Padi87,[

] permiteme que te cuente más o menos la experiencia de mi hija en su primer crucero el pasado verano por si te pudiera servir de ayuda y animarte al tiempo.[

]
Pues verás; ella en cuestión tiene 21 años, y los primeros días de crucero trató de divertirse lo mejor que pudo disfrutando de las escalas, de los entretenimientos que ofrecia el barco y de nuestra compañia y la de sus abuelos (je,je, lo de nuestra compañia observarás que lo he puesto en último lugar[

]).
Cuando quedaba, creo, tres días para que finalizara al viaje me contó que se sentó un ratito en la biblioteca y vio pasar un grupo de unos diez chicos y chicas de diferentes edades que iban todos juntos. Les siguió y les preguntó que si podia irse con ellos.
Le dijeron que fenomeno, y que además se estaban dando una vuelta por el barco antes de la cena para ver si encontraban más gente joven que quisiera unirse a la peña.
Imagínate lo bien que debió de empezar a pasárselo esos días, que estando ya en Estambul y llegada la última noche que dormiamos en el barco, me desperté dos veces y al ver la segunda vez que no había regresado y que eran las seis de la mañana, me asusté mucho y desperté a su padre para que fuera a buscarla. Mi marido la encontró sentada y más feliz que una perdiz, con un montón de coleguis en unos de los bares de la cubierta donde estaba la discoteca y le pregunto que si no pensaba irse de una vez a dormir, contestándole ella que no se preocupara que en cinco minutos regresaba al camarote. Llego al rato diciendo que se lo estaba pasando tan bien que no se habia dado cuenta de la hora que era, y que no protestaramos más porque ella al día siguiente iba a aguantar perfectamente el segundo día de escala en Estambul y la salida hacia el aeropuerto por la tarde. Que de hecho, sus amigos habian decidido que para las horas que quedaban ya no se iban a acostar.
Durmio poco más de una hora gracias a que su padre la hizo regresar al camarote. Yo estaba que flipaba.
En el Gran Bazaar me daba hasta pena ver el careto de sueño que tenia, pero como suele decirse "sarna con gusto no pica".