Buenas tardes,
Reservé en el mes de enero el crucero hacia los fiordos con la naviera MSC. Ofrecían un vuelo directo hasta Copenhague y allí embarcábamos ya dispuestas a disfrutar de un crucero de una semana.
LO cierto, es que cuando nos confirman los vuelos, unos quince días antes de la salida, resulta que no son directos como ofrecían, sino que tenemos que realizar un tránsito en Zúrich . Hay que decir que en ningún momento se nos da a elegir compañía aérea con la que volar. Siempre la decisión sobre el traslado Barcelona-Copenhague está en manos de la naviera.
La mala suerte hizo que el vuelo desde Barcelona tuviese un retraso de algo más de una hora, cuestión que nos hizo perder el vuelo de conexión a Copenhague.
Al subir al avión se lo hicimos saber a la azafata, y nos aseguró que avisarían a Zúrich y que nos esperarían, pues habían más pasajeros en el vuelo con el mismo problema. La respuesta no era muy creíble, pero había que dar un voto de confianza y ser positivos, aunque lo peor ya me lo esperaba.
Al llegar a Zúrich, como era obvio, ya había salido el vuelo hacia Copenhague. No había ningún vuelo disponible para colocar a las 30 personas que nos quedamos en la zona de tránsito, entre ellas 13 éramos de MSC poesía, y el resto de otras navieras.
La solución que nos daban era salir al día siguiente en un vuelo hacia Copenhague, cuando nuestro crucero salía ese mismo día a las 6 de la tarde.
Al final conseguimos que nos enviasen a un destino próximo al siguiente puerto de partida del crucero. Así que nos dieron pasaje hacia Hamburgo, con pernocta en un hotel próximo al aeropuerto y un vale de 20 euros para comer en el aeropuerto de Zúrich mientras salía nuestro vuelo. Estuvimos en el aeropuerto de Zúrich todo el día, puesto que el vuelo salió casi a las 7 de la tarde, porque también tenía retraso.
Al día siguiente, como en Hamburgo habían muchas actividades sociales, según nos informaron, nos trasladaron en un autobús, en un trayecto que duró más de dos horas al puerto de Warnermünde. Llegamos allí pasadas las 14.30 horas. Mientras que nos registramos, nos alojamos en el camarote y comimos, dieron las 16.00 horas, puesto que había una enorme cola de cruceristas que embarcaban en dicho puerto.
El caso es que también perdimos ese día, puesto que el crucero partía a las 17.30 de la tarde y no pudimos visitar la ciudad que teníamos pensado.
A partir de ahí, el crucero transcurrió bien. Pudimos hacer todas las visitas que teníamos planeadas.
Otra queja es sobre el personal de atención al cliente, que ha sido bastante deficiente.
En el mostrador del personal que hablaba español, tuvimos que llegar a oir a una empleada como se quejaba de nosotros "Spanish People, spanish people", en tono despectivo ante una pregunta que le hicimos, interrumpiendo su compañero la "atención" y terminando él de atendernos. Era evidente que se sintió molesto ante el trato que estábamos recibiendo por parte de su compañera. Decir, para más inri, que en ese momento éramos las únicas personas que solicitaban su atención, no había nadie más esperando.
En general la atención personal ha sido bastante deficiente.
En particular, la persona que atendía nuestro camarote y el camarero que atendía nuestra mesa se mostraron en todo momento correctos, amables y simpáticos.
El día de partida de Copenhague a Barcelona también fue perdido. Nuestro vuelo salía a las 6 de la tarde. Nos trasladaron al puerto a las 11 de la mañana, y para ello tuvimos que dejar el camarote a las 7 de la mañana, con lo que estuvimos danzando por el barco tres horas y media.
Tardamos más de una hora en salir de la terminal del puerto, llegando al aeropuerto a las 13 horas. Allí nos dejaron en la puerta con nuestras maletas sin ninguna indicación. Costa Cruceros estaba allí con un mostrador portátil ayudando a sus clientes con las dudas del embarque.
El día anterior hicimos la gestión para poder visitar Copenhague por nuestra cuenta. MSC solo nos daba la opción de salir a las 9 de la mañana del barco con nuestras maletas, trasladándonos por nuestra cuenta al aeropuerto, o bien, contratar una excursión de las que ellos ofrecen y hacer una visita de dos horas de duración por un módico precio de 50 euros.
En ningún momento nadie se ha dirigido a nosotros a disculparse, pues MSC considera que no es responsabilidad suya haber perdido un día y medio de nuestras vacaciones, cree que es responsabilidad de la compañía aérea, cuando han sido ellos los que han contratado con ellos para abaratar costes.
El resumen es que hemos perdido medio día de disfrutar de las instalaciones del barco, y un día entero de disfrutar de una ciudad, ello sin una disculpa ni compensación por parte de la compañía. Y para acabar de redondearlo todo, el último día no nos dan opción de visita libre.
El caso es que yo he pagado un crucero y no un circuito por los aeropuertos de Europa.
Está claro que NO recomendaré viajar con MSC CRUCEROS, me ha defraudado mucho. Los elegí por su prestigio, pero... NUNCA MAS.
Iniciaremos las reclamaciones correspondientes. Llegaremos a todas las instancias que sean necesarias . No se puede tolerar tanta arrogancia. Cada cual tiene que asumir su responsabilidad.