Si es como el año pasado, la asistencia en español era de un par de señoritas que no tenían la menor idea de nada, y menos de inglés. Las traducciones que nos daban era de la peor calidad imaginable. Supongo que eran dos estudiantes de algo que no era la lengua inglesa o turismo, que no debían cobrar por su trabajo.
Las excursiones, en Islandia tienes que hacerlas con el barco, pues no tienes aleternativa alguna a ver los paisajes por tu cuenta. En Noruega, no recuerdo las escalas pero en las ciudades como Bergen te lo puedes montar por tu cuenta, pero si tocas en Olden o Gueiranger, tienes que hacer las excursiones con el barco, pues se trata de casi embarcaderos en los que no hay nada que hacer. En el caso de Alesund, puedes quedarte dando un paseo por la ciudad o tomar la excursión de la Carretera de los Trolls. No recuerdo si tocamos Flamm pero allí lo mejor es desembarcar temprano para coger por tu cuenta los billetes de ida y vuelta para el tren que va a Myrdal, que sale frente al muelle, que si vas tarde puedes no encontrar billetes en que puedas ir y volver sin perder el barco.
La comida está bien, sin más. No es la mejor que he tomado en cruceros pero está bien. El servicio de mesa es rápido, amable y no tiene la menor idea de lo que es servír una mesa; el personal de comedor es el propio de una fonda o cafetería, pero siempre sonrientes.
Como consejo principal, os aconsejaría no poneros nerviosos por la incompetencia del personal, pues son amabilísimos. No tienen ni idea, pero hacen lo que pueden.
En cuanto a los pagos en la tarjeta de crédito intentarán colaros que los paguéis en la moneda de la tarjeta, es decir, en Euros, para cobrar un 3% de comisión de cambio. Poner el pago en dólares, y verificar que es así el día antes de desembarcar, pues se equivocan a su favor, y acabas pagando un tres por ciento más. El jefe de recepción no puede cambiarlo una vez se ha cerrado la cuenta, es un pobre mandado sin la más mínima competencia, pues mandan en la central, a la que si reclamas se te sacan de encima, pues son unos piratas.
Con paciencia, sin muchas expectativas, se pasa bien. Princess, en mi opinión, no es mejor que Royal Caribbean, pero tiene montónes de repetidores que se pasan temporadas en sus barcos, para los cuales, lo importante es la ruta, y el pobre servicio, son defectos que se acaban perdonando, pues son como los defectos de la familia.
Reconozco que a igualdad de precio y ruta, no escogería nunca a Princess como primera opción, pero dadas sus rutas no dudo que volveré a repetir con ellos, esperando que el personal que me toque no sea esta vez formado por estudiantes en prácticas con más buena fé que conocimientos y experiencia.
Si sabéis inglés, pasad por completo de la asistencia en español, sobre todo si os invitan a algo una noche de gala, pues las asistentes serán las únicas que no se habrán arreglado lo más minimo para dicha noche.