Quería explicar mi experiencia en el Sovereig y la celebración de mi boda. En el mes de octubre decidimos casarnos. Como no queríamos una boda super multitudinaria se nos ocurrió casarnos en un crucero con los más cercanos. Así que miramos cruceros y había uno de 4 días, barco Sovereign, Pullmantur. Reservamos, 42 personas en camarote más paquete de boda. Casi 13.000 euros. Nos dan a elegir la sala para celebrar la boda y escogemos la discoteca. En cubierta no podía ser.
Durante los días previos al crucero pedimos permiso a Pullmantur para que nos entraran con el equipaje unas cajas, con especial delicadeza al ser los regalitos para los invitados, unos botes de cristal. Además el vestido de novia y el traje del novio. Nos confirman que lo haran. El día 12 de julio sale el crucero. La facturación y check in es una odisea... pero como estás ilusionado, te da igual. Llegamos a las 10.30, casi los primeros, y pisamos el barco a las 14.00. Los que llegaban a las 12.00 entraban a las 16.00. En la facturación los primeros problemas. Ellos cogen las cajas pero no se hacen cargo de "cosas delicadas". Finalmente, tras enseñar la confirmación acceden. La caja llegó rota. Se pudo arreglar. Pero llegó así.
Entramos. Me dirijo a recepción. Tras media hora de cola solicito si me pueden facilitar el número de las mesas que nos han asignado a los 42 invitados. Me remiten a otra cola, otra media hora, para hablar con el chef. Antes de llegar a él, me atiende un camarero que hacía una criba. Le pregunto mi duda y me dice que vaya persona por persona y les pregunte la mesa que les han asignado.
Vuelvo a recepción. Otra cola. Finalmente, me lo arreglan. Tengo que decir que la única chica amable fue la recepcionista de gafitas. Y demasiado, vivía en la recepción. Te ibas a dormir a las 2 y allí estaba. Me levantaba a las 7 y ahí seguía.
A las 19 nos cita Melissa, coordinadora de eventos para cerrar los detalles de la boda. Llegamos y nos dice. Ya no teneis la discoteca. La necesitamos para un grupo más grande y os la hemos quitado. Me niego a eso al tenerlo confirmado y su respuesta es: la única opción que tienes es no casarte.
Primer disgusto. Solicito hablar con el director del crucero, Francisco. Sigue en la misma actitud. Finalmente aceptamos. Podía hacer algo más. O no me casaba.. o aceptaba. Francisco nos dice que será el único problema que tendremos y que al día siguiente vendrían a buscar los vestidos para guardarlos ellos, plancharlo. También se llevarían las cajas para poder tener un poco de espacio.
Por último, nos preguntan por el ramo. Digo que lo quiero rojo y blanco y que no quiero decir más porque el vestido es sorpresa.
A las 10.00 recogen mi vestido. El traje de novio se lo olvidan. Nos vamos a la piscina y al volver.. tarrraaaaa El vestido está destapado y encima de la cama. Resultado: El secreto del vestido al descubierto. El novio estaba en el mismo camarote y entró conmigo. Tengo que decir que mi grupo se llamaba Boda Eva y Óscar y nuestro camarote lo tenían reflejado como, novio y novia, al ser los tour lider.
Bajo a recepción y quiero hablar con Francisco, director del crucero, me dicen que el director del crucero no está y que he de esperarlo. Que no sabían que era un vestido de novia. El vestido era del diseñador Jordi Dalmau. Podeis mirar el tipo de vestidos que son y decidir, vosotros mismos, si alguien con sentido común puede ponerse un vestido de ese tipo para ir a la piscina o a dar un paseo por Mónaco y sobretodo recogiéndolo de un camarote denominado novio y novia.
Son las 16.00. En cuanto vuelva vendrá a hablar conmigo. A las 19.00 el barco zarpa de Villefranche. Así que todo el mundo está a bordo y nadie viene a hablar conmigo. A las 20.30 pasa Melissa. LLamo su atención y le pregunto si se ha enterado de lo que han hecho con mi vestido. Respuesta: Si, pero tampoco es tan importante. Ni que te casaras en un crucero. Le recriminamos la actitud y sin decir lo siento en ningún momento dice que llamará al director del crucero para que venga a hablar con nosotros. El director se presenta a las 23.00. Pide perdón y nos dice que hablará con su jefe pero que nos harán una boda premium. Una boda premium que nunca nos hicieron. Fue de lo más normal. De hecho, el fotografo en las bodas normales hacen fotos en el exterior y en la nuestra desapareció. Sólo tenemos fotos en el interior.
El día de la boda, pido cita en el peluquero. Le pido un peinado semirecogido con ondas. El semirecogido me lo ata con dos gomas de pollo. Literal. Y las ondas se convierten en tirabuzones al más puro estilo ricitos de oro. Cuando le digo que no me quiero casar con gomas de pollo y no me gusta. Empieza a gritar. Llama a seguridad y le dice que estoy gritando y diciendo que no es profesional. Yo estaba sentada en mi silla. De hecho, había otra clienta ahí, diciéndole que no entendía su actitud y que no era verdad lo que decía y que ofrecía su ayuda para lo que fuera. En fin, yo le dije que me iba y entonces reculó y dijo que llevaba muuuucho tiempo, 15 meses de peluquero y nunca nadie le había dicho que no le gustaba. Que me volvia a peinar y que no me podía atar el semirecogido con otra cosa porque sólo tenía gomas de pelo. Respondo que da igual, que me voy. La encargada intenta convencerme que me quede. Viene seguridad y en vez de preguntar a los dos, le preguntan a él si está bien y se van...
Al novio le perdieron la corbata y le hicieron una ralla en el traje de arriba abajo al plancharlo...
Vinieron a buscarme al camarote media hora más tarde de la hora en la que habían quedado porque decían que faltaba 1 invitado. Mi padre.. Obvio, venía conmigo. En vez de llamar o preguntar.. me restaron media hora de ceremonia. Mi padre la buscaba, iba a recepción.. y nada.
Y además estos pequeños detalles:
Una de las invitadas era celiaca. Te pasan una tabla de excel en la que has de indicar pasaportes, fechas de nacimientos y enfermedades. El día 1 de junio se pasó la lista indicando esta circunstancia. Según ellos no les constaba. Desde la primera comida se les indicó y estuvo 2 días enteros comiendo lechuga porque en cada una de las comidas le volvían a decir que no lo sabían.
Uno de los pasillos se llenó de heces por una inundación de un baño.. y así estuvo una tarde y una noche. Tengo fotos.
La caja de varios camarotes no funcionaba. Pedimos cambiarla, pero no podían no funcionaba ninguna de las que tenían.
A una invitada le cargaron la compra de otra persona del barco y le decían, de malos modos, que demostrara que no lo había comprado. En vez de demostrar ellos la compra. Cómo demuestra alguien que no ha comprado. Después de una hora de discusión le sacaron el cargo firmado por otra persona. Coincidia el nombre. No los apellidos.
Resultado: parece una pelicula. Este barco es una ruina.
Fui mi feliz en mi boda, por mi familia, mis amigos y sobretodo mi marido. Pero no fue mi sueño. Y lógicamente, NO SE LO RECOMIENDO A NADIE!!