Viernes 18 de Enero de 2008. 37 días antes del asesinato.
Me había convertido en todo un experto en cuanto al “Holiday Dream”, las escalas del “Antillas y Granadinas” e Isla Margarita. Del barco recordaba sus instalaciones y rincones que había usado y recorrido tres años antes. Recordaba que se trataba de un pequeño gran barco, pequeño porque no llegaba a las 40.000 toneladas, su eslora era de unos 200 metros y su manga de 29, disponía de un pequeño gimnasio, su sala de espectáculos era reducida, su biblioteca ridícula, su casino mínimo, en general sus instalaciones comunes eran discretas, aunque destacaba por la amplitud de sus camarotes, más grandes que los de la mayoría de camarotes estándar de los buques de crucero. Lo que lo hacía ser un gran barco era que esas instalaciones tenían que dar servicio a unos 750 pasajeros como máximo, menos si los camarotes solo estaban ocupados por dos personas. Había obtenido una serie de ratios comparándolo con los barcos de más de 100.000 toneladas y 2.500 ó 3.000 pasajeros y el Holiday Dream salía ganando: tocaban a más tripulantes, a más metros cuadrados comunes por pasajero.
Descubrí los lugares típicos a los que se acostumbraba a llevar a los turistas y también averigüe que zonas eran menos frecuentadas pero elegidas por parte de los visitantes. Me empapé de monumentos, accidentes geográficos, playas, sitios emblemáticos, zonas propicias para la practica del submarinismo o del snorkel, miradores y museos, fortalezas e iglesias, museos y jardines, ... Disponía de mapas de todas las islas llenos de marcas y anotaciones y de cientos de fotos de esos lugares. Evidentemente en todas partes había sitios más o menos idóneos para la ejecución de un crimen y en muchos de ellos siempre se podría disfrazar como un accidente. Empezando por el propio barco desde el que un pasajero podía caerse por la borda, siguiendo por cualquiera de los sitios más o menos agrestes, más o menos solitarios de las islas visitadas. Muy difícil proteger a alguien a quien se conoce, imposible si no se sabe de quien se trata.
Era tanta la información de que disponía que me había hecho un resumen que fuera más manejable y que me permitiera recordar en cualquier momento el resto de lo que había averiguado.
Por ejemplo sabía que Grenada recibió el nombre de Concepción cuando Colón la descubrió en 1498, pero los primeros colonizadores nostálgicos del sur de su España natal la rebautizaron como Granada. Cuando los franceses se hicieron con la isla adaptaron el nombre a su idioma, finalmente en 1783 la isla fue cedida a los ingleses que mantuvieron el nombre de Grenada. En 1967 se convirtió en un país independiente miembro de la Commonwealth. Se la conocía como “La Isla de las Especias” por estar cubierta de árboles de fragantes especias y extrañas flores tropicales. Su capital es Saint George, pintoresco puerto escondido entre las empinadas paredes de un volcán extinguido. Sus carreteras son sinuosas y estrechas. Las principales visitas turísticas se realizan a plantaciones de especias y a accidentes naturales como el lago Etang y la cascada Annadale, fortalezas como Fort Matthew o Fort Frederik y playas como la de Grand Anse, Morne Rouge o la de Bathway.
La siguiente escala era Barbados. Dos cosas me llamaron la atención sobre la isla: las actividades de piratas como Sam Lord, que colgaban linternas en árboles cercanos a los arrecifes para hacer naufragar y saquear a los incautos barcos que caían en sus trampas y la prohibición de introducir cerillas y vestir ropas de camuflaje. La isla fue descubierta, como no, por los españoles. Una de las versiones sobre su nombre es que los marineros se fijaron en las raíces aéreas de las higueras que recordaban una barba. Cuando en 1625 llegaron los ingleses encontraron la isla deshabitada y se la quedaron. Obtuvo la independencia en 1966. Su paisaje es típicamente tropical y sus atractivos se basan principalmente en la cueva de Harrison (que cuenta con un tranvía para recorrerla), el árbol Boabab, la abadía de Saint Nicholas, la sinagoga judía de Bridgetown o la colección de cañones de Main Guard House. Playas como la de Malibú, Bathsheba, Boatyard, The Crane o playa Mamba (definida como una de las 10 mejores playas del mundo, aunque creo que esto lo he leído de mucho más de 10 playas). Otro atractivo está basado en la proximidad de tortugas gigantes, con las que se puede incluso nadar, en las playas de Blue Monkey, Paynes Bay o Pelican Bay. La capital es Bridgetown. Como curiosidad es la isla donde se destila el ron Malibu.
La tercera escala al parecer era dudosa, en principio se trataba de Mayreau, la isla habitada más pequeña de las Granadinas, pero que al no disponer de puerto y tener que realizar el desembarco de los pasajeros a bordo de las lanchas de salvamento del propio barco, si las condiciones climatológicas eran adversas se cancelaba siendo sustituida por Saint Vincent. Los encantos de la pequeña isla son su playa y los cercanos cayos de Tobago, pequeños islotes de arena, algunos prácticamente sin vegetación, rodeados por un arrecife de coral. La principal actividad de los turistas es tomar el sol, beber, comer y hacer snorkel o submarinismo.
Las Granadinas forman parte de la Commonwealth. Históricamente se las disputaron franceses e ingleses aunque finalmente quedaron en poder de estos últimos. La mayor de las Granadinas es Saint Vincent, cuya capital es Kingstown.. Se trata de una verde y frondosa isla con un interior cubierto por una jungla casi inexpugnable. Sus principales accidentes geográficos son el volcán Soufrière de 1234 metros de altitud y cuya última erupción se produjo en 1979, las cataratas de Darvue, Trinity y Baleine, las cuevas de los murciélagos, la laguna salada de Owia y las playas de arena blanca y negra. En otro orden de cosas sus jardines botánicos, el Museo Nacional, Fort Charlotte y como colofón el set donde se rodó “Piratas el Caribe”. Desde Saint Vincent se puede visitar la Isla de Bequia
Después de un día de navegación se llega a Aruba, el otro punto de embarque de pasajeros. Habitada por indios Caquetíos de la etnia Arowak desde el año mil fue “descubierta” por el español Alonso de Ojeda en 1499 que no la reclamó para España. En 1636 la conquistaron los holandeses y la mantuvieron bajo su control hasta la actualidad con la excepción de un pequeño periodo en que estuvo bajo el poder de los ingleses. Aruba es una isla volcánica, árida y ventosa, parecida a Lanzarote, con grandes plantaciones de aloe vera. Su símbolo nacional es el Divi-divi, árbol de extrañas formas moldeadas por el viento. Las visitas típicas se realizan al Faro de California, las ruinas de un puente natural sobre el mar y las playas de Palm Beach y Eagle Beach. Luego destacan las ruinas de Bushiribana, antigua mina de oro, las curiosas formaciones rocosas de Ayo y Casibari y ya en el Parque Nacional Arikok, las piscinas naturales de Conchi y una serie de cuevas entre las que llamó mi atención el Túnel del Amor. Oranjestad es la capital y se trata de un paraíso para las compras con casinos y muchas tiendas. También se puede acceder a la isla privada de Palm.
Antes de regresar a isla Margarita el barco para en Curaçao, mundialmente famosa por sus licores. Fue colonia Holandesa desde 1634, año en la que se la quitaron a los españoles. Es la más grande de las Antillas Holandesas. Ventosa y de árida apariencia, su punto más elevado lo forma el monte Christoffel que da nombre al parque que lo circunda y tiene una altitud de 375 metros. La costa norte se caracteriza por sus rústicos acantilados de piedra caliza y la punta oeste por sus suaves colinas, la punta este es la más estéril. Willemstad es su capital y está dividida por la bahia de Santa Ana en dos barrios: Punda y Otrabanda, de un barrio a otro se puede pasar a través de un puente corredizo que permite la entrada y salida de los barcos al puerto. Los alicientes turísticos se centran en las Cuevas de Hato, el parque Christoffel, las playas de Komtiki, Port Marie y Seaquarium y la propia Willemstad con el Fort Ámsterdam, la sinagoga Israelí, el mercado flotante y el museo. Se organizan excursiones a granjas de avestruces y fábricas de licor.
Y por fin Isla Margarita, que sería nuestro hogar durante toda una semana. Forma parte del estado venezolano de Nueva Esparta. Habitada originariamente por los indios Guaiqueríes, que tomaron a los primeros españoles como dioses y les recibieron con todos los honores, lo que les permitió permanecer libres a diferencia de los indios de otras islas. Cristóbal Colón la descubrió el 15 de agosto de 1498. Se independizó en 1811. Actualmente es conocida como el centro turístico por excelencia de Venezuela. Destacan las ciudades de La Asunción que es su capital, Juan Griego con el Fortín de la Galera y Porlamar, la laguna de la Restinga con sus manglares, la península de Macanao, la iglesia de la Virgen del Valle y playas coma la de el Agua, Yaque, la Pared o la Caracola. La cercana isla de Coche con sus impresionantes playas es muy popular. Además desde Isla Margarita se organizan excursiones de uno o varios días a Los Roques, archipiélago de pequeñas islas arenosas, el delta del Orinoco y a Canaima, con el famoso Salto del Angel, la catarata más alta del mundo con sus más de 1000 metros de altura.
Con todo ese bagaje de información ya me podía enfrentar al crucero. Ya solo me faltaba una cosa y unas horas para obtenerla.