Montse,
esto es abundar en lo que te dicen todos, pero además lo documento: yo no llevé tacones a la cena de gala y tan a gusto que estuve. De hecho me imagino que nadie se dió ni cuenta pero si se la dieron, habrá muchas que me envidiaron (yo iba la mar de cómoda).
Por otra parte en mi viaje había una pareja MUY mayor y ella iba en silla de ruedas, y se movían en el barco, iban a las actividades que les apetecía, a cubierta a tomar el sol...y ¡a las excursiones que quisieron!! Por supuesto recibieron ayuda, pero estaban mucho más limitados de lo que por lo que cuentas, estás tu.
Además había un señor de mediana edad que me comentó que tenía un problema neurológico que le limitaba el estar depié. El único problema lo tuvo en una excursión en que el autobús no pudo llegar a donde estaba previsto, y la organización se hizo cargo de ponerle un transporte alternativo.
Como ya ha dicho alguien, yo creo que un crucero es una fórmula muy adecuada ya que en cualquier momento puedes decidir incluso quedarte en el barco y tienes una magnífica oferta de ocio en un espacio muy cómodo.
Sabia decisión, ánimo, a disfrutar y a dar ejemplo. Y gracias por transmitirnos a los demás tu fortaleza.
Anage