Hola Maria
Bienvenida de nuevo a tierra. Claro que me acuerdo!!! Estaba esperando a ver si alguien del día 23 escribía algo.
Por lo que explicas, coincidimos bastante. Quizá la semana anterior, cuando viajamos nosotros no había tantísima masificación porque, como ya he comentado en algun punto del post que yo puse o en alguno de respuesta a otro forista que embarcaba el 30 de julio, el barco no iba lleno. Se notó en el comedor, el domingo, cuando desembarcó un pilón de gente en Génova, y luego embarcaron menos. Incluso me comentaron que algunas personas puedieron cambiar de mesa, debido a los vacíos que se generaron. En nuestro restaurante (Caravella) bastante mesas quedaron vacías y el Aproddo, que ya iba a medio gas, aún se vació más.
También coincido contigo en que las perlas de este crucero, son nuestros dos puertos (mis queridas Barcelona y Palma de Mallorca. Celebro especialmente que os haya gustado nuestra ciudad, Barcelona.) Pero esto para mí no ha sido una sorpresa, porque ya conocía la mitad de los puertos a visitar. Tenemos la suerte de que en nuestras ciudades los puertos están en la misma ciudad, y que además ambas son bellas ciudades, mientras que en los otros, generalmente se atraca en un muelle más alejado del centro.
La misma opinión que vosotros tuvo la simpática pareja de Málaga en luna de miel (Margarita y Manolo) con quienes compartíamos mesa en el restaurante. Les encantó Barcelona. Ya les avisé que estuvieran atentos a la entrada en la bellísima bahía de Palma. A mí me cautivo su belleza la primera vez que la ví, con sólo 13 años, en un viaje de fin de curso, cuando el puerto de Barcelona, todavía era feote, y nuestra ciudad quedaba oculta por viejas y feas fábricas y gruas.
En cuanto a las excursiones, por lo visto, nosotros tuvimos mejor suerte, porque hicimos 3 organizadas, y aunque la más flojita fue Túnez, de las otras dos quedé muy satisfecha.
Quizá lo más bonito que he descubierto en este viaje, ha sido la bellísima isla de Capri, a donde fuimos, un poco de rebote, porque nuestra primera opción era Pompeya. La organización fue impecable. En cuanto a Túnez, dado que había leído tantos comentarios desfavorables, pues a pesar de que el guía no era tan "salao" como los de las otras dos excursiones, pues resulta, que al final, me gustó incluso más de lo que pensaba. Visitamos muy poquito Sidi bou Said (la explanada donde paran los autocares durante 15 minutos y luego la casa. La ventaja que tuvimos, fue que llegamos muy temprano, sobre las 8 de la mañana y aún no había nadie más. Al acabar nuestra visita, llegaron más de 15 autocares, con gente de Costa Fortuna y Grand Latino, y en ese momento sí que aprecié bastante cacao en la explanada, pero a nosotros ya no nos afectaba. Después visitamos las termas de Antonino, con una explicación previa bastante completa, y posteriormente fuimos al Museo de Byrsa. Delante de él se pueden tomar fotos con vistas panorámicas de la la albufera y de los barcos atracados en el muelle. Me gusto de Túnez, el olor a jazmín que, permanentemente, flotaba en el aire.
También coincido contigo en que MSC ha de mejorar ese buffet, y no poco, sino bastante. Y también la rapidez en su servicio en los restaurantes, o al menos en el Caravella. Si con nosotros ya eran lentos (entrabámos a cenar a las 21'15 y acabábamos normalmente casi a las 23 h.) con el barco a tope, puede ser mucho peor.
Una última cosa, que hasta ahora no había escrito, es el diferente trato a italianos. No lo he puesto, porque podría ser que fuese una "mala apreciación mía": cuando embarcamos en Barcelona, a las 14 horas, justo acababan de cerrar los comedores y buffet, así que hasta el buffet de las 4 de la tarde (que en aquel momento pensábamos que era sólo un té con pastas) no se puede comer nada. En cambio,(esto lo ví en Génova y Palermo), cuando embarca la gente a las 15 horas está abierto al menos el buffet por la parte del grill, porque todos estaban en la piscina comiendo hamburguesas, franckfurts, patatas, etc. En el resto de puertos, a esa hora, nunca está abierto el buffet. En Barcelona lo preguntamos expresamente, y nos dijeron que estaba todo cerrado, así que salimos del Barco, para comer en una cervecería del World Trade Center.
En cuanto a lo de Sorrento, supongo que os habrá pasado como a nosotros en otras cosas, hemos pagado la novatada como cruceristas por mar, porque hay que estar muy atento al programa del día. Nosotros lo vimos anunciado en el programa la noche antes, así que por eso ya estábamos preparados para el evento, pero otras cosas, también se nos pasaron, especialmente el día del embarque, que en Barcelona, entre salir del barco a comer, y luego abrir maletas y llenar armarios, asistir a la charla de presentación, etc. ya pierdes toda la tarde. Pero bueno, eso forma parte del oficio de novatos. También influye que hemos sido los primeros foristas en usar el barco y vosotros practicamente lo mismo. La gente que va después que nosotros ya tiene mucha más información. En otros barcos, más utilizados por foristas, la gente se traspasa información, y nosotros no hemos podido contar con esa posibilidad.
En octubre probaré que tal RCI, pero de todas meneras, caso de repetir, volvería a hacerlo con MSC. Coincidimos por Palma en una parada de autobús con cruceristas expertos que iban a bordo del Costa Fortuna (incluso repetidores con Costa) y no estaban muy satisfechos. Aún había menos asistencia en español, que en nuestro barco. En otros cruceros anteriores con el Costa Romántica o el Costa Clásica, habían quedado mucho más satisfechos que en éste. Pero claro, cada persona explica las cosas según las vive.
En cuanto al servicio de MSC, me fio bastante de la opinión también de otros cruceristas expertos. Coincidimos con un matrimonio argentino, que conoce varias compañías, y estaban contentos con el servicios recibido y la calidad de la comidad del restaurante, a pesar de que afirman que en RCI y en Norwegian C. aún es mejor. Y otros cruceristas, que conocían el Bolero y el R-5, y a pesar de que les han gustado todos, reconocían este barco como mejor, a pesar de que en los otros se respiraba una aire totalmente español y que en el buffet de mediatarde, en vez de bocadillitos y pastas, al parecer en el R-5 había tapas a la española. Aquí nunca las hubo, pero bueno, ya se sabe, es un barco italiano.
Y ya no me enrollo más.
Un beso y hasta otra!!!