Vaya por delante que no soy un experto crucerista. Mi experiencia se resume hasta la fecha en 3 cruceros: hará unos 9 años navegué en el Oceanic por el Mediterráneo, barco que los veteranos y expertos seguro conocieron, y era de esos barcos de cuando se construían con diseños elegantes y marineros y no las actuales moles cúbicas flotantes. Luego, 4 años después, en el Costa Victoria por el Adriático. Y finalmente, este año en el MSC Opera por las capitales bálticas.
Por lo tanto, mi experiencia será la de un crucerista esporádico que aunque no cuenta con la ventaja de los conocimientos de un adicto a los cruceros si aportará un cierto punto de vista aséptico no influenciado por el apasionamiento del mundo de los cruceros. Me gusta viajar, pero de diferentes formas y para mí, el crucerismo es una más, quizás de las mejores pero creo que las cosas buenas hay que tomarlas en pequeñas dosis y sin abusar si no acabas aburriéndote. Bueno, después de este ladrillo previo, allá voy.
BARCO: bien, nada que objetar, se le notan las típicas deficiencias en las instalaciones (muebles con rayazos, alguna alfombra desgastada..) debidos a la continua rotación del pasaje a lo largo de un año y estar sometido a mucho trote. No es comparable al Oceanic, pero sí al Victoria, y ambos me gustaron, quizás este un poco más, pero tampoco nada especial. La cuestión está en horas puntas, especialmente en el buffet y similares... pero lo dejo para otro apartado.
TRIPULACIÓN: la tropa, los de abajo, no se lo que ganaran, pero se lo curran, vaya si se lo curran, un 10 para el 99% de ellos. A medida que vas subiendo en el escalafón ya la cosa cambia. Los responsables con un micrófono en la mano son todo dar gracias, mucho halago llegando al empalago con el cliente, y que buenos somos en MSC, estamos a su disposición para lo que sea... pero cuando te acercas para comentar algo en concreto esa amabilidad se torna en cierto distanciamiento. Supongo que será el stress.
COMIDA: voy a ser suave... deja mucho que desear. Empiezo por el buffet, repetitivo, grasiento, muchas veces mal cocinado. Lo de las pizzas era una coña... había una de tomate, ajo y orégano... y nada más. Cualquiera del DIA congelada tenía mayor condimento que aquello. La pastelería idem, repetitiva, pero como no soy mucho de pasteles lo dejo. Curiosamente a la vuelta cogimos un hotel en Madrid porque no teníamos enlace en el vuelo de regreso en el mismo día. Dicha habitación incluía desayuno buffet. Sin ser super espectacular, le daba lección sonrojante a lo que ponían en el barco. Hasta el café sabía a café. Si ya sé, no es lo mismo cocinar para 2000 que para 200.
En cuanto a las cenas, bien, había de todo, platos bien preparados y deliciosos, platos intragables y platos "graciosos". Digo esto, porque recuerdo cuando pedí una sopa de nombre rimbombante la susodicha resultó ser agua de caldo con media docena de fideos mal contados. Le saqué una foto y algún día la subiré o se la enviaré a los de MSC junto con una de la sopa de las que hace mi madre.
EXCURSIONES: son un atraco, ni más ni menos. Lo digo por el precio porque obviamente no cogí ninguna, Rostock y Tallin las puedes hacer tú perfectamente. San Petersburgo con una agencia de allí. Helsinki también por mi cuenta aunque luego me arrepentí porque parece ser había una guía local muy buena y Copenhague como pasé un par de días por allí por mi cuenta también y con calma. La parada de Wandermunde es simplemente para recoger pasaje. O esta o Helsinki las hubiese cambiado por Estocolmo que tiene más enjundia.
En resumen, yo no sé como aún hay gente que pica con las excursiones del barco. Pondré un ejemplo, pagué 80 euros en San Petersburgo por personay hasta 100 y pico te pedían en el barco. En fin.
BEBIDAS: aunque no creo que vuelva a repetir con MSC, el que los elija que coja un par de vales de cerveza y/o vino que ya incluyen agua con 130 euros tienes bebida más que suficiente para tres. Los paquetes Allegrísimo y todo eso que venden no les sacas partido salvo que estes bebiendo a todas horas. Además siempre hay máquinas de agua, café y tés todo el día y en el desayuno zumos industriales de máquina... o algo que se le parece gratis.
PASAJE: un 90% es gente normal y educada. Un 9% gente maleducada y un 1% pasa a la categoría de tarados. Soy de los que me gusta más escuchar y observar y hay personajes que no son ni medio normales. Desde el que la guía le avisa hasta 20 veces que no use flash para fotografíar un cuadro de Leonardo (hay cientos de fotos en internet y es ridículo sacarle una foto.. aunque cada loco con su tema) un flash no daña una obra pero miles de flashes diarios sí y alguno no se entera. Luego pasamos por el que empuja como si fuese el buffet suyo o se fuese a acabar la comida, el que te pone mala cara si ocupas parte de la mesa que hay libre en el buffet porque ya todos sabemos como se pone eso en hora punta, más tarde por el que gasta alguna que otra broma de mal gusto a los camareros, la mayoria centroamericanos, como si en el sueldo estuviese el aguantar las estupideces de ciertos maleducados y los que el último día literalemente se dedican a asaltar las cajas de los sobres de té, azúcar e incluso alguno salió con bolsas llenas de fruta y pasteles del barco. Lo de robar los sobres ya no lo comento. Entiendo lo de llevarse un par de frutas para el viaje de vuelta o un par de croisants, pero lo de alguno/a era para grabarlo lo que metía en el bolso. Supongo que en el inventario del barco ya cuentan con esto.
Sigo con el pasaje... los españoles, junto italianos, los más ruidosos y numerosos: "Crisis? What Crisis?" Los italianos da la sensación que todos tienen acciones de MSC porque se comportan como si el barco fuese de ellos. Los alemanes a su bola. Los ingleses fuera de su país son más educados, pena que cuando vas a UK no sean de la misma forma. Los chinos, los nuevos ricos. Luego había franceses, que poco viaja esta gente o eso me parece para ser un país desarrollado, portugueses, japonés, algún danés y belga que conocí y poco más.
ESPECTACULOS: bien, tengo que reconocer que repasando lo que ví en los anteriores están un escalón por encima. Había algún baile o actuación que se veía repetido en una función posterior, pero bien. Por cierto había en uno de los cafés un pianista y violinista... chapeu, que maravilla, siempre daba una escapada para verlos. Soy muy aficionado a la música clásica y si le pedía algo de Bach, Mozart.... siempre me lo ofrecían y con un técnica sublime. Un 10.
RESUMEN: Resumiendo, cogí una buena oferta, porque MSC lo veo siempre un poco más caro que el resto de generalistas y, aún así, reconozco que estuvo en líneas generales bien, pero no me llenó como los otros. Es cierto, que todos intentan exprimirte pero MSC es un poco excesivo. Pero bueno, salvo la comida y algún puerto que yo no hubiese tocado del resto no tengo mayores quejas. La actitud de cierto pasaje, escaso pero molesto, eso ellos ya no lo pueden controlar.
Pero insisto, no creo que elija MSC. No sé, tiene una actitud muy empalagosa y de mucho autobombo, haciéndote la pelota pero cuando bajas a lo concreto ves que lo que te ofrecen no se corresponde con lo que presumen. No sabría como explicarlo. Sin desagradarme, no me lleno y tengo mejores recuerdos de Costa o de Pullmantur...
Y perdón por el tocho. Espero que dentro de dos o tres años volver a poner otra experiencia.