Buenos días,
Acabamos de llegar de nuestro crucero transatlántico con el MSC Opera.
Os dejo mis impresiones, una valoración, como no, subjetiva, pues responde a nuestras expectativas y nuestra experiencia vivida, que, posiblemente , no coincide con la de otros pasajeros. Pienso que cada uno ha de vivir su experiencia i valorar.
Hemos hecho un bonito viaje, en que lo hemos pasado muy bien, con un mar en calma (excepto puntuales momentos en que el barco se movió un poco mas de la cuenta), con sol y calor. Lo mas importante para que el viaje haya sido estupendo ha sido la compañía de los amigos que hemos conocido y con los que hemos compartido la experiencia.
Mi valoración en general es positiva, pese al barco y la naviera MSC.
Llevamos 10 cruceros y este era el tercero con MSC. Cada vez que embarco con ellos pienso, sera la ultima vez, pero he de ser justa, reconsiderar y pensar: que recorrido he hecho y, cuanto me ha costado el viaje?. La respuesta a estas preguntas hace que reconsidere mi postura y piense que realmente por el precio que hemos pagado, y el recorrido, que fue lo que me decidió a emprender este viaje, pues no ha estado tan mal.
Pese a todo MSC continua estando en ultimo lugar si la comparo con Royal, NCL y Celebrity, y de muy largo.
El barco, MSC Opera, es un buque pequeño y masificado. Los espacios son muy pequeños para la cantidad de personas que los utilizan, lo que llega a generar algún problema. En esto también contribuyen los pasajeros. En este viaje hemos podido comprobar la falta de respeto y mala educación de muchas personas, y la falta de previsión, supervision y organización de la propia compañía.
Como aspectos positivos destacaría el equipo de animación, no paraban en todo el día organizando actividades de todo tipo desde primera hora de la mañana hasta la noche.
No hay problema con el idioma (para aquellas personas que les representa alguna dificultad), utilizan en todo el inglés, francés, alemán, español y italiano.
Las pizzas, muy buenas, salvaron nuestros almuerzos, así como los hot dogs y las patatas fritas.
El pan también buenísimo.
El desayuno bien, con mucha variedad para escoger.
Y como no, nuestro asistente de camarote, atento, eficiente, educado y discreto, y nuestros camareros del turno de cena, siempre dispuestos a atender nuestros caprichos (cambiándonos platos que no nos gustaban, aprovisionandonos de postres "extra" "extra"), super simpáticos y encantadores.
Procedimientos d embarque y desembarque, en general bien. Algunos momentos, para embarcar se formaba alguna cola porque solo había un punto de seguridad de registro de efectos personales y personas. En estos momentos también pudimos comprobar la mala educación y falta de respeto en las colas. Personas que sin ningún pudor se cuelan alegremente y encima piensan que hacen gracia. Habia un grupo de SEÑORAS ( españolas) que lo hacían de forma habitual, y es que ademas se las daban de "señoras". Lo siento pero son actitudes que no puedo soportar.
El camarote:
Nuestro camarote exterior en la cubierta 9, justito, le faltaban dos palmos mas. No pudimos contratar desde España camarote con balcón, los habían vendido todos en Italia. A pesar de todo estaba bien, correcto, con espacio suficiente para guardar nuestras cosas. La cama COMODISIMA, así como las almohadas. En la parte de popa pero no en el final. Muy limpio, lo arreglaban dos veces al día y cambiaban constantemente las toallas.Silencioso. Bien.
La comida:
No tengo palabras, la peor que he probado en cualquier crucero.
Como he dicho antes nos salvaron las pizzas!!!!!
Llego un momento que no sabia que escoger, ni en el buffet ni en el restaurante, un desastre.
Al mediodía estaba abierto el restaurante y..... sorpresa!!!!! Ya no es de carta. Ahora hay una pequeña carta con cuatro platos y un postre y el resto bufett.
El restaurante buffet muy pequeño. Menos mal que solíamos ir tarde a comer y estaba mas vacío y podías comer con tranquilidad.
Si no, como he dicho antes, la poca educación y falta de respeto de las personas, empujones (no se si alguien pensaba que se iba a acabar la comida?), no respetar las colas (ni aquí ni en otros lugares).
El gimnasio:
Una pena. Muy, muy pequeño, con muy pocos aparatos. Y aquí era donde se producía también algún conflicto. Las cintas, bicicletas (no hay elípticas), estaban limitadas a una utilización de 25 minutos, porqué hay mucha gente esperando. Pues muchos usuarios se saltaban esta normativa a la torera, o se saltaban la cola que había para utilizarlos, y cuando se les llamaba la atención se enfadaban y alguno se ponía agresivo ( en esto eran especialistas los italianos). La naviera no ha solucionado esto. La compañía tendría que disponer de personal para hacer cumplir la normativa y no desentenderse como hacen. Me contaron episodios de agresividad en el gimnasio en las horas punta, y esto, se debe sin duda a la mala educación pero también a la falta de supervisión RESPONSABILIDAD de MSC.
Nosotros lo solucionamos rápidamente. Íbamos a partir de las 12:30 del mediodía o a partir de las 18:30 de la tarde y teníamos libres todos los aparatos.
Espectáculos:
No puedo opinar. Solo fui a tres. Normalito, nada sobresaliente, salvo, como siempre, la masificación, que si guardo cuatro asientos, que yo quiero sentarme....... lo de siempre. Un hastío.
Piscina:
Aquí ya rozamos la tragedia. Hemos de tener en cuenta que tuvimos 6 días de navegación seguidos, con sol y calor, es decir, días ideales para utilizar los soláriums y las piscinas.
La normativa del barco indica que NO se pueden reservar las tumbonas, y que si en 30' (después ya indicaban "en un periodo prolongado") no se usaban, se retiraría los objectos que "guardaban" estos lugares no utilizados. Nada de nada, un escándalo.
A las 7 de la mañana ya no quedaba una tumbona libre, todas guardadas por personas que se volvían a su habitación, o iban a desayunar, o a pasear......... Y MSC no hacia NADA. Lo comprobamos cada día. Sobre las 12:30/13 h TODAS las tumbonas reservadas y sobre un 15% de personas utilizándolas. En algún momento el personal de seguridad tubo que intervenir entre personas que se agredieron!!!!
Detectamos personas que disponían de 4 tumbonas: dos al sol y dos a la sombra, que reservaban todo el día y utilizaban puntualmente.
Nos quejamos y a nosotros nos atendieron y nos dieron una solución satisfactoria, pero no solucionaron el problema real que tienen. Lo de siempre, falta de supervisión y hacer cumplir su propia normativa.
Nunca, en otras compañías se permite NO cumplir y respetar su normativa, lo cual evita problemas.
Espero que mi experiencia os sea de utilidad.
Si tenéis alguna duda preguntad.
Y tened en cuenta que es NUESTRA experiencia y valoración personal, que seguramente puede diferir de la de otras personas.