huésped puede lavar, secar y planchar gratis lo que quiera cuando quiera. De las escalas (asiáticas) ya he hecho alguna alusión en el correspondiente post. Cabe decir que los precios no son baratos y que es una de las compañías de lujo con menos ofertas (en comparacion con crystal, por ejemplo), aunque en el mediterráneo se puede encontrar alguna tarifa interesante. En ocasiones incluyen las excursiones. Por supuesto, media de edad algo elevada, pero como corresponde a zona y temporada. Lástima que los horarios estén muy enfocados a los anglosajones. Se puede cenar hasta las 21.30 (o 22.00 en algun restaurante), pero si llegas en ese horario las sonrisas se les borran. Hay bastante asistencia en español y una programación interesante de actividades a bordo (desde clases de yoga a talleres de idiomas, charlas, clases de informátrica....) todo incluido en el precio. Puedes gastar perfectamente CERO dólares a bordo, a no ser que frecuentes el spa o la tienda. Solo se paga en el restaurante Le Champagne, de Relais&Chateaux. Amenities de Bulgari y Ferragamo... y mil pequeños placeres. En breve, fotos