Alguna informacion que he encontrado por ahi del Marco Polo:
<font size="1"><font color="blue">M/S Marco Polo
Un “country club” en el mar
El Marco Polo es, actualmente, el único barco de la naviera Orient Lines. Esta naviera fue fundada en 1991, y en 1998 fue adquirida por Norvegian Cruise Line (NCL). El Marco Polo fue construido en 1965 bajo el nombre de MS Alexander Pushkin con destino a la naviera soviética del Báltico. Pertenecía a una serie de cuatro barcos de los que sólo nos queda el Marco Polo. Es un barco con el casco reforzado para poder navegar en condiciones límites en el Ártico y en la Antártida.
El Marco Polo navega siguiendo unos itinerarios que cubren todo el planeta, y se adentra en puertos donde los barcos de mayor tamaño no pueden entrar. Sus 22.080 TRB le permite hacer escalas y cubrir rutas muy originales. Se trata de cruceros que están más cerca del “crucero de expedición” que del crucero meramente vacacional. Tiene dos lanchas rápidas y ocho zodiacs para poder trasladar a los pasajeros a tierra en condiciones que otros barcos no podrían, sea en la Antártida o en una pequeña isla del Mediterráneo o del Pacífico. Cuando navega por determinadas zonas utiliza el apoyo aéreo de un helicóptero para el que tiene su correspondiente helipuerto en su parte más elevada.
El Marco Polo está perfectamente conservado y, a pesar de sus años, está en perfecto estado de servicio. Su decoración ha sido renovada y puesta varías veces al día a lo largo de su existencia. La última puesta al día fue en 2005. El barco destila comodidad y buen gusto por todos sus poros. Por sus constantes remodelaciones de la decoración, de los interiores originales sólo quedan las barandillas de las escaleras y las bonitas cubiertas exteriores de madera de teca; en el resto, la decoración es la de un barco nuevo, acogedor, refinado, sin estridencias, que no cansa, luminoso.
Ambiente
Lo más característico del Marco Polo es su “ambiente”, tanto entre los pasajeros, como entre el pasaje y la tripulación. En cuanto al pasaje, una gran mayoría son, no sólo repetidores desde hace años, sino que muchos pasan temporadas más o menos largas en el barco, el cual se ha convertido con el paso de los años en su segunda casa. Por esto le llamo “country club” en el mar, pues gran parte del pasaje se siente y se comporta como si estuviese en su club, y no en un crucero vacacional en el cual es meramente un número más.
Por parte de la tripulación, se busca siempre la relación personal con el cliente. Esto lo consiguen con una gran afabilidad y tacto, pero también por la particular relación que acaban teniendo con muchos de los pasajeros después de mucho tiempo de convivencia. El Marco Polo tiene una tripulación internacional, entre la que no falta la tripulación de habla hispana que facilita la comunicación, pero en su mayoría son filipinos que llevan toda su vida trabajando toda en este barco, al que muchos conocen ya desde niños.
Tripulación
Un hecho original de Orient Lines, desde su fundación, es su especial relación con Filipinas. Ya desde un principio, Orient Lines apostó por el personal filipino al cual forma desde su niñez. Orient Lines tiene algo que podríamos definir como “becas” de formación para niños filipinos, que cuando son mayores les permite enrolarse en el Marco Polo, si así lo desean. Para estos niños el Marco Polo es de la familia. Cuando el Marco Polo toca puertos filipinos se hacen celebraciones especiales. Muchos de los niños que se incorporan a la tripulación del Marco Polo, mantienen con él y con su pasaje una relación especial y original. Para ellos el barco es su vida.
En la conserjería del barco hay una hucha en la que los pasajeros que quieren colaborar con el proyecto de ayuda a la juventud filipina, pueden introducir una aportación económica. Al su lado hay un álbum de fotos, entre las que podemos ver entre los niños que allí aparecen, o en las fotos de bodas, a miembros actuales de la tripulación. Esto explica un poco el ambiente que se vive en el barco.
Restaurantes
La cocina del restaurante y del autoservicio tiene una gran influencia filipina que dota a los menús de un componente muy personal y original. Se trata de una cocina sin pretensiones, agradable, bien presentada, como la que esperaríamos encontrar en un refinado “club de campo” oriental. Al mediodía, las opciones en el restaurante son suficientes aunque quizás sean mayores en el autoservicio, sobre todo en el capítulo de los postres. En ambos lados, uno queda satisfecho. En las comidas y las cenas hay un toque origina, los oficiales y el alto personal comen con los pasajeros (tienen un área del comedor especial para ellos si lo prefieren) por lo que acaban conociéndolos personalmente. Estando en el autoservicio puedes encontrarte al capitán que cuando te ve te saluda y se interesa por saber si vas a comer en el autoservicio o en el restaurante, o que te recomienda un plato especial de los del menú. Todo ello facilita la relación personal.
El té se sirve cada día en el autoservicio y en uno de los salones. El barco no tiene menú para comer en las habitaciones (salvo caso de enfermedad), y solo se sirve en las mismas el desayuno continental. El restaurante tiene dos turnos de cena: 6:30 y 8:30.
El autoservicio se transforma, algunas noches, en un restaurante de especialidad de cocina oriental que tiene un cargo de 15$ por persona (el vino y la propina del servicio van incluidos). La cena es a la carta y se precisa reserva anticipada.
Animación
El barco lleva su propia animación, como es normal en los cruceros. Dadas las originales rutas que hace, no es extraño que se aproveche una escala para que los artistas locales ofrezcan un espectáculo. De esta manera los pasajeros viven más a fondo las escalas y su ambiente característico. En todo caso, no hay que esperar espectáculos tipo Broadway, como en los grandes barcos de crucero. Aquí todo es más familiar e informal.
Antes y después de la cena hay música en directo con un pianista. El barco también lleva a bordo una pequeña orquesta de jazz para baile y animación.
Niños y discapacitados
El barco no está preparado para niños y no hay una animación específica para ellos. Respecto a discapacitados, hay algunos camarotes adaptados a silla de ruedas, que conviene reservar con anticipación, pues son los que antes se ocupan.
Pasajeros, vestimenta, propinas
Los pasajeros son en su mayoría repetidores, y podría decirse que mayoritariamente son gente muy viajada, de nivel cultural alto y de gustos refinados. La edad media es elevada pero, no obstante, los jóvenes tranquilos se encontrarán a gusto en este ambiente.
A partir de las 6 de la tarde está prohibido llevar pantalones cortos en todo el barco. Por las noches se espera de los caballeros llevar una chaqueta, con o sin corbata y las señoras un traje chaqueta o similar. No obstante, muchos pasajeros optan por una vestimenta más informal aunque siempre elegante. En la noche de gala (no en todos los cruceros la hay, solo en los largos) para los hombres se recomienda el esmoquin o traje oscuro, y para las mujeres traje de noche largo o similar. En todos los casos abunda el buen gusto en el vestir.
Las propinas o tasa de servicio son de 9 $ por día; las consumiciones del bar llevan un 15% de propina.
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Cada vez nos queda menos.
José Carlos