Se puede ir elegante de muchas maneras pero, no es lo mismo ir elegante a una boda o a una cena de gala, que ir elegante al cine o teatro. Para una boda no iríamos con una camisa y unos pantalones, ni tampoco llevariamos tejanos.
La elegancia no está sólo en lo que llevamos sino en si lo que llevamos es lo adecuado para la ocasión. Una cena de gala, como una boda, como un entierro, como una audiencia del Rey o del Papa, etc. es una ocasión determinada que exige una determinada forma de vestir, y se agradece que, además, sea elegante. Si a una cena de gala se va de etiqueta, uno siempre va elegante, pues la etiqueta sirve para ir vestido de acuerdo con la ocasión.
Por cierto, también se puede ir elegante a la playa y a tomar pinchos en los chiriguitos pero, desgraciadamente, mi experiencia personal en las playas es que encontrar alguien elegante el ellas es una tarea casi imposible. En alguna boda californiana que se hace en la playa, leí que se exigía determinado tipo de traje de baño, pareos, etc. para dar una uniformidad y elegancia. No tengo más información, pero me imagino que tendrás que llevar los trajes de baño de Versace o Armani, y determinados colores o diseños.
La elegancia fuera de la etiqueta suele ser algo bastante extraordinario, al menos, por lo que mi experiencia visual se refiere en mi vida corriente. En el día a día por la calle no veo casi nadie elegante, sino todo lo contrario. Eso sí, muchos humos...