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<font size="6">Excursión a Pompeya</font id="size6"></center>
Este día no todos los NemOceanics bajaron del barco. Muchas mamas con la excusa de los niños se quedaron a bordo. Algunos papas también. La cuestión fue que los que decidimos bajar en Nápoles, nos decidimos por ir a Pompeya.
La excursión la programamos por libre. Fuimos a la estación de trenes a coger uno que nos llevase hasta Pompia Scavi, que es donde están las ruinas.
Seguimos las indicaciones del Santo Grial y lo que habíamos ido leyendo en el foro y aunque al final llegamos, tuvimos varias pegas.
En primer lugar no encontramos el kiosco donde comprar los billetes de tren, pese a que preguntamos en una gasolinera que hay justo salir del puerto, nos indicaron un sitio, este a otro y asi hasta 3 o 4 lugares donde finalmente no nos aclaramos. Finalmente no nos aclaramos y decidimos ir hasta la estación de tren.
En nuestra preparación tomamos como referencia para tomar el tren, la estación principal de Nápoles, pero realmente donde se debe ir es a las estaciones de los trenes de cercanías denominados Circumvesuviana. En el plano adjunto he señalado el camino en amarillo y las estaciones donde hay que subir están marcadas como V.
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Tardamos bastante andando, y dimos un rodeo mas largo del necesario para llegar hasta la estación central, donde al preguntar por el tren que nos llevara hasta Pompia Scavi, nos mandaron hasta la Terminal de cercanías, que está muy cerca de la otra. Andando desde el barco, existe otra estación mas cercana que la que nosotros fuimos. De echo, a la vuelta bajamos en ésta y andando fuimos hasta el barco de nuevo, dando un paseo de no mas de 25 minutos.
Finalmente subimos al tren dirección Pompeia. El tren no disponía de aire acondicionado y después de la caminata previa de casi 50 minutos, todos estábamos un poco pasados de sudor. No os digo como estaba el autor de la foto, “pa vernos matao”.
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Cuando llegamos a Pompeia Scavi, bajamos y nos dirigimos a la entrada de las excavaciones, que quedan un poco a la izquierda a 100 metros.
En la entrada hay varios chiringuitos que te ofrecen agua fría y bebidas. Hay unos puestos con unos limones de una variedad extraña y extremadamente grandes. Los venden en forma de limonada o como limón granizado. Los aconsejo totalmente. Además de por el calor que había hecho y la necesaria reposición de líquidos, era una limonada totalmente casera que me supo a gloria. Todavía ahora al recordarla se me hace la boca agua.
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Tras esto la visita a las excavaciones y ruinas de Pompeya. Particularmente, yo disfrute muchísimo de la excursión. Ver la organización que ya disponía una ciudad como aquella, es impresionante, las calles rectilíneas, las manzanas, las zonas públicas, polideportivos, mercados, fuentes por doquier…… muy bonito. Pensar que estábamos pisando el mismo suelo sin apenas variaciones que los habitantes de Pompeya hace 2100 años, me resultaba impresionante.
Sobre lo que vimos no me voy a recrear mucho, solo deciros que a las 14:00 cogimos el tren de vuelta a Nápoles y sobre las 16:00 ya estábamos en el barco para comer, no sin antes habernos tomado un capuchino en un bar justo enfrente de la estación de cercanías donde bajamos. Por lo menos podemos decir que nos hemos tomado un capuchino en Nápoles.
Como curiosidad, en Pompeya ya existían los pasos de cebra, o por lo menos eso parecían. Suponemos que era para cruzar la calle sin ensuciarse los pies si iba agua, pero no lo sabemos seguro.
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Una vez en el barco a comer, descansar y a prepararse para el cóctel con el capitán y la cena de gala.
Los NemOceanics íbamos todos de punto blanco, sobretodo guapísimas ellas. En la foto faltan los del segundo turno de cena, o sea, Pepa, Mayka y Sergio y Antonio, Sonia, Laura y Carlos.
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Cena de Gala</center>
Joséle
S.S. Oceanic julio'06