El tema, aunque lo voy a decir de forma muy directa y poco cuidada, se reduce a lo siguiente: el Capitán echa del barco a quien quiere y cuando quiere, con razón o sin ella.
Otra cosa es que se haya excedido en sus atribuciones o haya actuado incorrectamente, en cuyo caso como cualquier persona o Autoridad debe responder de sus actos.
Las atribuciones del Capitán se las otorga el Jefe del Estado del país de la bandera que enarbola el buque y aplica la Ley a bordo en su nombre.
El pasajero que ha pagado su pasaje, si no esta de acuerdo con alguna decisión tomada por el Capitán lo que tiene que hacer es dejar constancia escrita de su desacuerdo y posteriormente en tierra presentar denuncia contra él ante una situación grave, o exigir a la compañía las responsabilidades y daños y perjuicios que se hubiesen producido por la actuación del Capitán, pero a bordo "a callar", ser buen pasajero y disfrutar del crucero y posteriormente, como he dicho, ejercer todas las acciones que la Ley le otorga para reclamar daños y perjuicios e incluso exigir responsabilidades penales si las hubiera, pero insisto a bordo "a callar", en tierra "a reclamar".
El que no lo entienda así, disculpar lo que voy a decir, no sabe nada de barcos ni de la mar y menos de las atribuciones de un Capitán de barco o Comandante de una aeronave.
Lo siento, es así. El barco no se rige por las reglas de la democracia. En el barco no se discute, se ordena y se obedece; y cuando la orden se considera incorrecta, en el mejor de los casos se deja constancia de ello, ya sea el Oficial de Guardia o el pasajero, pero a posteriori. Primero se cumple la orden y luego se pone los hechos en conocimiento de la Autoridad competente si procede en tierra. El Capitán no tiene, salvo en contadas ocasiones en que la Ley lo establece expresamente (Junta de Oficiales en situaciones especiales) no tiene porque escuchar a nadie y menos aguantar sus protestas. En los barcos, como he dicho se obedece y el que no lo hace, aunque tenga razón, queda sujeto también a responsabilidad. Solamente en el caso limite, de puesta en peligro evidente de la nave, el 2º Comandante o 1er. Oficial de Puente puede actuar, bajo su responsabilidad, asumiendo la mayor responsabilidad que existe para ellos, pues en caso de error en la apreciación de los hechos, han dado al traste con su carrera profesional.
Recordad las películas en que se han tratado estas cuestiones en situaciones limites. La situación más grave, la de un Oficial discutiendo o desobedeciendo una orden, incluso injusta o errónea. El Capitán sufrirá su castigo, pero el Oficial, a pesar de tener razón también. Y ello debe ser así por las especiales circunstancias que se dan en la navegación tanto aérea como marítima.
Creo que es difícil de entender y la mayoría de los que leeréis este post opinareis de forma distinta, pero os guste o no es así. Pensad que es un tema tan antiguo como la navegación y la solución adoptada por todas las Autoridades de los distintos países a lo largo de los siglos ha sido siempre la misma: El Capitán es la máxima Autoridad a bordo y ningún tripulante ni pasajero puede oponerse a esa autoridad.
Perdonad si mis afirmaciones os molestan o os parecen fuera de lugar o pertenecientes a otras épocas pasadas, pero las Leyes en la mar no son iguales que en tierra y todas las Marinas tienen Leyes especiales tanto para la navegación marítima como aérea.
La opinión de cualquier persona del foro, aunque sea contraria a la que he expuesto, tiene mi más absoluto respeto, me he limitado a exponer la mía; y como este es el tema más controvertido que puede existir sobre la navegación y dada su especialidad no entrare, si se plantea la situación, en controversia con nadie. Mi opinión sobre el asunto finaliza aquí, con total respeto a cualquier otra..
Un cordial saludo para todos.
Alfredo